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25 años dan para muchas anécdotas, pero también para ver cómo cambian los tiempos, los clientes y los productos que se venden en un herbolario. Durante este periodo, estos lugares han pasado de ser prácticamente desconocidos, a ser visitados a diario por personas que apuestan por cuidar de su salud y bienestar de manera natural.

De todo ello hablamos con Carmen Hernández Mediana, una farmacéutica sevillana que desde hace 25 años regenta su propio herbolario a escasos metros del hospital Universidad Virgen del Rocío y en el que se puede encontrar desde alimentación, pasando por plantas medicinales, complementos dietéticos, hasta cosmética natural.

Su primer herbolario, de apenas 20 metros cuadrados, lo abrió en la calle Rafael Salgado en 1993. Hace 2 años, su hijo, Carlos Prats (técnico en herbodietética) se incorporó al negocio y desde finales de junio, “nos hemos trasladado a un local mucho mayor, cuyo espacio nos permite ofrecer más productos y servicios a nuestros clientes”, explica Carmen.

Del desconocimiento a la plena confianza

Hoy en día, el sector de herbolarios se ha profesionalizado y los clientes tienen a su disposición mucha información sobre productos naturales y servicios que se ofrecen en estos lugares, pero hace 25 años la situación no era tal. “Cuando empecé, nuestros clientes eran en su mayoría personas que nunca habían entrado a un herbolario y no sabían las posibilidades que les podía ofrecer para solucionar sus problemas de salud, como corregir un estreñimiento, aliviar una tos, perder unos kilos de más, aumentar las defensas, subir la energía vital, combatir el insomnio, etc. Hoy, la clientela es diferente; hay más conciencia de cuidarse y mayor difusión de los complementos dietéticos”.

Uno de los primeros aspectos que llaman la atención del Herbolario Hiedra que regentan Carmen y Carlos es su estética, muy similar a la de las farmacias modernas. Un lugar que transmite confianza y experiencia a partes iguales. Precisamente, el hecho de que Carmen sea farmacéutica, fue uno de los puntos que más le ayudó al comienzo: “Supongo que el que fuera farmacéutica les daba ciertas garantías ante tanto desconocimiento. Hoy, como decía, los clientes tienen mayor conocimiento del sector, especialmente, en lo que a alimentación se refiere, que es donde más ha cambiado el tipo de clientela”.

Situación actual del sector

Asegura Carmen que, en estos 25 años, la evolución del sector herbolarios ha sido muy positiva: “Antes cualquiera se atrevía a abrir un herbolario sin estar cualificado; así pasaba, que abrían y cerraban enseguida los negocios. Ahora es muy diferente, el personal está más preparado y el herbolario se adapta a la demanda de los clientes”.

“En mi opinión –continúa- el sector se dirige hacia una atención personalizada 100%, con un personal preparado y así hacer frente a la competencia de las ofertas que se ofrecen en páginas web y las grandes superficies”.

Asimismo, constata que “no somos un sector unido a nivel gremial; somos muy independientes unos de otros y cada uno especializado según su demanda”.

Eso sí, se muestra satisfecha por la aprobación de la nueva normativa europea con respecto a la alimentación ecológica. “El aumento de ámbito de aplicación de la norma me parece bien. El concepto ecológico era algo necesario”.

La diferenciación, punto clave

El hecho de que la gente sea más consciente de lo importante que es cuidar su salud de manera natural es un gran beneficio para los herbolarios, pero esto también hace que la competencia sea mayor. Ya no sólo a nivel off line, sino también on line. Por esta razón, la diferenciación es clave a la hora de tener éxito en este tipo de negocios.

“Estos son algunos de los puntos más fuertes, los cuales nos permiten diferenciarnos de nuestra competencia: el asesoramiento personalizado y las dietas, de las cuales, tanto las de control de peso como las de intolerancia alimentaria son gratuitas. Además, tenemos reparto a domicilio gratuito, y más del 90% de los productos que nos encargan lo servimos en 12 o 24 horas como máximo, por lo que la gente no se molesta en pedir por Internet, sino que acuden a nosotros”, comenta Carmen.

