Alma, personalidad e incertidumbre
El doctor Edward Bach define la enfermedad como “la etapa terminal de un desorden mucho más profundo”. Decía que las verdaderas causas de la enfermedad son: la inhibición, el miedo, la inquietud, la indecisión, la indiferencia, la debilidad, la duda, el entusiasmo exagerado, la ignorancia, la impaciencia, el terror y el dolor espiritual.
El doctor Edward Bach fue médico, licenciado en Medicina y en Ciencia y doctorado en Salud Pú blica. Al mismo tiempo fue un gran seguidor de Hahnemann, fundador de la medicina homeopática, y conocedor de la medicina china y ayurveda de la India. En base a estos últimos conocimientos empezó a tratar a sus pacientes de manera diferente, focalizándose en el estado mental y emocional de la persona más que en la enfermedad en sí. El mismo Bach define la enfermedad como “la etapa terminal de un desorden mucho más profundo”. Decía que las verdaderas causas de la enfermedad son: la inhibición, el miedo, la inquietud, la indecisión, la indiferencia, la debilidad, la duda, el entusiasmo exagerado, la ignorancia, la impaciencia, el terror y el dolor espiritual. Las personas enferman y son infelices porque conectan con estas emociones que no reflejan la auténtica naturaleza de nuestro ser interior. El malestar físico se manifiesta porque no hay coherencia entre nuestra personalidad (lo que somos debido a nuestras experiencias, cultura, educación, creencias…) y la voluntad y los deseos de nuestra alma (nuestra verdadera esencia). Por lo tanto, la enfermedad llega como una “oportunidad” para tomar consciencia de esta disonancia y así corregirla. ¿Cuándo no hay asonancia entre el Yo superior y la personalidad? Cuando no nos escuchamos, no nos sentimos, no nos aceptamos, no nos respetamos y no hacemos caso a nuestra intuición y a la voz interior que siempre nos habla y nos indica el camino para vivir en armonía.
Las energías vibracionales de las esencias florales pueden contribuir a la resolución de la incoherencia entre la personalidad y el alma, para que vuelvan a vibrar en consonancia. Lo que hacía Edward Bach, por lo tanto, era tener en cuenta el estado del espíritu de sus pacientes. Aclarado eso, les asociaba una o más esencias florales que pudieran mejorar estos “errores o debilidades emocionales”, como él les llamaba. Las esencias florales crean armonía interna y potencian los sistemas energéticos. De esta manera, los pacientes lograban más claridad mental, alegría de vivir, esperanza y confianza en sí mismo que les permitían solucionar cualquier malestar.
En el artículo precedente hemos descrito las “Flores del Miedo” (Aspen, Cherry Plum, Mimulus, Red Chestnut, Rock Rose); en éste, veremos las esencias florales que Edward Bach utilizaba para la Incertidumbre y que aún hoy en día se prescriben con mucho éxito a los pacientes. ¿Pero por qué la incertidumbre? La incertidumbre conlleva indecisión, inseguridad, no confianza en uno mismo, dudas y poca esperanza. Estos estados mentales y emocionales inducen a un estilo de vida inseguro y estresante, causan sufrimiento y enfermedad, dolencia, tristeza y obstaculizan una curación rápida de cualquier malestar.
1. Cerato, Ceratostigma Willmottiana, CERATOSTIGMA
Es el típico indeciso. La persona no tiene confianza en sí misma, en sus ideas y opiniones. Aunque sepa cuál es la mejor opción para él, no puede tomar decisiones propias. Está constantemente pidiendo consejo y buscando aprobación de los demás. Es una forma de baja estima de su sabiduría que lo conduce a seguir de manera extremadamente rígida lo que piensan y dicen las personas a su alrededor.
La persona llega a sufrir ansiedad y estrés generando un empeoramiento en su estado de incertidumbre. Esto puede manifestarse en forma de tics nerviosos.
La esencia de Cerato ayuda a conectar con tu ser interior y a encontrarte con tu personalidad e individualidad. Permite desarrollar y escuchar tu intuición, liberándote de las dudas y de las influencias externas.
2. Gentian, Gentiana Amarella, GENCIANA
Esta esencia es para quien se desanima fácilmente. La persona puede progresar satisfactoriamente en la enfermedad o en el trabajo, pero al menor retraso u obstáculo, duda y se desalienta. Al primer problema que encuentra, se rinde y empieza a ver el vaso medio vacío.
El individuo tiende a caer en un estado de apatía, pesimismo, tristeza y escepticismo. Puede entrar fácilmente en un estado depresivo debido a un evento que acaba de pasar en su vida.
Gentian te ayuda a permanecer fiel a tus objetivos y a ser optimista, aunque las cosas se pongan difíciles. Permite que tengas confianza en el éxito y, aunque haya un fallo, te anima a probar de nuevo. Devuelve fe y pensamientos positivos.
