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La Organización Mundial de la Salud advierte que es una patología cada vez más común y llegará a ser una epidemia, que afectará a una de cada tres mujeres de más de 50 años.

¿Cuándo aparece?
La incidencia de la osteoporosis es mayor en mujeres, sobre todo en el periodo menopáusico, en el que ante la ausencia, o desequilibrio de hormona estrogénica, se produce una pérdida de la masa ósea al disminuir la actividad de los osteoblastos y osteoclastos, célula que se encarga de regenerar el hueso desde su interior. La regulación hormonal de la mujer es muy importante durante toda su vida, ya que afectan a distintos órganos, inhibiendo, estimulando o regulando su actividad.

La menopausia es el cese de los periodos menstruales, y se considera que la mujer entra en esta etapa cuando lleva un año sin menstruación; aunque su órgano no entra en esta fase de forma directa, sino que durante un periodo de ocho a doce años antes, entre en lo que se denomina fase de peri-menopausia, en la que los niveles estrogénicos pueden ser normales e incluso más elevados de lo normal, y caen en picado doce o quince meses antes de llegar la fase de la menopausia.

La osteoporosis es una enfermedad asintomática y no se detecta hasta la primera fractura. Las fracturas más frecuentes son las de cadera, vértebras, muñeca y pelvis.

¿Es verdad que a partir de los 50 años el hueso no se regenera?
Los huesos, a parte de servir de sostén de nuestro cuerpo, tienen una actividad metabólica muy activa, que comienza desde el nacimiento, y cuando finaliza su desarrollo se continúa con una actividad de regeneración y remodelación continua.

Desde la pubertad hasta la adolescencia se adquiere la mayor parte de la masa ósea de nuestro organismo; posteriormente hasta los 30 años se consolida, y es en esta época en la que se alcanza el pico máximo de densidad ósea.

A partir de esta edad es cuando la masa ósea empieza a disminuir de forma lenta y constante, aproximadamente a un ritmo de un 5% de pérdida por cada 10 años.

En la mujer peri-menopáusica la disminución de masa ósea ocurre en torno a un 3% por año durante los primeros 5 años, luego pasa a un 1% por año, por lo que cuando llegue a los 80 años habrá perdido cerca de un 40% de su masa ósea.

En el caso de los hombres esta pérdida, generalmente, es menor y llegan a los 80 años con un 25% menos de masa ósea.

¿Se puede prevenir la osteoporosis?
Hay varios factores que hacen que seamos más proclives a padecer una osteoporosis, pero es importante saber que podemos luchar para evitarlo, por lo que debemos intentar llegar a conseguir la mayor cantidad de masa ósea posible, de manera que cuando lleguemos a etapas más avanzadas de nuestras vidas, la degeneración del hueso sea lo menos traumática posible.

Es importante pensar en cuatro etapas fundamentales, en las que podemos actuar y prevenir la aparición de la osteoporosis:
- Entre la pubertad y la adolescencia.
- En la edad adulta.
- En la mujer durante sus fases de peri-menopausia y menopausia.
- En la vejez.

Durante la pubertad y la adolescencia es cuando podemos conseguir aumentar la capacidad de un individuo de frenar el deterioro óseo durante su vejez, ya que es la época en la que se consigue el máximo de masa ósea. Es en esta fase importante cuidar varios aspectos:

◦El ejercicio físico es fundamental. Hay actividades físicas que se asocian con una mayor masa ósea, sobre todo con la fijación del calcio en los huesos y su resistencia ósea. Algunos son: fútbol, baloncesto, boley, danza y atletismo. En la mujer es importante no realizar exceso de ejercicio físico durante la pubertad, ya que un exceso de ejercicio físico puede conllevar una situación hipo estrogénica, que a la larga podría producir un descenso de la masa ósea.

◦Es recomendable ingerir entre 800 y 1.200 mg de calcio al día durante la infancia, y entre los 1.000 y 1.500 mg en la pubertad. Se ha comprobado que los suplementos de calcio son más efectivos para incrementar la masa ósea durante la infancia, que en cualquier otra época de nuestras vidas.

En la edad adulta, hasta llegar casi a los 60 años, siguiendo una dieta y actividades físicas normales, la masa ósea se mantiene casi estable, aunque existen ciertas enfermedades que pueden disminuirla o bien que faciliten la salida de calcio de los huesos. Un caso importante es el de las personas que sufren de celiaquía (siempre tienen una menor masa ósea que la media), pacientes con colitis ulcerosa (por el uso continuado de corticoides), anorexias nerviosas, enfermedades hormonales, medicamentos (antiepilépticos, corticoides).

Existen suplementos que pueden favorecer la retención del calcio en los huesos y aumentar así su dureza y resistencia:

◦Cola de caballo: excelente remineralizante a todos los niveles, y por tanto óseo.

◦Aguacate: rico en vitamina D que favorece la fijación del calcio y fósforo en los huesos.

◦Crucíferas: son muy ricas en boro que impide la salida de calcio de los huesos.

◦Calcio: es muy importante lograr un equilibrio entre la ingesta, el depósito y la excreción del calcio. El aporte de calcio en forma mineral desde suplementos no es significativa en cuanto a su incorporación a la estructura del hueso. Los últimos estudios clínicos revelan una mayor biodisponibilidad en el calcio de origen marino.

◦Fósforo: interviene en la formación de huesos, dientes y tejido muscular.

La etapa en la que es más interesante prevenir la osteoporosis es la menopausia, ya que la caída estrogénica incrementa la velocidad de pérdida de masa ósea. Durante esta etapa es importante tener varias consideraciones:

◦El aporte mínimo de calcio al día debe ser como mínimo de 1000 mg.

◦La cantidad de vitaminas debe ser suficiente para facilitar la fijación del calcio al hueso, como es el caso de la vitamina D, que facilita la absorción intestinal del calcio. Además la exposición moderada al sol (máximo 15 minutos) es un factor beneficioso para la síntesis de vitamina D en nuestro organismo.

◦Terapia hormonal sustitutiva con isoflavonas de soja: los suplementos con isoflavonas de soja están indicados, ya que disminuyen la incidencia de la osteoporosis, puesto que la genizdeina y la daízdeina tienen actividad estimuladora sobre osteoclastos y osteoblastos. No todos los suplementos a base de isoflavonas son igual de activos, ya que es importante saber que las isoflavonas se encuentran en la naturaleza en forma glicosilada, que es inactiva, y es gracias a una enzima (glicosidasa) producida por nuestra flora intestinal, que se convierte en isoflavonas agliconas que son biológicamente activas. En caso de que la mujer tenga una flora intestinal en mal estado, no notará efecto con esta terapia hormonal sustitutiva, por lo que es recomendable que se utilicen siempre complementos de isoflavonas en su forma aglicona, que serán siempre aprovechables por el organismo de la mujer.

Durante la vejez se debe mantener una actividad f ísica moderada, para evitar las fracturas y mantener el tono muscular, caminar una media hora cuatro o cinco veces a la semana es suficiente, además es importante saber que como mínimo la ingesta de calcio debe ser de 1000 mg al día, y se deben incluir aportes extras de vitamina D. En gran parte, está en nuestras manos poder preparar a nuestro organismo para llegar a la vejez con la mejor calidad y mayor masa ósea posible, evitando o disminuyendo así los riesgos de fracturas espontáneas y ganando en calidad de vida.

Marco A. Peralta Arjonilla
Director Técnico Farmacéutico Naturlíder S.L.

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