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Por definición, el colágeno representa el "adhesivo" del cuerpo. Así, podríamos decir que el colágeno es el adhesivo que mantiene unido todo nuestro cuerpo, a través de los diferentes tipos de tejidos conectivos. Éstos son los huesos, cartílagos, músculos, tendones, ligamentos y piel, tejido adiposo, así como los órganos y sistemas internos. Definitivamente, sin la presencia de la matriz de colágeno, nuestro cuerpo no podría funcionar como continente de todos sus componentes, tanto internamente, como externamente, por nuestra piel, a la hora de retener nuestros líquidos (60-70% de agua), por lo que nos convertiríamos, prácticamente, en un charco de líquido.

Es la proteína más abundante en el reino animal, especialmente en los vertebrados, de manera que alrededor de una de cada cuatro proteínas de nuestro cuerpo es colágeno. El colágeno es una proteína esencial, que se encuentra en todo nuestro cuerpo. Representa el 80% de nuestros tejidos conectivos, constituyendo el 30% de la masa total de proteínas en los mamíferos o el 7% del peso corporal. Por lo cual, es la proteína más estudiada en la comunidad científica.

Por ejemplo, sólo en nuestra piel, que es el órgano más grande del cuerpo, en estado seco, el colágeno representaría el 70% de su peso, mientras que en el cartílago, sería el 67%. En otros órganos, como en los pulmones, el 10% y en el hígado supone el 4%.

Las fibras de colágeno, presentes en todos los animales pluricelulares, son secretadas en diferentes células del tejido conectivo, fundamentalmente en los fibroblastos, condroblastos y osteoblastos. La fuente de todo colágeno es siempre de origen animal, ya que no existe colágeno de origen vegetal.

El colágeno es esencial para la elasticidad y flexibilidad de los órganos y tejidos, y es responsable de la firmeza, elasticidad e integridad de las estructuras, influyendo en la hidratación del cuerpo. La fibra de colágeno se mezcla con una amplia gama de sustancias y minerales, tanto mecánica como químicamente, lo que produce notables efectos sobre la arquitectura tisular, siendo su diámetro y su organización en los diferentes tejidos muy variable.

Por ejemplo, en la piel de los mamíferos, el colágeno, junto con la proteína elastina, forma una red. En el hueso, el colágeno se mezcla con los cristales de calcio, proporcionándole una estructura rígida. En los cartílagos (tejido conectivo que se encuentra en las articulaciones), se combina con la elastina y matriz extracelular, formando como un gel, para crear un efecto completamente diferente, que absorbe los impactos intra-articulares y da resistencia a la compresión. En el tejido adiposo, conformando los adipositos que contienen la grasa. En el ojo, la córnea es transparente  como resultado de que el colágeno forma una red muy fina. Del mismo modo, en los riñones, constituye la base del sistema de filtro entre la sangre y la orina. En los intestinos, en las arterias y venas, bronquios y bronquiolos, también existen fibras de colágeno, que conforman sus estructuras tubulares. También está presente en los órganos formadores de células de sangre (médula ósea). Incluso la sangre como tejido fluido (humor circulatorio) es un tipo de tejido conjuntivo especializado. Consecuentemente, tenemos tejidos conectivos en todas las partes de nuestro cuerpo.

Hay hasta 15 tipos diferentes de colágeno, si bien existen investigaciones sobre nuevos tipos. Entre los colágenos del Tipo 1 hasta el Tipo V, se considera que existe el 99% del total del colágeno existente en el cuerpo humano, estando presentes de la siguiente manera:
- Tipo I: Huesos, tendones, ligamentos y piel
- Tipo II: Cartílago y estructura de los ojos
- Tipo III: Hígado, pulmones y arterias
- Tipo IV: Riñones y muchos órganos internos
- Tipo V: Superficie de las células, cabello y placenta

El colágeno es una proteína fibrosa insoluble, que resulta ser muy indigesta para el ser humano en condiciones naturales. Tiene una función predominantemente estructural, en la cual los 20 aminoácidos básicos, combinados entre sí, componen las tres cadenas en triple hélice, donde cada cadena tiene unos 1.400 aminoácidos, de los cuales la glicina, la prolina y la hidroxiprolina representan el 55%, mientras que el 45% restante es para los otros aminoácidos básicos. El colágeno contiene los 9 aminoácidos llamados esenciales (fenilalina, histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, treonina, triptófano y valina), aunque de ellos, contiene muy poco triptófano.

Se estima que la producción del colágeno comienza a declinar progresivamente de los 20 a los 30 años, en aproximadamente un 1,5% por año de edad, reduciéndose considerablemente hacia los 45 años de edad. Al acercarse a los 60 años, la producción disminuye en más de un 35 %.

Esta reducción del colágeno en el organismo es la causante principal del envejecimiento prematuro, en forma de pérdida de elasticidad y tersura en la piel, cabello y uñas; aumento de dolores en articulaciones, ligamentos, tendones y músculos; incremento de problemas oculares; deficiencias en el sistema cardiovascular y linfático; desarrollo de molestias en dientes y encías; enfermedades del tejido conjuntivo o colagenosis.

Numerosos estudios científicos han demostrado los efectos beneficiosos de una dieta adecuada, de ahí la máxima de: "Permite que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento", (Hipócrates 460-377 A.C.).

Especialmente en los últimos años, se ha profundizado mucho en los aspectos concernientes a la relación entre aminoácidos y salud. Desde un punto de vista estructural, los aminoácidos son los elementos constituyentes de las proteínas y éstas, a su vez, son las estructuras que componen cualquier tejido vivo. El organismo necesita aminoácidos constantemente, por ejemplo, para crear 2.5 millones de glóbulos rojos por segundo, o cada 3-4 días renovar los entericitos (células intestinales).

En otras palabras, la síntesis de proteínas es incesante en el cuerpo humano, por lo tanto, el aporte de aminoácidos debe ser suficiente, especialmente el de los aminoácidos esenciales.

Si consideramos las deficiencias que se han producido en las últimas décadas en nuestra alimentación, especialmente en cuanto a la nutrición se refiere, parece lógico y conveniente suplementar nuestra alimentación cotidiana con "complementos alimenticios", por supuesto que sean seguros y contrastados, donde sus excelencias se hayan evidenciado en el tiempo.

Dr. Eduardo Orihuela Cabrera

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