En este sentido, asegura que “los clientes se sorprenden porque no les cobre por el servicio de dietas. También, por el hecho de que no haya obligación de comprar productos al respecto; de que el reparto sea gratuito y de la rapidez de entrega de los pedidos”: Aspectos que, sin duda, les diferencian claramente de su competencia y les hacen merecedores de la confianza de sus clientes.

Tendencias

Como en cualquier sector, en el de herbolarios también cambia la manera de consumir. “Hay muchos productos relativamente nuevos que están arrasando. Por ejemplo, funcionan muy bien productos como el colágeno, la melatonina, la levadura roja de arroz, el arándano rojo, el Omega 3, la chía o la cúrcuma, entre otros”.

Esto en la actualidad, pero de cara a un futuro inmediato, “los que van a despuntar son todos los alimentos relacionados con los cambios nutricionales, alimentación más real y menos procesados, como las algas espirulina y chorella, por su poder desintoxicante y eliminación de metales pesados. También, toda la línea de superalimentos como la levadura nutricional, la maca o la quinoa, entre otros”.

De estos productos, uno de los que más sorprenden es la levadura roja de arroz y su efecto positivo para reducir el colesterol. “Es uno de los productos más agradecidos por la sorpresa que se llevan los clientes. No es que se lo diga sólo yo, es que les llama la atención cómo la analítica lo refleja y ellos no se esperan que sea tan efectivo; por eso, te traen los análisis para que veas lo bien que funciona. ¡Cómo si yo no lo supiera!”, añade entre risas.

Encantados con la clientela

Está claro que si el Herbolario Hiedra ha cumplido 25 años, es porque las cosas se han hecho y se siguen haciendo bien. Cualquier referencia que encuentres sobre ellos en Internet siempre es positiva. En este sentido, Carmen se siente muy agradecida. “De mis clientes me encanta el cariño que me muestran. También lo que aprendo de esas personas mayores, optimistas, vitalistas y con ilusión por la vida y por aprender. Son un ejemplo para mí”.

“Al principio- continúa- me sorprendía que acudieran a mí para que les resolviera problemas ajenos al herbolario, como por ejemplo, tener que explicarles un recibo del banco, cómo podían saber si la nevera enfriaba lo suficiente, etc. o lo último que me han preguntado, que es cómo hacerle una foto a un bebé para el pasaporte y... ¡se lo he resuelto!”.

Por supuesto, también le preguntan sobre cuestiones relacionadas con el herbolario. “El asesoramiento personalizado en cualquier tema de salud es por el que más preguntan, junto con el reparto a domicilio gratuito. En cuanto al primero, las preguntas más frecuentes suelen ser las relacionadas con el colesterol, porque quieren saber con qué productos lo pueden reducir de manera natural, pero también sobre el estreñimiento, la ansiedad, el insomnio o los dolores articulares”.

Un cuarto de siglo que también da para contar muchas anécdotas, tal y como la propia Carmen nos cuenta: “Me han pedido semen de trigo, en lugar de germen de trigo o hipercor, en lugar de hipérico. Otra vez, también me pasó que me decían a ver si tenía algo para "esusiá" o, al menos, eso era lo que yo entendía y, claro, no sabía qué quería decir; al final, resulta que lo que querían saber era si tenía algo para el estreñimiento”.

Consejos generales

Los herbolarios se han convertido en un lugar de consulta sobre temas de salud. Sus clientes acuden a ellos porque saben que en los mismos van a encontrar profesionales formados, que les den las respuestas más adecuadas para su caso personal. De esto sabe mucho Carmen, por eso, nos regala los siguientes consejos: “A mí me dicen que todo lo arreglo con una alimentación saludable y ejercicio físico. Son los pilares fundamentales para el mantenimiento de la salud. Y más específico para esta época, tomar algún complemento que suba las defensas para estar preparado ante resfriados y gripe”

Por otro lado, concluye que “un mensaje que siempre doy a los demás es que se impliquen a la hora de elegir los alimentos, que lean las etiquetas, que pregunten a profesionales sobre alimentación saludable. Hay que olvidarse de los alimentos procesados como algo habitual en nuestras cocinas. A los gobiernos les pido que eduquen en el conocimiento de la nutrición, así como que las recomendaciones nutricionales y dietéticas se adapten a estos tiempos”.

 

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