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Tras comprobar los efectos nocivos que tiene el consumo habitual de tabaco contra nuestra salud y las nuevas leyes en contra del consumo del tabaco, la gran mayoría de los fumadores están planteándose una alternativa a su consumo. La nicotina (uno de los principales principios activos del tabaco) puede actuar como estimulante y como sedante. Justo después de la ingesta de nicotina hay un estímulo inmediato, causado por la estimulación de las glándulas adrenales, que comienzan a producir adrenalina, que tiene como consecuencia un aumento de la tensión arterial, de la frecuencia respiratoria, del ritmo cardíaco y de los niveles de azúcar en nuestro organismo. La nicotina también tiene un efecto relajante del sistema nervioso en función del grado de excitación y de la dosis tomada, por ello el consumo de tabaco se aumenta de forma gradual y, debido a la rápida metabolización en nuestro organismo de la nicotina, el consumo repetido de tabaco provoca un incremento en la tolerancia.

El consumo de nicotina se relaciona con el desarrollo de una gran cantidad de enfermedades: enfermedades coronarias, cáncer de pulmón, enfisema pulmonar, bronquitis crónica, asma, diversos tipos de cáncer (boca, faringe, laringe, esófago, estómago, páncreas, cérvix, riñones, vejiga). La totalidad de las muertes por cáncer es el doble en el caso de las personas fumadoras, y se multiplica por cuatro en el caso de personas muy fumadoras. Además el tabaco no sólo perjudica a las personas fumadoras, sino que también perjudica severamente a las personas no fumadoras que inhalan el humo del tabaco: fumadores pasivos.

El consumo de tabaco presenta una adicción tanto física como psicológica, por lo que cesar su consumo se vuelve una tarea casi imposible, no debemos olvidar que más del 90% de los fumadores intenta abandonar esta costumbre, al menos en tres ocasiones durante su vida como fumador.

Interrumpir el consumo de tabaco es muy difícil, ya que el consumo de nicotina, al igual que el del alcohol, entra a formar parte de un circuito de recompensa como ocurre con otras actividades: comer, beber, la actividad sexual, sorpresas positivas, etc. Esto produce en una determinada zona cerebral, el sistema mesolímbico (que incluye las zonas del nucleus accumbens, el córtex prefrontal y el área tegmental) la interacción de la nicotina con unos receptores específicos, que inducen la liberación de un neurotransmisor, la dopamina, produciendo así la sensación de placer. Esta liberación de dopamina es mayor si se consume etanol además de la nicotina.

Dejar de fumar presenta unas barreras al consumidor tan fuertes, que en la gran mayoría de los casos se vuelve una misión imposible. Cuando un fumador deja el hábito aparece un síndrome de abstinencia que puede llegar a durar incluso un mes, los fumadores presentan unos síntomas (irritabilidad, aumento del apetito, excitación, falta de sueño, falta de atención, taquicardias, hipertensión, etc.) que instan al consumidor a volver a la ingesta de la droga. Estos síntomas dependientes de la nicotina pueden desaparecer al cabo de un mes, pero son los aspectos psicológicos los más difíciles de superar, no olvidemos que para el fumador encender un cigarro es un acto social, lo relaciona con actividades que le provocan un estímulo positivo o placer. El fumador podrá superar los síntomas físicos de adicción a la nicotina con esfuerzo, pero la lucha más grande vendrá para poder superar los síntomas psicológicos, que van a acompañar al fumador durante un largo periodo.

Las terapias más tradicionales ayudan a los pacientes en las terapias de deshabituamiento del tabaco, con productos como los parches o los chicles de nicotina, que basan su actividad en la ingesta de nicotina por vía oral, para suplir los efectos de la nicotina ingerida con el tabaco. Este tipo de tratamientos tienen sus efectos no deseados.

El mundo natural nos presenta una gran variedad de opciones, que nos hacen más fácil la lucha contra el tabaco. Así dentro de la fitoterapia encontramos diversas opciones para conseguir superar esta adicción. Una de las plantas más novedosas respecto a este uso es la Pueraria lobata o Kudzu. El Kudzu es un arbusto trepador originario de Asia, aunque su mayor cultivo se realiza en la zona del este asiático, ya que desde hace muchos años se usa en la medicina tradicional China como remedio para varias enfermedades además de formar parte de la dieta tradicional (es un gran espesante de sopas, caldos, etc). La parte más usada de la planta es la raíz (de forma alargada, cilíndrica y tuberosa) que se recoge en otoño y en invierno.

