Se encuentra en:     Inicio / Artículos / “La Medicina Integrativa es cada vez más activa en nuestro país y, sobre todo, en el mundo”, José Francisco Tinao, director médico de CMI-Clínica Medicina Integrativa y fundador de Sesmi

Entre sus aficiones destacan la pasión por la música clásica y la pintura, viajar, estudiar, el mar y trabajar en el campo cultivando olivos. También fue el iniciador del proyecto OSMI (Observatorio Medicina Integrativa) y ha sido editor científico, participando en edición de más de 50 libros de medicina y enfermería y de dos revistas de enfermería. Ha dictado conferencias y participado en jornadas y congresos nacionales e internacionales. En estos momentos está organizando la creación de una federación internacional en apoyo de la salud integrativa como instrumento político para mejorar la vida global. Es uno de los profesionales en España que más ha difundido la idea y concepto de Medicina Integrativa (MI).

La Salud Integrativa es un nuevo modelo de salud o paradigma, que surge a principios de la pasada década, centrado en la búsqueda de unos cuidados de salud más holísticos. ¿No se lleva haciendo esto históricamente, hace miles de años, a través de terapias naturales como la Medicina Tradicional China (MTC)?

La diferencia está en la percepción desde occidente, desde la medicina científica occidental, en tratar de resolver frente a nuevos problemas, nuevas opciones. La MI no rompe con su pasado, lo subsume; como todo buen paradigma hace y aporta soluciones donde antes no las encontraba. No es un conjunto de “nuevas herramientas” o “herramientas existentes” que se añaden a un cajón -siempre lo digo-, es un nuevo modelo de trabajo en el que el paciente debe cambiar su rol, el equipo debe trabajar bajo principio de competencia y no jerarquía, y la visión del paciente es global y la zona “dura” de su globalidad es lo psíquico. La MTC, la medicina Ayurveda u otros modelos médicos dentro de las denominadas medicinas tradicionales suponen un ejemplo para la MI. No hay conflicto, porque hay varias maneras de hacer MI dependiendo de la situación social, económica y cultural.

¿En qué ha cambiado la sociedad en relación a los cuidados de salud?

Hay una conciencia creciente de que “algo tenemos que hacer” para ayudarnos personalmente y ayudar al entorno. No podemos seguir así como barcos a la deriva porque la catástrofe es colectiva. Cuidarse es también cuidar el mundo en que vivimos y el que pensamos dejar a las generaciones venideras.

¿Cuáles son los principales retos en el marco de la Salud Integrativa?

Muchos. Me centro en dos: ser aceptada en los escenarios político-administrativo de decisión ya que, mientras esto no se logre, las acciones de Salud y Medicina Integrativa (SyMI) serán muy loables pero puntuales, propias de francotiradores, de profesionales individuales o de grupos pequeños. Y el papel creciente de China en el mundo, que conllevará a que su medicina tradicional sea un foco de lanza de su expansión global. Son circunstancias políticas que conllevan beneficios para el modelo de SyMI, como hemos visto en la declaración de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Debemos aprender a estar presentes en instituciones de decisión para dar voz y lograr cambios legislativos e implantación del modelo especialmente dentro de los sistemas públicos de sanidad.

Otra cuestión que personalmente me preocupa es la mala praxis en este campo. Hoy en día los que de una manera incompetente practican o dicen practicar MI y lo hacen sin precaución o rigor hacen un daño tremendo al prestigio de este nuevo paradigma y ofrecen argumentos a los detractores.

El pasado mes de septiembre Barcelona y Tarragona, respectivamente, acogieron el XII Congreso Europeo de Medicina Integrativa y el I Simposio Internacional de Salud y Medicina Integrativa? ¿Cuáles fueron los principales logros y conclusiones?

Un ejemplo de organización y buen hacer de mis compañeros de SESMI. Una puesta en el mundo de la MI nacional y de nuestros profesionales. Ha sido -y estuve en casi todos los congresos anteriores-, el mejor. Y no es amor de padre. Por vez primera, profesionales de Latinoamérica y de Japón han estado presentes. Se han firmado acuerdos de colaboración con la Sociedad japonesa de Medicina Integrativa y asistimos a la constitución de la Sociedad Portuguesa, hubo encuentros con grupo mexicano CMT que,  el 24 de marzo en Casa de México, presentará en Madrid  el premio Catalina Mendoza a la investigación en el campo de la MI, dotado con una importante cantidad de dinero, y en mayo lo hará en México. Este premio supone un fuerte empuje a la investigación en el campo de la MI y en el papel de las Medicinas Tradicionales que son a veces las únicas que disponen de muchos millones de personas en el mundo.

¿Cuándo está prevista la celebración de los próximos eventos sobre medicina Integrativa?

SESMI celebra en noviembre del 2020 su Congreso Anual en Málaga, será el tercero ya. Pronto lo informará la página web. Es un congreso más modesto que el Internacional Europeo de Barcelona que supuso, como he comentado, un éxito; pero se van a dar ponencias muy interesantes y habrá participación y debate de profesionales nacionales y extranjeros. Eso es lo que se busca. Aprender, debatir, contrastar y sacar conclusiones que ayuden a los pacientes. No hay nada mejor en Ciencia -la medicina es ciencia de ciencias-, que reanalizar y analizar de forma constante.

