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El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) fue descrito como síndrome en el año 1935 por Stein y Leventhal, llevando su nombre durante décadas. Ellos hablaron de una entidad clínica consistente en trastornos menstruales, esterilidad, obesidad e hirsutismo (crecimiento excesivo de vello terminal en la mujer siguiendo un patrón masculino), asociados a la presencia de micro-quistes en los ovarios.

Posteriormente se vio que algunas mujeres podían tener los síntomas pero no los quistes, otras sólo los quistes (sin síntomas), y otras ambas cosas (síntomas y quistes). La definición de SOP generó debate, y hubo que diferenciar entre el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) y los ovarios poliquísticos (OP), puesto que no son lo mismo.

Ya en los años 90 cambia la definición del síndrome, y se describe como la presencia de un trastorno hormonal que cursa con un hiperandrogenismo (exceso de hormonas típicamente masculinas) asociado a anovulación crónica, sin otra causa específica de enfermedad relacionada con irregularidades menstruales o exceso de andrógenos (descripción que no incluía los quistes).

Finalmente en 2003, para el SOP (conocido también como Hiperandrogenismo Ovárico Funcional o Anovulación Crónica Hiperandrogénica), la Sociedad Europea de Reproducción y Embriología (ESHRE), y la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM), en una conferencia de consenso realizada en Rotterdam, determinan llegar a los criterios diagnósticos actuales.

Cómo se diagnostica

Según los criterios establecidos en Rotterdam, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) diagnóstica el SOP por la presencia de al menos dos de los siguientes tres síntomas:

  • Presencia de oligo y/o anovulación (ovulación insuficiente o ausencia total)
  • Hiperandrogenismo funcional ovárico
  • Ovarios de apariencia ecográfica poliquística

Sabemos que es un trastorno endocrino-metabólico que cursa con signos y síntomas variados que afectan de forma particular a cada mujer, entre los que además de obesidad, alteraciones menstruales, hirsutismo, acné, alopecia e infertilidad, puede estar presente la resistencia a la insulina.

La prevalencia de la resistencia a la insulina aparece en el 50–70% de los casos, siendo más común en mujeres obesas (aunque también puede aparecer en personas sin sobrepeso), asociándose con otras enfermedades como la diabetes tipo 2, la enfermedad cardiovascular o el hígado graso, que se puede presentar a largo plazo.

SOP e infertilidad

El SOP es una de las patologías ginecológicas más frecuentes en mujeres en edad fértil, debido a que presentan distintos grados de disfunción ovulatoria: oligomenorrea (ciclos largos mayores a 35 días), dismenorrea (dolores menstruales severos y frecuentes asociados a la menstruación), amenorrea (ausencia de menstruación durante al menos 3 meses), polimenorrea (ciclos cortos menores a 24 días) e hipermenorrea (reglas muy abundantes); incluso algunas pueden tener ciclos menstruales regulares con episodios anovulatorios.

Se estima que es una de las alteraciones más frecuentes (entre el 4% y el 12% en mujeres en edad fértil), siendo la causa anovulatoria entre el 25% y el 40% de la infertilidad global. El desarrollo folicular es un proceso en la biología humana muy complejo en el que influyen múltiples factores, donde hay muchos aspectos que aún se desconocen a día de hoy, pero otros se van precisando y son importantes en la maduración folicular.

Qué es el Myo-Inositol

El Myo-Inositol, estrechamente asociado al complejo de vitaminas B, es uno de nueve tipos diferentes de Inositol. Se produce en el cuerpo, juega un papel importante como base estructural para una serie de mensajeros secundarios, y es también la forma más comúnmente presente en la naturaleza, en concreto en alimentos como frutas, legumbres y nueces.

Según datos presentados en el XXII Congreso de la Sociedad Europea de Ginecología celebrado en España en 2017, varios estudios científicos respaldados por más de 10 años de evidencia demostraron que la acción del Myo-Inositol puede ser beneficiosa para la mujer en edad fértil. ¿Cómo? Recuperando la ciclicidad menstrual y la ovulación, disminuyendo el tiempo medio hasta la primera ovulación, y optimizando la calidad ovocitaria y los posibles problemas de fertilidad.

Existen múltiples estudios que evalúan los efectos beneficiosos del Myo-Inositol sobre parámetros metabólicos y hormonales. Su incidencia favorable en la resistencia insulínica, en el perfil lipídico y en la disminución de los niveles sanguíneos de andrógenos puede mejorar los signos frecuentemente encontrados ya descritos en mujeres con SOP, como acné, hirsutismo, obesidad, riesgo cardiovascular y síntomas asociados al síndrome premenstrual conocidos como trastorno disfórico premenstrual, depresión, ansiedad y cambios de humor.

Departamento Técnico

Lamberts Española

 

 

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