Se encuentra en:     Inicio / Artículos / “La mayoría de las patologías se relacionan entre sí y tienen un origen emocional”, Tamara Fernández, responsable del Centro Corpore

La conocida frase “Mens sana in corpore sano” acompaña al Centro Corpore (www.centrocorporealcala.com) de Alcalá de Henares, que dirige Tamara Fernández. Frase que, más que una declaración de intenciones, es una lección que todo el mundo debería fijar en su memoria. El Centro Corpore defiende la unión entre cuerpo y alma, a través de diferentes terapias como reflexología podal, masaje terapéutico, aromaterapia...

Para los escépticos también hay sitio. No importa si crees en el poder de la energía, no importa si quieres ser partícipe o no del cambio que se produce según pisas el Centro Corpore, cuando conoces a Tamara te invade una sensación de hogar y bienestar, aunque tú no lo busques y esa huella ya no se borra. Si tuviéramos que definir Centro Corpore, quizás diríamos que es “una medicina para el alma”.

Su formación es muy amplia, abarca Anatomía Patológica, reflexología podal, quiromasaje, masaje deportivo, terapia de Flores de Bach, reiki, lectura de Registros Akáshicos, auriculopuntura, entre otros. Se especializó en readaptación deportiva y terapia miofascial, para poder hacer punción seca y rehabilitación del dolor crónico. Además es formadora en auriculopuntura y reflexología podal. Asimismo, se formó en emprendimiento y en posicionamiento SEO de Google Adwords.

¿Cómo empieza todo?

Mientras Tamara estudiaba se dio cuenta de que era muy difícil poder atender de forma integral a los pacientes, desde que entran en el hospital hasta que les daban el alta, porque no se les hacía un seguimiento. “Carecía de recursos para atenderles hasta dónde yo quería, me refiero a nivel emocional, no teníamos esa posibilidad. Yo tengo mucha empatía con los clientes y quería ayudarles y dar un pasito más”, relata Tamara. Entonces, decidió abrir el Centro Corpore, para ayudar de forma más personal. 

Esa era la idea que tenía desde que era pequeña y la que le motivó a estudiar medicina: “Ayudar a la gente a vivir sin dolor”. Y concreta: “No solo me refiero al dolor físico, sino al emocional, a la angustia de no saber lo que te pasa”. Cuando define cómo debe ser el personal que trabaja en el Centro Corpore para ser un buen profesional escoge tres características clave: El trato con el cliente, la empatía y la humildad. “Es fundamental tener ganas y que se priorice el bienestar del paciente por encima de todo”.

Curar cuerpo y alma, la clave de todo
“La historia del centro es esa, quería tratar de forma integral a todos los clientes, teniendo claro que todas las patologías se relacionan entre sí y tienen un origen emocional que lo está causando.Tratamos al cliente como un todo, para poder averiguar qué le está pasando desde diferentes puntos de vista y llegar al origen de su problema”, cuenta Tamara.

La encargada del centro defiende la importancia de tratar al cliente como un todo y ayudarle con visiones diferentes, pero siempre, subraya, “apoyándonos en la medicina tradicional y en la psicología, siendo complementarias y sobre todo con la intención de evitar el abuso de la medicación. En España hay un protocolo muy marcado de tratar con medicación, porque se trata primero la sintomatología, pero no siempre se busca el origen del problema, nosotros intentamos saber qué lo está produciendo para que no vuelva a pasar”, asegura Tamara.

Servicios, cursos y perfil del cliente

Los servicios que más se ofrecen en el Centro Corpore tienen que ver con el mundo del masaje: masajes terapéuticos, deportivos, musculares, masaje metamórfico, etc. Aunque, en el caso de las dolencias, por ejemplo, en el dolor miofascial se utilizan otras técnicas de acupresión. Para los masajes relajantes utilizan la aromaterapia, drenajes linfáticos manuales para mejorar la circulación de la sangre y el retorno venoso, reflexología podal y auriculoterapia. Aparte de esto, se ofrecen otros tratamientos más holísticos como el reiki, la terapia de Flores de Bach, la lectura de Registros Akáshicos o los estudios transgeneracionales (del árbol genealógico).

El Centro Corpore tiene habilitada una zona de aprendizaje, ya que ofrecen cursos y talleres sobre diferentes técnicas, para todas aquellas personas que quieran profundizar un poco más en el tema. “Los cursos duran más tiempo, los talleres suelen ser monográficos y duran un fin de semana”, apunta. “Los talleres más demandados son los de reiki, auriculoterapia, reflexología y crecimiento personal; los de mindfulness, para aprender a controlar estados de ansiedad y estrés; y los que tienen que ver con el coaching, para ver cómo integrar lo que te puede pasar en la vida cotidiana”, expone Tamara. Incluso, tienen en mente iniciar próximos cursos con novedades como el quiromasaje. Y asegura que cada vez hay más demanda, porque las personas tienen la necesidad de aprender para ayudarse a sí mismos o a sus seres queridos, sobre todo de gestión emocional.

