Se encuentra en:     Inicio / Artículos / "La medicina integrativa tiene un enorme campo de acción sobre las patologías crónicas", Dr. Carlos Morales Martín, médico homeópata y especialista en nutrición

"Me apasiona la medicina integrativa, me dedico a ella con mucho amor y formándome continuamente", afirma Morales. De ahí, su extensa formación: primero como diplomado en Homeopatía y Homotoxicología en la Universidad de Zaragoza; luego, como Homeópata en la Fundación Médica Homeopática Vitalis, en Argentina y, finalmente, máster experto en Medicina Genómica por la Fundación CEU San Pablo. Desde entonces, su carrera ha sido un sin parar, actualmente pasa consulta en el Centro INCA en San Sebastián y es fundador y director médico del portal Ser Integral Salud Integrativa, que se dedica a la formación para el autocuidado de la salud. Además, es docente en varios cursos de formación.

¿Cómo llegó a la medicina integrativa? 

Después de trabajar 25 años como médico de cabecera y habiendo estado algunos otros en urgencias, entendí que curar requiere algo más que conocimientos de anatomía o fisiología. Todo lo que me habían enseñado en la facultad se dirigía a la enfermedad y su principal estrategia se basa en el tratamiento farmacológico que, con frecuencia, lo instauran “para toda la vida”, pero poco se enseña sobre la salud y la responsabilidad del autocuidado. 

Entendí que la medicina convencional tiene enormes herramientas para actuar sobre el dolor o las situaciones críticas, que determinan la vida o muerte de alguien. Sin embargo, tiene grandes carencias en resolver lo que se consideran enfermedades crónicas, es decir, aquellas que se supone te acompañarán durante muchos años. 

Me encontré decepcionado de la medicina al ver que mis pacientes salían cada vez con algo más de medicación para sus enfermedades crónicas, así que decidí emprender otro camino. Comencé a formarme en diferentes disciplinas, primero en Homotoxicología en la Universidad de Zaragoza, luego fui a Argentina e hice la carrera de médico homeópata, posteriormente me formé en nutrición celular y desde entonces ha sido un sin parar, abarcando diferentes disciplinas todas ellas con unos puntos en común.

¿Le damos la importancia suficiente al sistema inmunitario? ¿Cree que conocemos realmente su función y su relevancia? 

Dentro del modelo convencional se atiende al sistema inmunitario en el contexto de enfermedades autoinmunes o en situaciones muy concretas, pero no se piensa en él con la frecuencia que se debería. Para cualquier circunstancia de la vida, es tu sistema inmune el que acompaña la evolución: curar o empeorar. El objetivo primordial es tener un sistema inmune robusto, fuerte, con un funcionamiento óptimo. Así, podremos solucionar gran parte de las alteraciones de salud.

¿Es el sistema inmune el más beneficiado por la medicina integrativa? 

La enorme ventaja que tiene la medicina integrativa es entender al ser humano como un todo y considerar que la curación depende del conjunto. Así, obtenemos el fortalecimiento del sistema inmunitario, que es el que solucionará un porcentaje muy alto de las situaciones patológicas.

¿Qué factores aumentan la inmunidad y cómo podemos mejorar nuestro sistema inmunitario? 

Desde hace unos 15 años defiendo un modelo basado en los cinco pilares de la salud. La medicina integrativa considera tres ejes fundamentales: la nutrición, la gestión emocional y la actividad física. Y yo incluyo otros pilares adicionales: reaprender a dormir y practicar un hobby. Todos tienen una explicación.

En relación a la gestión de las emociones, hay que decir que el estrés altera los niveles hormonales. Se elevan las catecolaminas y el cortisol, pero además baja los niveles de oxitocina, dopamina, etc. La respuesta a esta alteración es el peor funcionamiento inmunitario. Al igual que el estrés, la ansiedad, la depresión y en general las alteraciones anímicas emocionales producen el mismo resultado. Por tanto, para curar de verdad, es necesario trabajar el pilar emocional, que mejorará el funcionamiento inmunológico.

La actividad física es otro eje fundamental. El sedentarismo favorece el sobrepeso, la debilidad muscular, dificulta el bienestar emocional y promueve los procesos inflamatorios. Con actividad física no sólo aumentamos los niveles de serotonina, sino que bajamos los de kinurenina que tiene efectos antagónicos a ésta. En cuanto a la nutrición óptima, la carencia de nutrientes tiene efectos directos sobre el metabolismo y también sobre la inmunidad. 

No sólo hay que comer con sentido común (más frecuencia de biológico/ecológico; materia prima de calidad; alimentos de temporada, etc.) Además, hay que cuidar la cantidad y alejarse de lo ultraprocesado. Es importante tener un intestino sano, porque la salud intestinal proporciona el bienestar inmunológico. Con relación al sueño, su falta no sólo deprime el sistema inmune, además favorece la alteración de la concentración, la memoria y el discernimiento, llegando incluso a ser un motivo de consulta frecuente.

