Se encuentra en:     Inicio / Artículos / “No soy sustituto de nadie, soy una herramienta más para el bienestar del cliente”, Alejandro Herrero, osteópata

Alejandro Herrero se independizó profesionalmente en el año 2017, es profesional de las terapias naturales, concretamente osteópata y trabaja entre Burgos y Bilbao junto a sus compañeros. Ofrecen multitud de servicios, como explica el osteópata a esta revista, “desde las líneas de masaje (quiromasaje, reflexología, masaje metamórfico o antiálgico), las líneas de naturopatía (con ramas como la tradicional, diatésica, ayurvédica o la dietética), la energética (ajustes neurológicos, kinesiología, reiki e incluso ajustes emocionales) y muchas otras, todas con el objetivo de llevar a cada cliente a su mejor punto. Su centro nació, en palabras del experto, “como un lugar donde ejercer las técnicas que podemos aprender y desarrollar”.

A Herrero le gusta dejar claro que su papel no es el de sustituto de nadie, es decir, que ellos (los profesionales de las terapias naturales) son una herramienta que tiene un único objetivo: buscar el bienestar del cliente. Tanto a él como al resto del equipo, les gusta trabajar unidos y entienden que no hay lugar para el ego: “Aportamos los puntos de vista de casi todo el grupo. Además de la variedad de técnicas está la variedad de mentalidades de nuestros compañeros. En cuanto vemos que el proceso lo puede enfocar mejor otro, tanto en forma de consulta interna o derivando al cliente, lo hacemos sin dudar”.

Porque lo importante, insiste, es el cliente. “Los compañeros también nos hacen mejores. De hecho, la experiencia de todos es lo que nos hace un centro más coherente”. Respecto a la investigación en su campo de trabajo, Herrero nos explica que conocer a “la variedad de gente que pasa por el centro es la mejor forma de investigar cómo y de qué manera podemos ver patrones y soluciones”.

Hay quien es escéptico de las terapias naturales, o que incluso considera que son un excluyente de la medicina convencional. Herrero defiende que “no conocen el campo que trabajan cada uno. No puedo subir mi fortaleza y mi bienestar si no uso, en su justa medida, los medicamentos que pueda necesitar cuando el proceso se ha salido de los límites naturales. Y, en este sentido, lo mejor es hacerlo acompañado de un profesional”.

Herrero dice que buscan en los profesionales “personas que tengan referencias de una escuela seria, que demuestren con la práctica además de con el título lo que saben, y que, muchos con título no saben distinguir lo que están palpando y lo que deben hacer con ello, y cuáles son los límites de cada persona”.

Por eso reivindica escuelas serias, federadas, respaldadas por asociaciones (en su caso, la Asociación Nacional de Profesionales y Autónomos de las Terapias Naturales, COFENAT) “que garanticen que ese diploma va acompañado del nivel adecuado, porque no podemos olvidar que lo que se va a poner en la camilla es una persona”, asegura.

El perfil del consumidor

Por su centro pasa todo tipo de gente desde jóvenes hasta ancianos, que buscan una mayor calidad de vida en el futuro, ya que confían en la vía médica para sus procesos y en estas técnicas para regenerarse. Él explica también que “la gente no quiere algo que quite los síntomas, quieren que su cuerpo sea el que se fortalezca para no recaer”, lo cual explica que se acerquen a su consulta muchos deportistas.

Asimismo, nos cuenta que “la gente mayor reconoce la necesidad de mantener una buena calidad de vida, de confiar en su propia naturaleza, la fuerza vital de su cuerpo y por eso usa tanto la capacidad del propio cuerpo de resistencia y superación”.

Los servicios más demandados

Las terapias naturales por las que más gente se acerca al centro ahora mismo, a causa de los efectos secundarios de la pandemia y el confinamiento, son “las relacionadas con los procesos musculares originados por la ansiedad y las somatizaciones”. Herrero explica que el consumidor busca todo aquello que pueda ayudar en esta época a subir las defensas y mejorar la fuerza orgánica.

Nos cuenta también que en prácticamente todas las terapias trabajan los beneficios que ayudan de cara al estrés que ha causado la COVID-19, porque su objetivo es “sacar a nuestra gente adelante, aportar nuestro granito de arena a que de esto se pueda salir y más fuertes”.

El efecto de la pandemia

El coronavirus ha provocado que muchos pequeños comercios tengan que cerrar, pero el de Herrero se ha mantenido en pie. Entre otras cosas porque la saturación de las clínicas ha provocado que muchos se acerquen a su centro. “Que la gente no esté sintiendo atendida en sus procesos habituales por su médico hace que estemos más volcados en todo tipo de técnicas, buscando reforzar también esa parte, aunque esto no quita que se hayan sufrido las consecuencias de la pandemia, tanto a nivel laboral como de atascos en los procesos”.

Sin embargo, también puede tener su aspecto positivo. Estudios recientes indican que en estos meses ha aumentado el número de personas que se ha decantado por los centros de terapias naturales, ya que la situación de la COVID-19 ha puesto en perspectiva la importancia de cuidar nuestra salud. “Son muchos los que han recurrido por desesperación y nos miran con sorpresa cuando les ayudamos a enfocarlo de otra forma y a salir de algo que les está haciendo daño y que no encuentra respuesta porque ahora todo es COVID”, nos comenta. Además, quienes ya eran clientes habituales se acercan ahora con mayor frecuencia.

El futuro de los centros de terapias naturales

Respecto a sus proyectos y objetivos, Herrero nos cuenta que “ahora están centrados en hacer el organismo más fuerte, más cohesionado, no dejar fisuras ante un virus como el que nos ataca” porque no se sabe qué tipo de evolución tendrá, por lo que, insiste: “Estamos todos implicados en valorar las reacciones del cuerpo dentro de las debilidades individuales y no dejar resquicios”.

De cara a eso han empezado a trabajar con referencias de profesionales de otros países que, al no contar con la seguridad social, “tienen que aprender más sobre remedios naturales, técnicas manuales y de movilidad. El objetivo es incorporar las técnicas de deporte, respiraciones o ejercicios a las mejoras generales de la salud enfocados a cada persona y su desarrollo. No sólo frente a la pandemia, sino a la salud en general”, afirma.

Según él, las terapias naturales “van a ser imprescindibles, porque no podemos vivir siempre en forma de medicamentos que dan al cuerpo la solución, pero lo hacen cada vez más dependiente”. Considera que “necesitamos volver a la supervivencia del organismo”.

Y añade: “Desde luego que vemos imprescindible el campo médico, pero también las técnicas naturales y más en lo que nos atañe, el masaje”. Además, es optimista acerca de la posible regulación de este tipo de actividades de cara al futuro, que según él “es la única forma en la que prevalezca la salud y la calidad de vida”.

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