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¿Qué es el síndrome premenstrual?

Es la aparición regular de síntomas físicos y/o psicológicos, en la fase post-ovulatoria del ciclo menstrual, que afectan generalmente a dos de cada tres mujeres en edad fértil. Estos síntomas, por lo general, desaparecen con la regla, pero frecuentemente son lo suficientemente repetitivos, y a veces graves, como para buscar tratamiento.

A través de numerosos estudios clínicos se han llegado a identificar hasta unos 150 síntomas, pero en los casos más frecuentes se presentan, aproximadamente una media docena entre los siguientes:

- Cambios de humor, incluyendo ansiedad, depresión, llanto, irritabilidad, incapacidad y pérdida de confianza.
- Somnolencia y desinterés por el estudio, trabajo o vida social.
- Abdomen y dedos de las manos hinchados, con retención de líquidos, que provoca aumento de peso de hasta 3 kilos, a veces con distensión abdominal y edema de tobillos.
- Senos hinchados y dolorosos, con hipersensibilidad de pezones y senos.
- Jaquecas, generalmente en un solo lado, con dolores de espalda, hombros y piernas.
- Apetencia de alimentos dulces, ricos en carbohidratos, con hambre a veces insaciable, lo cual motiva ingerir un exceso de calorías.
- Manchas, forúnculos, magulladuras espontáneas, torpeza, mareos o desmayos.
- Empeoramiento del asma, epilepsia, migraña, conjuntivitis e irritación por lentes de contacto.
- Rinitis, ronquera, perdida de olfato, cistitis y uretritis.
- Dolores articulares y musculares, así como empeoramiento de varices.
- Incremento en el consumo de alcohol.

Hasta el momento, no se han identificado las causas específicas o el mecanismo causante del síndrome premenstrual, pero lo que sí se sabe es que tiene una base fisiológica. Entre las hipótesis compartidas por la mayoría de los especialistas, destacan la deficiencia de la hormona progesterona, aumento de la prolactina, disminución de los niveles de piridoxina (Vitamina B-6), niveles bajos de ácidos grasos esenciales, principalmente de Omega-6 y Omega-3, y en especial de los precursores naturales de las prostaglandinas E-1 y E-3, es decir, los ácidos grasos esenciales poliinsaturador.

Para tratar el síndrome premenstrual, se han experimentado diversos tratamientos: hormonas, diuréticos, sedantes, tranquilizantes, antidepresivos, inhibidores de las prostaglandinas PGE-2, perjudiciales, por sus efectos pro-inflamatorios (como el ácido acetil salicílico). Los tratamientos hormonales a base de progesterona o didrogesterona, tan frecuentes en consultas ginecológicas, pudieran ser efectivos en algún momento para algunas mujeres, pero también suelen tener efectos secundarios y contraindicaciones. Incluso algunos de estos tratamientos hormonales sintéticos pueden agravan la mastalgia. Tratamientos farmacológicos más potentes como danazol o bromocriptina (inhibidor de la secreción de la prolactina), tienen también una gran variedad de efectos secundarios, tales como sudoración, vaginitis, prurito vaginal, sequedad, quemazón y sangrado vaginal, labilidad emocional, erupciones cutáneas, sofocos, vértigo, etc.

Tratamientos naturales
Ya en los años 1970, el Dr. David F. Horrobin y sus colaboradores observaron las posibles relaciones entre los niveles altos de prolactina, en mujeres en edad fértil, con síntomas premenstruales y niveles bajos de ácidos grasos esenciales, en especial los de la serie Omega-6 que precursan las prostaglandinas esenciales E-1, en especial el Gamma-Linolénico (GLA), que prácticamente sólo se encuentra en la leche materna y en las semillas de Onagra de Agemol-Omega-6. En teoría, ingiriendo diariamente aceites vegetales (soja, girasol, oliva) ricos en el ácido grasos esencial, cis-linoleico, ácido linoleico (AL), podríamos tener suficiente para la formación de las prostaglandinas esenciales E-1. Pero en la práctica no es así, ya que para que el ácido linoleico presente en aceites vegetales sea biológicamente activo, es necesario que se transforme en ácido gamma linolénico (GLA), para lo cual es preciso que la enzima Delta-6-Desaturasa (D-6-D) posibilite dicho paso metabólico, y además esté presente en nuestro organismo en cantidades suficientes, y que no sea inhibida por alguno de los numerosos factores bloqueantes de dicho paso, entre otros: estrés, adrenalina, niveles altos de azúcar, gluco-corticoides, diabetes, etc. Es por ello fundamental, incluso en personas sanas, conseguir un flujo constante en nuestras células de prostaglandinas esenciales E-1, es altamente conveniente consumir los precursores naturales de dichas PGE-1, a través de los complementos nutricionales especiales, que contienen esos nutrientes esenciales, en especial los concentrados de ácidos grasos esenciales Omega-6.