3. Gorse, Ulex Europasus, AULAGA
Gran desesperanza. La persona ha perdido completamente la fe y la positividad. Se ha resignado a la vida, no le queda otra opción que renunciar. En la enfermedad no ve remedio y ni lo intenta. No cree que haya solución para que se le pueda ayudar.
Perfil de persona que deja de luchar y se rinde. Generalmente son pacientes con enfermedades terminales. Edward Bach describió una condición facial típica de esta personalidad: rostro pálidocasi amarillento, mirada inexpresiva y apagada acompañada de ojeras.
La esencia de Gorse positiviza. Permite que vuelvas a “luchar” dándote esperanza para superar tus dificultades y devolviendo la fe en tu curación.
4. Hornbeam, Carpinus Betulus, HOJARAZO o CARPE
Esta esencia se le suministra a quien no tiene energía, fuerza física y mental para afrontar el día a día. Los asuntos cotidianos y la rutina les producen cansancio y aburrimiento. La persona siente pereza al levantarse por la mañana para llevar la carga de la cotidianidad, que se convierte en una obligación y no una elección.
Perfil de persona cansada y con migrañas. Se siente débil y agotada viviendo su vida con fatiga. Tendencia a dormir y/o al sedentarismo. Es común la sensación de picor en los ojos.
Hornbeam da voluntad, firmeza, vitalidad, motivación, fuerza interior por hacer cualquier cosa. Te ayuda a hacer tus tareas con más energía y alegría. Edward Bach lo llamaba el remedio del “lunes por la mañana”.
5. Scleranthus, Scleranthus Annuus, SCLERANTHUS
La persona no sabe decidir, elegir o escoger entre dos cosas. Cuando llega a tomar una decisión, vuelve a dudar si ésta ha sido la elección correcta. El sujeto vive en una condición de indecisión constante. Al contrario que Cerato, no pide consejos a los demás.
La persona manifiesta frecuentes cambios de humor. Forma de pensar pendular y continuo cambio de opinión. Puede sufrir situaciones alternantes de dolor, mareos, vértigos,
menstruaciones irregulares, cefaleas periódicas e inestabilidades nerviosas.
Scleranthus te ayuda a tener una opinión más clara de lo que quieres, de tus exigencias y deseos. Aclara tus emociones y tus pensamientos. Da más seguridad y confianza en tu capacidad de decisión.
6. Wild Oat, Bromus Aspera, AVENA SILVESTRE
Esta esencia es para quien no ha encontrado aún su propio camino. Para quien tiene muchas capacidades y ambiciones en la vida, pero no sabe cómo llevarlas a cabo. Las muchas vocaciones que tiene, aunque ninguna preferente, lleva a la persona a un cambio continuo en todos los ámbitos de la vida. Incertidumbre sobre cuál sería lugar en el mundo (sitio, trabajo, relación sentimental, afición, amistades).
Es el perfil de persona que está perdido y descontento. Persona insatisfecha de su vida, voluble e indecisa. No sabe cómo canalizar sus inquietudes. No se siente lleno. Se pone preguntas como: ¿Cuál es mi lugar en el mundo? ¿Que tendría que hacer en la vida? ¿Qué es lo que me apetece?El hecho de no encontrar una respuesta a estas preguntas le genera una sensación continua de incertidumbre, y de estar perdiendo el tiempo.
La esencia de Wild Oat permite que busques en tu interior para ver y comprender tu vocación y así llegar a autorrealizarte. Ayuda a conocerte y saber lo que quieres ser y hacer en esta vida. Aclara las ideas y genera constancia y determinación.
¿Te has sentido alguna vez inseguro? ¿Qué tipo de incertidumbre era? ¿Te resuena alguna flor de las que acabas de leer? El autoanálisis y la toma de consciencia de nuestros estados mentales y emocionales es la base de una vida sana y feliz. Las Flores de Bach es un método de curación destinado a cualquiera que desee curarse a sí mismo: no hace falta dirigirse a alguien en específico ya que cada persona es el mejor terapeuta de sí mismo. Todos somos sanadores y no tenemos que fijarnos en la enfermedad, sino iniciar a ser conscientes de nuestras “sombras” (incoherencias, traumas, defectos) y empezar a trabajar y curar desde ahí. ¿Tu personalidad es coherente con lo que sientes en tu interior? Descúbrete, conócete y no te juzgues. Venimos a la Tierra con la misión de aprender y corregir nuestros defectos. Y como dijo Bach, si no sabes o no puedes ver tus imperfecciones, empieza mirando lo que no te gusta de los demás… las personas que nos rodean son un reflejo de nosotros mismos.
Por Angelica Oleucci
Terapeuta Holística especializada en Flores de Bach
Instagram: @angelicaaslife