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  Noticia del: 02-09-2021

Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, el consumo de protectores solares naturales ha crecido, al igual que los suplementos de vitamina D y los autobronceadores. Sin embargo, los artículos contra el colesterol y los complementos alimenticios siguen siendo los preferidos por los clientes

Estos meses de calor y vacaciones se presentan como una oportunidad para recuperar la ilusión y las buenas costumbres, sin olvidar la importancia del cuidado de nuestra salud. Esta es la razón por la que los herbolarios han experimentado un repunte de clientes en comparación al año anterior.

En Santander, el buen tiempo y la llegada de los turistas ha dejado su huella en el ABC de las Plantas, un herbolario situado muy cerca del centro de la ciudad, en el que Fernando Álvarez combina sus conocimientos en dietética y las Terapias Naturales para garantizar el bienestar de sus clientes, a los que está muy agradecido: “Este sector se mantiene muy estable frente a la fluctuación de la economía porque nuestra clientela es muy fiel”, explica Álvarez.

Desde la experiencia del responsable, el consumo de productos naturales es algo más que una moda pasajera: “Este negocio está muy relacionado con la forma de nuestro estilo de vida, tanto para los propietarios como para nuestros clientes”.  “Por supuesto, esperamos que la relajación de las restricciones también ayude a mejorar el resultado económico en esta segunda mitad de 2021”, añade Álvarez.

En este establecimiento de la costa cántabra, los productos estrella siguen siendo aquellos destinados al control del colesterol. Sin embargo, tal y como nos cuenta el propietario del ABC de las Plantas, “la llegada de clientes preocupados por fortalecer sus defensas y reforzar su sistema inmunológico también continúa”. Y añade: “Una mayor preocupación por la salud es una de las enseñanzas positivas que podemos extraer de todo lo que nos ha pasado”.

Bajando hasta el epicentro del país, en Madrid, encontramos un pequeño herbolario que ha conseguido hacer de la tradición un arte, y del mundo natural un negocio familiar. El Herbolario Santa Ana, regentado por César Hermoso, va a cumplir 82 años abierto.

En este establecimiento, el perfil del cliente no ha parado de cambiar desde que César tomó las riendas: “cada vez se acercan clientes más jóvenes, pero lo importante es tratarlos con el mismo cariño con el que tratamos a los clientes que llevan viniendo 10 años”. Y añade: “Ese es el secreto para que, después de venir, repitan”, asegura.

El propietario cuenta que la clientela del herbolario Santa Ana está recuperando su optimismo y sus ganas de volver a la normalidad, algo que se ve reflejado en las ventas de este mes de julio: “Es cierto que hemos sobrevivido a estos meses tan difíciles mejor que otros negocios o sectores, porque nuestra clientela es muy fiel a sus productos. Son personas muy concienciadas con su salud”. Y añade: “Sin duda este verano está siendo mucho más productivo que el anterior”.    

Por su parte, asevera que los productos más demandados son las hierbas a granel y los suplementos alimenticios vinculados al buen funcionamiento de las articulaciones, como el magnesio o el colágeno. Según la experiencia de Álvarez, “estos complementos son muy solicitados por las personas mayores, pero también por gente de mediana edad y jóvenes que buscan mejorar su rendimiento deportivo”, concluye.

Si antes analizábamos el resultado de los herbolarios en Santander y en Madrid, ahora bajamos hasta el herbolario de Rocío González Baeza, en Chiclana de la Frontera (Cádiz). Rocío y su marido abrieron el herbolario La Milagrosa hace ya veinte años, donde ofrecen una amplia gama de cuidados naturales para nuestro cuerpo, desde dietética hasta cosmética natural, pasando por complementos alimenticios, productos eco-veganos, e incluso literatura relacionada con el mundo de la salud, explica la propietaria.

Tal y como señala González, en Cádiz el factor estacional es vital para el comercio, de manera que, para la Milagrosa, la llegada del verano es sinónimo de reactivación económica: “Nuestra clientela es diferente en verano que durante el resto del año, porque durante las vacaciones se acercan a Cádiz muchos turistas de Madrid o de otras comunidades”. Por desgracia, a pesar de la relajación de las restricciones, la propietaria asegura que la pandemia todavía condiciona la llegada de clientes extranjeros, lo que perjudica a su establecimiento.

Una de las ideas que González tiene muy clara es que la opinión de los clientes acerca de la eficacia de los productos naturales ha cambiado significativamente: “Tras la emergencia sanitaria, algunos usuarios se muestran más proclives a gastar más dinero en cuidar su salud”.

Aún así, no todas las ventas están relacionadas con el control del colesterol, sino que la alimentación o la prevención de la artritis también están en auge: “A nuestra tienda vienen muchas mujeres interesadas en cosmética natural, y ahora, en verano, los productos estrella son las cremas de protección solar y los bronceadores 100% naturales”.

 

 

 

 

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Fernándo Álvarez