En un estudio "placebo-doble-ciego" realizado en el hospital de St. Thomas de la Universidad de Londres, en 1984, encontraron que las mujeres tenían niveles adecuados de ácidos grasos esenciales, linoleico, que se sabe no es biológicamente activo. A pesar de ello, padecían síntomas premenstruales severos. También encontraron los niveles de ácidos grasos esenciales Omega-6, en mujeres con síntomas premenstruales, eran excepcionalmente bajos, y por tanto, cuando suplementaron su dieta con un complemento nutricional de Omega-6, que contenía además vitamina E natural, junto con bio-nutrientes co-factores, los síntomas premenstruales que presentaban disminuían significativamente, frente a las que no fueron tratadas con dichos nutrientes esenciales. En dicho estudio, más del 81% de las pacientes experimentaron una gran mejoría de todos sus síntomas premenstruales y el 13% un alivio parcial pero significativo. Todo ello, sin sufrir ningún efecto secundario, ni contraindicaciones, tan frecuentes en tratamientos farmacológicos como los citados. Otros estudios clínicos llevados a cabo en Finlandia, Canadá y USA confirmaron estos resultados.

El dolor de senos en la mastalgia cíclica es, en la mayoría de los casos, premenstrual, prolongado y localizado generalmente en los cuadrantes superiores externos, la mayoría de las veces, con dolor difuso, acentuado hacia los brazos. A menudo, es bilateral y frecuentemente, las mujeres en edad fértil se quejan de la aparición de nódulos o durezas en los senos. También muchas mujeres se quejan de hipersensibilidad en los pezones y senos y, a veces, su aumento de tamaño les obliga a utilizar una talla mayor de sujetador para dichos días. Estas características se acentúan en mujeres en la premenopausia y menopausia. Así, también se han realizado trabajos clínicos, "placebo-doble-ciego" para demostrar la eficacia de los tratamientos de Omega-6, entre los que destacan los realizados en el Departamento de Ginecología de la Universidad de Cardiff en Escocia, con 103 pacientes con mastalgia cíclica grave, que fueron tratadas con el "Aceite de la Vida" Omega-6. Se demostró que este tratamiento con ácidos grasos esenciales Omega-6, que contenían gamma linolénico el biológicamente activo, era una eficaz ayuda para mujeres con mastalgia cíclica a las que les reducían sus síntomas.

Otro estudio, también "placebo-dobleciego", realizado por los doctores Pyes, Mansel y Hughes, del Departamento de Cirugía de la Universidad de Wales, Cardiff, Escocia, con 291 pacientes con mastalgia cíclica grave, demostró la eficacia del mismo tratamiento y también la ausencia de efectos secundarios y contraindicaciones, comparando incluso sus resultados con los dos fármacos normalmente utilizados por la medicina alopática, danazol y bromocriptina.

Conclusiones
Numerosos estudios clínicos, y abundante bibliografía, demuestran la eficacia de los precursores naturales de las prostaglandinas esenciales E-1 y de nutrientes co-factores, para el tratamiento eficaz de la tensión premenstrual, que padecen dos de cada tres mujeres en edad fértil, y también de mastalgia cíclica. La recomendación nutricional es tomar, seis capsulas de Omega-6 al día, antes de las comidas, o repartidas en 2 a 3 tomas, además de tomar un complejo natural de macro y micronutrientes, como la microalga spirulina, en dosis de seis a nueve comprimidos al día, antes de las comidas, si se desea perder peso, o durante las comidas, si no se desea perder peso o se esta convaleciente.

Dr. A. López-Román
Presidente y fundador de Laboratorios Oikos

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