Esta raíz (cruda, triturada o en polvo) se usa en medicina tradicional china para activar el Yang, de forma que se elimina el calor y se favorecen las erupciones. Esta medicina se usa para el tratamiento de fiebres, producida por la gripe y por el sarampión, para las gastritis, disenterías, como relajador muscular, como hipotensor y para terapias de desintoxicación, tanto para el tabaco como para el alcohol. Dentro de la composición de esta raíz nos encontramos con diversos principios como son flavonoides (puerarina, daidzeina, daidzina), cumarinas (scoparone), esteroles (ß-sitosterol), sapogeninas (soforadiol), fibra, proteínas, hierro y fósforo. Estos principios activos confieren a esta raíz varias acciones como:

- Espasmolítica: las isoflavonas inhiben una enzima (AMPfosfodiesterasa) y presenta un efecto espasmolítico semejante a la papaverina.
- Cardiovascular: las isoflavonas y los flavonoides presentan un efecto vasodilatador coronario.
- Hormonal: presenta varios principios activos como la formononetina y la genisteina con un marcado efecto estrogénico
- Antiadictiva: los flavonoides presentan una reducción en la atracción hacia el consumo de alcohol y nicotina, esta acción se ve favorecida por la acción de las isoflavonas.

La fracción de flavonoides del Kudzu con actividad estrogénica inhibe la recepción de dopamina en el sistema mesolímbico, cortando así el circuito de recompensa y la sensación de placer al consumir sustancias tóxicas, como el tabaco o el alcohol. El uso del Kudzu debería prolongarse como mínimo durante un mes o cuarenta y cinco días, para poder superar la etapa de adicción física a la nicotina.

Hay otras terapias que también nos facilitan nuestra lucha contra el tabaco como es el caso de la homeopatía, que nos presenta una serie de productos para poder superar la adicción a la nicotina. Lo más frecuente son las Isoterapias de tabaco, que es una terapéutica utilizada para conseguir la desensibilización de un paciente a un determinado alérgeno o sustancia, en este caso la nicotina. Son preparaciones extemporáneas para cada paciente, en las que se utiliza el agente que causa la adicción, la nicotina, diluido y dinamizado. Este tratamiento consiste en una serie de tubos de monodosis (se toman de golpe) y de gránulos a diferentes diluciones, lo más frecuente es encontrar diluciones entre la 5 CH y la 30 CH de Nicotiana tabacum. Durante los primeros cuatro o seis días se consume de golpe una de las monodosis y en días posteriores se utilizan dos gránulos cada vez que se sientan deseos de fumar.

También el uso de las Flores de Bach nos ayudan en nuestra lucha con el tabaco. Esta terapéutica se basa en el uso de 38 preparados de plantas y flores que ayudan a controlar las presiones emocionales del día a día, cada flor ayuda a afrontar una emoción específica, no debemos olvidar que la salud emocional nos ayuda a mantener la salud física. Dentro de la terapia floral encontramos una preparación, el Remedio de Urgencia (o Rescate), que incluye cinco flores (impaciencia, estrella de belén, cerasífera, heliantemo y clemátide) y se utiliza en situaciones cotidianas como ir al dentista, entrevistas, momentos de trauma o de crisis como puede ser el caso de indecisión ante una recaída en el consumo del tabaco.

Además de estas terapias existen en el mercado otros mecanismos que nos permitan luchar contra el consumo de tabaco, cada una de las cuales se adaptará mejor a un tipo de paciente. Nos encontramos con la acupuntura, que mediante la estimulación de unos puntos específicos, se consigue disminuir la sensación de necesidad del tabaco aunque la sensación psicológica de necesidad seguirá existiendo. La laserpuntura, nueva técnica que se basa en la aplicación de una emisión láser en los puntos que establece la acupuntura. La hipnosis se basa en la implantación en nuestro subconsciente de una orden para tener aversión al tabaco.

Lo que está cada vez más claro es que debemos frenar el consumo de tabaco y que existen terapias naturales que nos facilitan el duro camino para llegar al éxito, y que cada fumador debe buscar la técnica que más se adecue a sus necesidades, siempre dejándose asesorar por personal cualificado.

Marco A. Peralta Arjonilla, Director Técnico Farmacéutico del Grupo Castañeda

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