Por último, tener un hobby tiene una influencia directa sobre el sistema endocrino, mejorando los niveles de hormonas como la oxitocina o por ejemplo la Beta endorfina, que además de disminuir la sensibilidad al dolor y aumentar la sensación de bienestar, estimula el sistema inmune.

¿Qué sistemas de diagnóstico utiliza la medicina integrativa y qué tratamientos ofrece en su clínica? 

La medicina integrativa utiliza todos los métodos diagnósticos de la medicina convencional. Adicionalmente, se pueden utilizar sistemas basados en tecnología de vanguardia como sistemas de biorresonancia o de impedanciometría. Por otro lado, tenemos algunos test de laboratorio poco utilizados por la medicina convencional, como la valoración de los niveles de ácidos grasos tanto en sangre como en eritrocitos; el mineralograma que determina la presencia de metales pesados y de oligoelementos; los test de disbiosis intestinal, que aportan una idea bastante cercana sobre la salud intestinal; los metabolitos urinarios y los estudios de nutrigenómica. También se pueden hacer diagnósticos basados en medicinas ancestrales, como la china y la ayurveda, así como test de kinesiología o analíticas específicas, entre otros.

Estas terapias ¿son válidas sólo en el caso de pacientes crónicos para reducir pastillas o también sirven para otro tipo de patologías? 

La medicina integrativa tiene un enorme campo de acción sobre las patologías crónicas, en las que la reducción de la medicación a largo plazo es evidente, e incluso se podría llegar a prescindir de ella. Pero no se queda solo ahí, por ejemplo, la auriculomedicina o la acupuntura pueden ser muy eficaces en casos agudos de dolor o inflamación, alergias, lo mismo que terapias manuales como la quiropráctica o la osteopatía, etc.

¿Qué podría aportar en la actual situación de la covid-19? 

Ante la situación actual con el virus Sars-CoV-2, el refuerzo del sistema inmunológico es primordial. Centrarse en el bienestar interior, observando los cinco pilares de la salud va a reducir las posibilidades de enfermar de cualquier cosa, pero además, es necesario vivir en la prudencia y no en el temor. Los últimos avances indican que las personas que llegan a complicarse por Sars-CoV-2 son aquellas en las que existe una reacción desenfrenada, ya sea de citoquinas o de bradiquininas. 

Este mecanismo se ve directamente influido por un déficit de vitamina D y alteración en el ratio omega3/omega6 entre otras cosas. Es decir, que la suplementación a dosis adecuadas de estos nutrientes, ayuda a fortalecer el sistema inmune, principalmente en la prevención de la infección y aparición de complicaciones.

¿Cómo ve el futuro de la medicina integrativa? 

La medicina integrativa es parte de la solución a largo plazo. Con ella, podemos unir los grandes avances de la medicina convencional, con el lado más humanista y holístico de la persona. Así, obtenemos un modelo de entender la salud integrador y no excluyente.

¿Será útil el papel de la medicina integrativa en una crisis como la actual?

Lo es y lo será con todos los cambios que vienen. Educar en un modelo de autoobservación y autogestión es indispensable. Las personas que entiendan que la responsabilidad no pasa exclusivamente por utilizar una mascarilla, sino que haciendo ajustes en sus hábitos y rutinas refuerzan su sistema inmune y disminuyen la posibilidad de enfermar y de contagiar a otros, estarán haciendo verdadera prevención. Serán parte de la solución y no del problema.

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  • Tips para fortalecer tu sistema inmune.

- Cuida lo que comes en cantidad y calidad. Puedes suplementar con zinc, quercetina, vitamina C, vitamina D, selenio, magnesio, además de extractos de hongos tales como reishi, shitake, etc.

- Reeduca tus hábitos y rutinas. Duerme lo necesario, apaga el móvil. Desconecta de las redes sociales o por lo menos dale un uso adecuado en tiempo y con objetivos claros.

- Apaga la tele. Las noticias negativas activan una zona del cerebro llamada amígdala, que a su vez conectará circuitos de temor y de estrés que limitarán el adecuado funcionamiento inmunológico.

- Gestiona tus emociones. Las emociones reprimidas o mal gestionadas como rabia, pena, afectan la función de células inmunes como los TH1 y TH2, por ejemplo. Dedica algo de tiempo a la respiración y a la meditación, grandes aliados del bienestar emocional.

- Practica actividad física e intenta descalzarte para estar en contacto con la naturaleza.

- Evita el consumo de tabaco y de alcohol.

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Dr. Carlos Morales