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Papaya, Carica papaya L., originaria de las zonas tropicales de América Central, es una fruta carnosa, delicada y de sabor suave, apreciada por sus propiedades digestivas y muy adecuada para toda la familia.

Los expertos recomiendan que se consuma en crudo. Su componente mayoritario es el agua y se recomienda incluir en dietas de control de peso y en dietas reducidas en grasa, ya que su aporte de calorías es bajo. Luis Miguel Luengo, vocal del comité gestor del área de nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) recuerda que sólo 100 gramos de papaya aportan toda la vitamina C necesaria al día.

Entre sus nutrientes más destacados encontramos el betacaroteno o pro-vitamina A, esencial para el cuidado de la piel, las mucosas y las defensas. También aporta vitamina C, mencionada anteriormente, Vitaminas B, potasio, magnesio, fibra y algunos minerales.

Su acción digestiva es debida a la presencia de un conjunto de enzimas proteolíticas conocidas como papaína. Una enzima similar a la pepsina humana que ayuda a descomponer las proteínas y favorece el proceso digestivo. Se utiliza como enzima de sustitución en casos de trastornos dispépticos, facilitando la digestión y reduciendo la sensación de hinchazón.

“Para asegurar una acción digestiva más reforzada, optaríamos por complementos alimenticios de papaína purificada, en forma de comprimidos, frecuentemente combinada con otras enzimas digestivas como la bromelaína, para una acción más completa y eficaz”, señala Marta Nogués Responsable técnico del Departamento técnico de Natur Import.

La potencia enzimática de la papaína en complementos alimenticios se mide con las unidades FCC UP (Unidades de Papaína según el Food Chemical Codex o Código de Sustancia Químicas para Alimentos).

“La complementación con papaína está indicada en digestiones pesadas, hinchazón abdominal, dietas ricas en proteínas, déficit enzimático que puede ser como consecuencia de la edad, por alteraciones patológicas entre las que encontramos pancreatitis, insuficiencia pancreática, fibrosis quística, o simplemente por un exceso de estrés y mala alimentación. Recordemos que las frutas y verduras son en sí mismas fuentes naturales de enzimas” afirma Marta Nogués (naturimport.es).

Respecto a la seguridad, la experta nos dice que “mientras que el fruto fresco se puede tomar con total tranquilidad, en el marco de una dieta equilibrada, la papaína, sin embargo, se consumirá siguiendo algunas recomendaciones especiales. No hay suficientes datos sobre la seguridad del látex del fruto de papaya, ni de la papaína durante el embarazo y la lactancia. Además, como precaución, las personas que toman anticoagulantes deberán consultar con su médico antes de tomar concentrados de papaína. Y los pacientes hipersensibles a la papaína podrían sufrir ocasionalmente reacciones alérgicas cutáneas o crisis de asma. Salvo estas consideraciones, encontramos en la papaya un aliado perfecto para cuidar nuestro sistema digestivo”.

Se ha observado que la papaya que no está madura, la papaya verde, contiene una concentración de enzimas mayor que la que posee el fruto maduro y entre éstas la más importante es la papaína. Además posee cantidades significativas de antioxidantes en una forma altamente biodisponible.

“La papaya fermentada se obtiene a través de un proceso de fermentación con levaduras a temperatura controlada durante varios días, al que se somete al fruto y las semillas. Se ha observado que gracias a este proceso se potencia su efecto antioxidante y digestivo. Además posee efecto inmunoestimulante y cierto efecto antiséptico, al ayudar a mejorar el funcionamiento de algunas de las células del sistema inmunológico”, añaden desde noVadiet.

¿Cuáles son los beneficios de la papaya?

La papaya posee un sinfín de propiedades. Sonia Clavería, Médica del departamento técnico de noVadiet declara que “muchos estudios científicos avalan que el consumo de fruta se asocia con una disminución del riesgo de padecer obesidad, hipertensión, enfermedades cardiovasculares o algunos tipos de cáncer. La papaya es una fruta, y como tal, su consumo ayuda a disminuir el riesgo de estos problemas de salud”. Además, asegura Clavería (novadiet.es), teniendo en cuenta la composición cualitativa y cuantitativa de la papaya, sus propiedades y los beneficios que su consumo aporta a la salud son los siguientes:

  • El aporte de vitamina C es muy alto, ya que cada 100 gramos de papaya aportan entre 60 y 80 mg de vitamina C. La Vitamina C cuenta entre sus funciones: ayudar al funcionamiento normal del sistema inmunitario y así apoyar a nuestras defensas, favorecer la formación normal de colágeno, la proteína estructural más importante de nuestro cuerpo, cooperando con el funcionamiento normal de huesos, cartílagos, piel, vasos, dientes, encías… La vitamina C también facilita la absorción del hierro de la dieta, protege a las células del daño oxidativo que pueden ocasionarles los radicales libres, ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga y favorece al funcionamiento normal del sistema nervioso, entre otras funciones.
  • Por su contenido en vitamina A, ayuda a mejorar la salud de la piel, de las mucosas y del sistema inmunitario.
  • Su contenido en carotenoides, además de contribuir a su color característico, le aporta una potente actividad antioxidante, además:
    • El betacaroteno, precursor principal en el organismo de la vitamina A, estimula la síntesis de melanina, pigmento natural de nuestra piel que favorece el bronceado, protegiéndonos de los efectos nocivos de la radiación solar.
    • La zeaxantina, filtra y absorbe los rayos de luz azul, disminuyendo el daño oxidativo que producen en la mácula retiniana y en el cristalino. Contribuye, por tanto, a prevenir las cataratas, la progresión de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y la ceguera subsiguiente.
    • El licopeno, también ayuda a prevenir la DMAE.
  • Su contenido en flavonoides, componentes de conocida propiedad antioxidante, hace que la papaya ayude a proteger frente al envejecimiento prematuro de las células y a prevenir enfermedades cardiovasculares, por ser los flavonoides capaces de neutralizar parte del exceso de radicales libres y de proteger a los vasos de la oxidación del colesterol LDL.
  • La papaya contiene minerales como calcio, magnesio, potasio y fósforo, que ayudan a restaurar el equilibrio ácido-base del organismo. Además, por su riqueza en potasio y su bajo aporte de sodio, el consumo de papaya es muy recomendable en la hipertensión arterial, ayudando a reducir el riesgo cardiovascular.
  • Sus casi dos gramos de fibra por 100 gramos de alimento ayudan a moderar el tiempo de tránsito intestinal, mejorando el estreñimiento. La fibra también favorece el control de la glucosa y del colesterol sanguíneo, haciendo que se absorban de forma más lenta evitando picos de concentración elevada en sangre.
  • La papaya ayuda a disfrutar de buenas digestiones gracias a su contenido en papaína, enzima que apoya la digestión de las proteínas de la dieta. Esta enzima también posee propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes, lo que potencia su acción beneficiosa para nuestro organismo.

Las propiedades digestivas y antioxidantes hacen de la papaya un alimento que no debe faltar en nuestra mesa, para la salud y disfrute de toda la familia.

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