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El drenaje linfático es una terapia natural manual que tiene como objetivo eliminar o reducir los edemas (básicamente son hinchazones generados por un líquido de nuestro organismo llamada linfa).

Es una técnica muy suave que no provoca ningún dolor. Además a diferencia del masaje no se utiliza cremas o aceites, ya que en realidad no es un masaje, sino un drenaje, por lo que cambia en concepto.

Que sea un trabajo manual muy suave, provoca, además de la reducción de la hinchazón, un efecto sedante al organismo, activando el sistema nervioso parasimpático. También nos va a servir para relajarnos, por lo que está indicado para mejorar la calidad de vida de las personas que padecen estrés y ansiedad.

Curiosamente, nos encontramos también que, si existe cierta congestión venosa, ésta, junto el edema, puede provocar dolor con esto nos encontramos que el drenaje linfático también va a ser útil en esos tipos de molestias concretas. Por otro lado, tiene una importantísima eficacia en estética.

Qué es la linfa

La linfa es un líquido que hay en nuestro cuerpo que discurre desde los tejidos hasta el sistema circulatorio. Su principal función es el transporte de sustancias que ya no le son útiles al organismo para su eliminación.

Nuestro cuerpo se desprende de estos desechos continuamente pero cuando no es capaz de eliminarlos en suficiente cantidad, se acumulan en un punto produciendo hinchazón en esa zona, que es lo que conocemos como edemas y es lo que trabajaremos con el drenaje linfático.

En la circulación linfática, no hay un órgano impulsor como el corazón en la circulación sanguínea, tal y como nos indica el experto Frederic Vinyes en su libro “La linfa y su drenaje manual”. Así, el movimiento de la linfa se produce de forma más lenta al ser empujada por las pulsaciones de las arterias cercanas, movimientos musculares, la respiración y movimientos de las extremidades.

Este es el motivo por el que hay una relación tan íntima entre el sistema cardiocirculatorio y el linfático, si tenemos problemas circulatorios, vamos a encontrarnos con mayor probabilidad de padecer edemas, ya que la linfa se “apoya” en el circulatorio para circular.

El drenaje linfático fortalece las defensas

En este sentido, el sistema linfático juega un papel crucial en el mantenimiento de un buen sistema inmunitario y su mejoría, ya que es una parte importante del mismo.

Está formado por capilares, vasos y vías que llegan a los ganglios linfáticos, que básicamente son como compuertas donde nuestro sistema defensivo va a identificar cada uno de los elementos que transporta y eliminar los que son potencialmente peligrosos para la salud. Pensemos que es un gran trabajo que realizan los linfocitos, las células especializadas en defendernos, ya que se estima que tenemos entre 500 y 600.

Los podremos encontrar por todo el cuerpo, los vamos a ubicar en agrupaciones ganglionares, situadas especialmente en la axila, parte lateral del cuello y la zona ilíaca e inguinal. Otras agrupaciones de los mismos los ubicamos en la parte interna del codo y de la rodilla.

Es por eso que estas zonas que hemos nombrado las encontramos “hinchadas” cuando tenemos una infección o simplemente cuando estamos resfriados. Significa que los linfocitos están luchando contra la infección y que nuestro sistema defensivo está con una actividad máxima.

La linfa se une al sistema circulatorio sanguíneo cerca de la clavícula y el drenaje linfático tiene como objetivo principal llevar la linfa desde prácticamente todas las partes del cuerpo a ese punto, llamado terminus.

A diferencia del masaje, el drenaje tiene un orden concreto de trabajo, de tal forma que no podemos vaciar una parte del cuerpo si no drenamos previamente la que está más cerca de la unión con el sistema circulatorio, es decir, el terminus.

¿Drenaje linfático o masaje linfático?

Los nombres es lo que tienen, que nos condicionan, están hechos para definir un concepto, pero en este caso no hacen más que confundirnos. Por definición con un masaje amasamos, como cuando hacemos masa de pan, en este caso y hablando del sistema linfático este término, no sería el más acertado.

Solamente con drenaje podemos ayudar a que el sistema linfático funcione mejor, nos vamos a encontrar con el masaje drenante orientado a drenar las piernas de sangre, consiguiendo con eso mejorando las piernas cansadas, por ejemplo. Pero prácticamente sin efecto al sistema linfático.

 

Las diferencias entre masaje y drenaje linfático:

Masaje

Actúa sobre la musculatura y la sangre principalmente

La dirección del trabajo es centrípeta (en dirección al corazón)

Se usan aceites o cremas

El orden de trabajo puede variar

Las manipulaciones pueden ser bruscas o generar dolor

Vamos a trabajar todo el cuerpo

La frecuencia entre sesiones puede ser extensa

El resultado no es visible a simple vista

Drenaje

Actúa sobre el sistema linfático y la linfa

Se realiza un trabajo de proximal a distal. (De más cercano a más lejano)

No se usa ningún elemento deslizante

Existe un orden muy concreto para trabajar cada zona

Jamás se provoca dolor y las manipulaciones son muy suaves

La parte posterior de la pierna no se trabaja

Se requiere una intensidad y continuidad mucho mayor

El resultado del trabajo es muy visible y fácilmente registrable y documentable

Pere Mompó

Profesor de Drenaje Linfático del Centro Mompó

 

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