En cuanto al perfil del cliente, afirma que últimamente está aumentando el de los padres que van con los hijos. “Me estoy encontrando muchos niños con trastornos de ansiedad como insomnio o miedo a la situación actual por el coronavirus,” afirma.

Otro de los perfiles que se han incrementado en el Centro Corpore, es el de las personas que acuden con dolores musculoesqueléticos. “Los pacientes que venían antes llevaban con el dolor un par de meses, ahora vienen directamente con tortícolis, con lumbalgia o con ciática, muchas de estas patologías se han derivado de la implantación del teletrabajo”, y por otras consecuencias de la pandemia como son la falta de contacto, los confinamientos o la presión a la que muchas personas se han visto sometidas laboralmente.

La irrupción del coronavirus

“El coronavirus ha hecho que la gente dé más importancia a su salud física y mental”, destaca Tamara. En este sentido, la pandemia y el encierro que hubo como consecuencia de ella, hizo que muchas personas se dieran cuenta de lo mal que estaban emocionalmente. “Nosotros estuvimos dos meses cerrados, de hecho cerramos una semana antes del cierre total (el 11 de marzo) porque vimos que no teníamos los medios para protegernos y proteger a los clientes. No había gel hidroalcohólico en ese momento, ni siquiera papel de camilla, entonces decidimos esperar una semana más para abrir con más seguridad, hasta el 11 de mayo”, recuerda.

Cuando abrió el centro, lo que más estuvieron tratando fueron dolencias corporales, contracturas, etc. Pero conforme fueron pasando los meses, el desgaste emocional se fue notando. “Nos encontramos con pacientes que lloraban y no sabían manejar emocionalmente la situación, también personas con mucha irascibilidad o irritabilidad”, relata Tamara.

Futuros proyectos: ayudar a los que lo necesitan

Antes de la pandemia Tamara tenía algunos proyectos que promete recuperar, uno de ellos refleja el deseo que tenía cuando estaba en la carrera, que era viajar a Estados Unidos para ayudar de forma altruista a todas las personas que no tuvieran acceso a la sanidad y que se morían en las puertas de los hospitales. “Hay muchas personas que no tienen acceso a tratamientos de rehabilitación, a psicólogos. Ni tienen la posibilidad, ni los recursos ni la información, y yo quería llegar a esa gente para poder ayudarles a que se encontraran mejor”, asevera.

Aquí, en España, lo hará realidad de la mano de Cruz Roja para que todas aquellas personas que no pueden acceder a estos servicios, sean tratadas de forma gratuita en el Centro Corpore, no solo para aliviar dolores, si no para que puedan darse, un masaje relajante o un tratamiento de estética.

“Cuando abrí el centro, una de las cosas que tenía clara es que hay ciertas terapias que tienen que ser accesibles a todo el mundo y, por ejemplo, los masajes son una de ellas, porque poder vivir sin dolor para mí es fundamental. Forma parte de la filosofía del centro. Por eso, pese a que es el tratamiento más demandado, es el más económico, porque quiero que todo el mundo tenga acceso a tratarse, si tiene un dolor que le incapacita”, asegura.

Tamara tiene otros proyectos en mente, y aunque la pandemia les ha hecho darse cuenta de que lo primordial es llegar al máximo número de personas posible y el tratamiento presencial, los pondrá en marcha en un futuro próximo. Además, la encargada del Centro Corpore está orgullosa de poder compartirlos: “Vamos a poner un marcha un master en terapias holísticas para formar a profesionales, que incluirá la reflexología podal, auriculoterapia, reiki, radiestesia, el conocimiento de las energías a través del péndulo, etc. Y el otro proyecto que estoy terminando de perfilar es un master en emprendimiento y crecimiento personal, aunque todavía no está puesto en marcha, porque quiero que sea presencial o por lo menos las prácticas. Soy una persona muy perfeccionista y quiero dar todos los recursos posibles de la mejor manera”. 

Tamara señala que la mejor garantía que tiene el Centro Corpore es el boca a boca de sus clientes y sobre todo las opiniones que dejan en las plataformas digitales, una vez que la conocen (tiene una puntuación de 4,9 en las reseñas de Google y más de 2.200 seguidores en su cuenta de Instagram @centro_corpore). Por ello, concluye la entrevista con un agradecimiento a sus clientes: “Gracias por la confianza porque es lo mejor que me llevo a casa todos los días, saber que puedo ayudar, hace que todo lo demás merezca la pena”.

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