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Casi todo el mundo puede producir por sí mismo energía para afrontar el día. En pocas palabras, el cuerpo crea energía a partir de los nutrientes, oxigeno e, incluso, de sentimientos positivos. Si sabes cómo suministrar estos recursos clave, experimentarás una subida instantánea de energía. Los siguientes métodos energizantes son seguros, naturales y perfectamente compatibles con estilos de vida ajetreados, ya que actúan de manera inmediata y son fáciles de poner en práctica.

Complementos alimenticios
¿Pueden los alimentos incrementar la energía y mejorar el estado de ánimo? Ésta es una posibilidad muy interesante. Aunque puede ser demasiado prematuro decir que “una manzana al día mantiene al doctor fuera de tu vida”, los investigadores están estudiando los vínculos entre lo que comemos y cómo nos sentimos. Hay evidencias de que un cambio en nuestra dieta puede alterar el metabolismo y la química del cerebro, afectando en última instancia al nivel de energía del cuerpo y al estado de ánimo.

Agua: Mucha gente está cansada debido a la deshidratación. Si se escatima en agua, los fluidos del cuerpo se vuelven más viscosos, reduciéndose la circulación y las reacciones químicas mediante las cuales las células producen energía. Es como si se pulsase el interruptor y se apagase la luz. ¿Cómo saber si se necesita un trago de agua? Si los labios y la boca se secan, es que se está deshidratado. Es preferible elegir agua en lugar de zumo o refresco, para evitar subidas y bajadas bruscas de energía a causa del azúcar.

Ginseng: Su primer uso documentado data de hace 2.000 años, en la Medicina Tradicional China. Desde ese momento, ha sido utilizado en medicina por las culturas y sanadores de todo el mundo. La ciencia demuestra hoy en día lo que los antiguos sanadores chinos sabían desde hace milenios: el ginseng puede ayudar a aumentar la energía, reducir el estrés y aumentar la resistencia. Sus principales componentes son las saponinas triterpenoides, ginsenósidos (por lo menos se han identificado 29), los compuestos acetilénicos, panaxanos y sesquiterpenos. Tomado durante periodos prolongados, se utiliza para aumentar el rendimiento físico y mental. Es medicinal y terapéutico. Es una planta medicinal muy poderosa, que estimula y relaja el sistema nervioso, promueve la secreción de hormonas, mejora la resistencia, reduce el azúcar en la sangre y los niveles de colesterol y aumenta la resistencia a las enfermedades.
Los ginsenósidos que producen estos efectos son muy similares a las hormonas del estrés, producidas naturalmente por el cuerpo. Se utiliza en el tratamiento de la debilidad asociada con la vejez o enfermedad, falta de apetito, insomnio, estrés, shock y enfermedades crónicas. El ginseng también aumenta la función inmunológica, la resistencia a las infecciones y apoya la función del hígado. Su hoja es vomitiva y expectorante. La raíz confitada se utiliza como una especie de dulce comestible medicinal. El ginseng estimula y aumenta la actividad endocrina en el cuerpo. Promueve un leve aumento en la actividad metabólica y relaja los movimientos del corazón y las arterias. Además, estimula los centros de la medula y relaja el sistema nervioso central.

Guaraná: Es un pequeño fruto redondo de color rojo que crece en racimos, usado por las tribus del sur de América desde tiempos inmemoriales. Hoy en día, esta semilla se utiliza en Brasil y es ingrediente de algunos productos destinados a aumentar la energía, mejorar la agudeza mental, combatir la fatiga y aumentar la resistencia física. La semilla de guaraná es una fuente muy rica de cafeína, conteniendo más de un 8%, que es aproximadamente 2,5 veces la cantidad que encontramos en un café. También contiene teofilina y teobromina, que contrarrestan el efecto sobreestimulante de la cafeína y la hacen ideal para aumentar la energía en su uso a largo plazo. La teobromina es el mismo principio activo que se encuentra en el chocolate y que nos hace sentirnos bien.

Jalea real: A pesar de que no se puede afirmar con certeza qué componente particular de la jalea real es la fuente de su “elixir” de energía, muchos estudios concluyen que es su alta concentración de aminoácidos lo que la convierte en un poderoso suplemento alimenticio y vitamínico. Contiene 17 aminoácidos diferentes, incluyendo los esenciales. Mientras que la jalea real puede ser utilizada para tratar una serie de problemas de salud, la mayoría de la gente la toma como fuente de energía y vitalidad. La guinda del pastel es que se ha asociado con muchos beneficios, incluyendo una piel, cabello y uñas más saludables, huesos y articulaciones más sanos, un sistema inmunitario más fuerte, mayor vitalidad sexual, mejor salud cardiovascular, regulación hormonal, niveles más bajos de colesterol y presión arterial (ideal para los diabéticos), aumento de la memoria, fortalecimiento de la función hepática y mejora de la salud mental (tratamiento de la depresión y la ansiedad).

Oxígeno
Ducha de hidromasaje: Para librarse de aturdimiento por la mañana, rocía unas gotas de aceite esencial de eucalipto (Eucalyptus globulus) en el suelo de la ducha antes de entrar. Mantente de pie bajo el agua caliente y frota todo el cuerpo. El aroma de eucalipto estimula el cerebro. El agua caliente y el masaje aumentarán la velocidad del flujo sanguíneo, enviando más oxígeno a las células, donde se transformará en energía. Termina la ducha con un chorro de agua fresca o fría. El cambio repentino de temperatura desencadena en el sistema nervioso una reacción que te hará sentirte más despierto.

Respiración de fuego: Si como la mayoría de la gente respiras superficialmente, el dióxido de carbono puede acumularse en la sangre y causar somnolencia. La respiración de fuego, una técnica del yoga, corrige el exceso de dióxido de carbono y lo sustituye por oxigeno energizante. Este ejercicio te despertará al momento: respira profundamente por la nariz y luego exhala de 20 a 30 ráfagas cortas y rápidas, contrayendo los músculos del estómago para forzar la salida de cada ráfaga. Repite tres veces, tomando algunas respiraciones entre cada ciclo para evitar el mareo.

Ejercicio: Unos 45 minutos sentado es lo que puede aguantar el cuerpo sin fatigarse. Así que muévete entre tres y cinco minutos una vez pasado ese periodo. Da un paseo al aire libre o camina rápidamente hasta el fondo de la oficina. Realiza ejercicios de calistenia, como las sentadillas. Párate frente a una silla con los pies separados y los brazos hacia el frente del pecho, paralelos al suelo. Dobla las rodillas y baja como si fueras a sentarte en la silla, pero detente antes de hacerlo realmente y colócate de nuevo de pie, en la posición inicial. Este ejercicio hace que la sangre circule por el cuerpo, en lugar de acumularse en la cintura. Cuanta más sangre circule, más oxigeno recibirán las células para que puedan disponer de energía adicional. El ejercicio supone una enorme mejora en cómo te sentirás durante todo el día.

Emociones positivas
A veces, es necesario dejar de lado la perfección. Tener expectativas demasiado altas en uno mismo puede dejarnos exhaustos. Esto se debe a que la tensión emocional, generada por algunas situaciones que nos preocupan, anula los neurotransmisores que nos ayudan a levantar el estado de ánimo, como la serotonina, la dopamina y la norepinefrina. También disminuyen los niveles de glucosa en el cerebro, reduciendo la capacidad de éste para funcionar. Siempre que notes que estás esperando demasiado de ti mismo, repite el mantra “dejar de lado la perfección”. Te sentirás en paz y lleno de energía.

• Lieve Pattyn
Directora de I+D de Biover

 

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