Por otra parte, otras instituciones y organizaciones del sector ofrecen sus propias jornadas y congresos, sus cursos. La MI es cada vez más activa en nuestro país y, sobre todo, en el mundo. Habrá un siguiente congreso europeo este año, en septiembre, en Londres. Siempre recomiendo visitar los trabajos del Consorcio Académico de los Estados Unidos de Salud y Medicina Integrativa y leer la lista de más de 70 instituciones de enorme prestigio médico que tienen programas de formación y ofrecen servicios de asistencia clínica en el campo de la MI. Muchos cuando ven los trabajos de este excelente grupo quedan unos sorprendidos y otros mudos.

Además, ese mismo mes, en el marco del congreso de la Ciudad Condal, se presentó oficialmente el Observatorio de Salud y Medicina Integrativa (OSMI), una iniciativa de la Fundación Vivo Sano que ofrece información científica contrastada, rigurosa y basada en la evidencia sobre los diferentes enfoques terapéuticos dentro de la medicina integrativa. ¿Cómo está funcionando la iniciativa? ¿Cuáles son sus objetivos?

El proyecto OSMI es una respuesta científica, racional y académica ante la declaración de acientifismo y falta de rigor en el uso de determinadas técnicas que la SyMI utiliza. OSMI ofrece las publicaciones agrupadas, indexadas, seleccionadas para ayudar al lector a encontrar información. Ofrece además informes institucionales, listado de centros académicos, sociedades científicas, fundaciones y organismos universitarios que trabajan en algún campo de la MI. Ofrece información de jornadas y cursos de forma gratuita, es abierta al público. Es un ambicioso proyecto y, aunque se llevan registrados cerca de 1.500 estudios de diferentes campos, queda mucho por hacer.

¿Es necesaria la regulación de las Terapias Naturales en España?

Es necesario porque no hay nada peor que dejar un sector de servicios sin regular. Sin regulación no hay control ni es posible delimitar responsabilidades. No es posible establecer programas de formación adecuados. En España se genera una situación de inestabilidad que otros países de nuestro entorno ya han solventado. Se intentó hace años y no prosperó, y creo que es el momento para hacerlo de forma inteligente.

¿Por qué cree que el Gobierno socialista no está por regular y sí por prohibir lo que los ministros llaman ‘pseudociencias’?

Todos los gobiernos se ven inmersos en presiones de grupos de interés. Vivimos una sociedad donde los grupos de interés o de opinión tratan de obtener beneficios a sus intereses. Los hay que lo hacen de forma legítima y otros que llegan a recurrir a prácticas antiéticas. Un gobierno -cualquiera- ante un sector con un conflicto debería dotarse de información adecuada. No se ha producido esto.

El anterior gobierno socialista ha presentado una alarma innecesaria. Y especialmente dos de sus carteras de una manera sorprendente, sorprendente por el impulso sobre la opinión pública que han ofrecido con ruedas de prensa conjuntas, documentos “oficiales”, cómo si la defensa del paciente, con la cantidad de problemas que hay, hubiera que focalizarla en este tema, un tema que como se ha expuesto y presentado,  en realidad no existe”.

A veces cuando se quiere desviar la atención de problemas reales, determinadas instituciones desorientan y crean ”otras”. Tuve la oportunidad de hablar con la directora de Farmacia del ministerio y me dio la sensación de que se había encontrado con un asunto que no se sabe manejar. Aquí también han colaborado otros: la postura de determinados colegios profesionales y de universidades es incalificable, descalificando a miembros de sus colegios sin mediar información, ofreciendo opiniones, y, en el caso de la universidad, lo que ha prevalecido es el miedo. Los debates científicos tienen sus escenarios. No sirven los insultos y las descalificaciones arbitrarias. Eso es propio de otras épocas.

En los eventos internacionales sobre Medicina Integrativa se exponen numerosos trabajos sobre los beneficios de la acupuntura, la ozonoterapia, la homeopatía, la microinmunoterapia... La influencia y demanda de la Medicina Integrativa está aumentando en todo el mundo, con profesionales de la salud y pacientes que buscan un bienestar general. ¿Qué es lo que no quieren ver nuestros gobernantes?

Desconozco los prejuicios o las limitaciones de aquellos que tienen responsabilidades en el sector. Habrá que preguntárselo a ellos. Poner puertas al campo es imposible, máxime en un mundo globalizado. España no es el mundo. Y la ciencia médica y la salud trabajan con un criterio universal. Es evidentemente una barrera y una limitación pero que afecta sobre todo a los pacientes, que  en general podrían verse beneficiados de la implantación de SyMI en los centros de Atención Primaria.

No estamos hablando de “técnicas”, sino de un modelo de gestión y abordaje de las enfermedades crónicas muy distinto del actual y que va a tener obligatoriamente que responder ante el empuje del envejecimiento de las poblaciones y del incremento de las patologías crónicas. ¿Cuánto tiempo va a resistir un modelo de trabajo frente a esta situación que crece? ¿Cuánto gasto vamos a soportar? ¿Vamos a medicalizar a todo el mundo? Pongo un ejemplo, no entiendo cómo profesionales como los nutricionistas no forman parte de los equipos de salud en Atención Primaria. Se imagina la mejora en patologías cardiovasculares, metabólicas, obesidad, degenerativas… es sólo un breve eslabón de lo que significa el paradigma SyMI.

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