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Los niños necesitan comer alimentos saludables y hacer suficiente ejercicio, para mantener una buena salud y tener el mejor rendimiento posible en la escuela. Dos grandes maneras de inculcar una dieta saludable a nuestros hijos es asegurarnos de que toman el desayuno a diario y ofrecerles aperitivos sanos en su bolsa del almuerzo.

En épocas de desgaste, como la vuelta al cole, es también recomendable añadir algunos complementos alimenticios, que ayuden al niño a potenciar su sistema inmunitario y a optimizar su salud. Mantener a tu hijo activo es también muy importante para su salud y bienestar. Comienza ya, siguiendo estos sencillos pasos, para inculcar a tu hijo hábitos saludables que le serán muy útiles a lo largo del próximo año escolar.

Diversos estudios han demostrado que los niños que toman un desayuno saludable son capaces de concentrarse y obtener mejores resultados en la escuela. Los padres y los hermanos mayores pueden actuar como modelos saludables al desayunar junto a ellos. Si se dispone de poco tiempo, es recomendable cambiar algunas de las tareas de la mañana a la noche anterior, para asegurar que se dedica suficiente tiempo al momento del desayuno. Estas son algunas sugerencias para hacer más saludable el desayuno de tus hijos:

Prepárale un combinado con una capa de yogur bajo en grasa con bayas y granola (mezcla de nueces, avena y miel, entre otros).

• Combina cereales integrales (? 5 gramos de fibra y ? 10 gramos de azúcar), con leche semidesnatada o desnatada. Cúbrelo con frutas frescas o deshidratadas.

Prepara un desayuno especial una vez a la semana, con batidos, tortitas, gofres o tortilla.

Para los batidos, mezclar leche desnatada con frutas congeladas y plátano (o cualquier otra fruta fresca) y batir durante 30 segundos.

Es preferible la fruta entera al zumo. Siempre que se elija este último, optar por uno 100% natural.

Los aperitivos saludables son un componente muy importante de la dieta de los niños. Proporcionan la energía necesaria a un niño en crecimiento en los periodos entre comidas. Pueden ser una buena manera de añadir diversión y sabor a la fiambrera de tu hijo. Éstas son algunas ideas sencillas y saludables para las meriendas durante la vuelta al cole:

Combina un par de tomates cherry, rodajas de pepino o zanahoria, con la salsa favorita de tu hijo. Prueba con puré de garbanzos, manzana u otras salsas vegetales.

Unta un par de uvas o unas rodajas de manzana con mantequilla de nuez, pasta de almendras o crema de cacahuete.

A los niños les encanta comer con las manos. Prepárales unos cubitos de melón o sandía para hacer su merienda más fácil y divertida.

Prepara brochetas divertidas con cubos de queso bajo en grasa y uvas, acompañados con palitos de pretzel (galleta salada en forma de lazo).

Permite que el niño descubra nuevos aperitivos, como el edamame (vainas de soja inmaduras, hervidas en agua con sal y servidas enteras) o los guisantes dulces.

Crea una mezcla mediante la combinación de diferentes frutos secos y semillas con frutas deshidratadas como, por ejemplo, almendras, pipas de girasol y albaricoques secos.

El yogur bajo en grasa es una excelente fuente de calcio y a los niños les encanta. Para añadir sabor y valor nutricional, prepara un yogur con frutas y granola, o haz un helado con sabor a fruta congelando el yogur casero. Siempre serán mucho mejor que los helados congelados y excesivamente azucarados que se compran en la tienda.

Complementos alimenticios
Incluso si tratamos de ofrecer a nuestros hijos una dieta equilibrada, a menudo es recomendable añadir algunos suplementos en momentos de estrés o cambios de estación. Una dieta apropiada, combinada con suplementos nutricionales, puede beneficiar a los niños de todas las edades, al fortalecer su sistema inmunológico y ayudar a optimizar su salud.

Multivitaminas/minerales: Un producto con un amplio espectro de vitaminas y minerales, en un formato altamente absorbible, es esencial para asegurar las bases de su salud. Las vitaminas y los minerales son necesarios para el crecimiento, el metabolismo, la digestión, la función del sistema inmunológico, la función muscular y nerviosa y los procesos de desintoxicación en el hígado. Diversos estudios científicos han demostrado que la mayoría de los niños, e incluso de los adultos, tiene deficiencias de muchos nutrientes esenciales, a causa de los malos hábitos alimenticios y otros factores que pueden reducir los niveles de nutrientes, tales como el estrés o la contaminación. Un multivitamínico diario puede ayudar a mantener la energía de tu hijo y los niveles de concentración en un punto óptimo.

Aceite de pescado (Epa y Dha): El aceite de pescado es una fuente rica de ácidos grasos omega 3, como Epa y Dha. Estos ácidos grasos pueden ser introducidos en el organismo a través del consumo de pescado azul y algunos otros alimentos, pero muchos niños y adultos no comen estos alimentos con regularidad suficiente como para producir todo el omega 3 necesario. El aceite de pescado y otras fuentes de omega 3 son los responsables de áreas específicas de desarrollo dentro del cuerpo. Por ejemplo, juegan un papel importante en el desarrollo del sistema nervioso, del cerebro y de los ojos. Existen algunas evidencias anecdóticas para demostrar que tomar suplementos de aceite de pescado puede mejorar la concentración y la capacidad de aprendizaje, especialmente en los niños.

El ejercicio físico regular hace más fácil mantener un peso saludable, lo que le permite moverse con mayor confianza y habilidad. También desempeña un papel importante en ayudarle a dormir mejor, lo que puede influir favorablemente en su rendimiento académico. Se recomienda que los niños realicen ejercicio físico por lo menos una hora al día. Para ello, pueden seguirse estas recomendaciones:

Integrar la actividad física en la vida diaria. Fomentar la actividad física que surge de improviso ante un estímulo, como bailar al ritmo de la música. Cuando te encuentres fuera de casa, trata de caminar en vez de conducir o utilizar las escaleras en lugar del ascensor.

Establece una rutina, similar a la de leer antes de ir a dormir, y reserva un momento especial dedicado a la actividad física.

Permite que el niño participe en las tareas domésticas, como regar las plantas o pasear al perro.

Convierte una actividad en familia en una experiencia de aprendizaje: Un paseo en el campo para descubrir la naturaleza, los diferentes árboles, pájaros, flores; una visita a una granja local, para aprender acerca de frutas de temporada y verduras; organiza una búsqueda del tesoro e invita a los niños del barrio a participar; limitar el tiempo que el niño pasa ante el televisor u ordenador (no más de una o dos horas diarias).

Una de las mejores cosas que un padre puede hacer para ayudar a mejorar la salud de sus hijos, es ser un modelo positivo. Ya se trate de mantenerse activo o una dieta saludable, los niños pueden ser influenciados por el comportamiento paterno y, por suerte, recoger algunos de sus hábitos saludables. Prepara a tu hijo para la vuelta al cole, asegurándote de que toma un desayuno sano todos los días, come aperitivos saludables, toma los complementos alimenticios apropiados y se mantiene activo. Comienza a dar pequeños pasos ahora, antes de que empiecen las clases, para permitir una transición más suave. Estos cuatro simples pasos te ayudarán a mejorar la salud de tus hijos y los preparará para el año escolar que tienen por delante.

• Lieve Pattyn
Directora de I+D de Biover

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