Sección: Plantas que curan Publicación: Revista nº 146
Regaliz, mucho más que un simple ingrediente de golosinas
El regaliz no es solo un sabor: es una planta con siglos de historia en el mundo de la medicina natural, utilizada tradicionalmente para calmar la tos, aliviar problemas digestivos y reforzar el sistema inmune.
Las plantas se han utilizado desde tiempos inmemorables para mejorar la salud de las personas. Algunas, como la manzanilla o el romero, se encuentran en muchos hogares por sus beneficios para el organismo. Otras, pese a ser utilizadas en el ámbito alimentario, no son tan populares y se desconocen sus propiedades medicinales. Es el caso del regaliz, que si bien su sabor es descubierto ya en la infancia porque se utiliza en caramelos y golosinas, es una planta cuyos beneficios terapéuticos, pese a ser muchos, resultan desconocidos para parte de la población general.
Por esa razón, en las siguientes líneas analizaremos los beneficios medicinales del regaliz, así como sus principales aplicaciones y la manera en que puede ayudar de manera natural al cuerpo. Antes, eso sí, cabe hacer una breve explicación de la planta y de las diferentes maneras de encontrarla en el mercado.
Modo de consumo
El regaliz (Glycyrrhiza glabra) es una planta que forma parte de la familia de las fabáceas. Nativa del norte de África, de la zona tropical y templada de Asia y de Europa oriental y meridional, se cultiva en las zonas húmedas de muchos países de alrededor del mundo. Se trata de una planta perenne que alcanza el metro de altura, con hojas pinnadas y flores púrpuras o azules. Su fruto es una legumbre alargada y sus raíces, estoloníferas, crecen hacia los lados y rebrotan, produciendo así nuevas plantas.
Cabe apuntar que precisamente la raíz de esta planta es uno de los condimentos más antiguos de los que se tiene constancia. Por su sabor tan característico, entre agridulce y anisado, muchas civilizaciones han utilizado el polvo de regaliz en la cocina para elaborar tartas y postres. También se ha usado y se usa para hacer caramelos e incluso tiras de oblea, que se venden en ecotiendas y otros establecimientos, reclamadas por sus propiedades para acabar con el mal aliento. Asimismo, el regaliz se puede encontrar como palo de mascar y recibe el nombre de palodú.
Pero más allá de ser un condimento para platos dulces y un caramelo como cualquier otro, el regaliz es una planta que se ha consumido desde hace siglos en culturas como la griega, la india y la china por sus propiedades calmantes, antiinflamatorias y expectorantes.
Beneficios del regaliz
Estudios recientes han respaldado varios de los usos terapéuticos del regaliz, que puede tomarse también en forma de complemento alimenticio o infusionado. Por eso, actualmente existe un interés creciente por esta raíz tan versátil que puede ayudar a mejorar el bienestar.
Sin ir más lejos, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) aprueba su uso tradicional para tratar algunos síntomas digestivos, entre los que se incluyen los ardores y la dispepsia, así como para fomentar la expectoración en procesos gripales. Por su parte, la Cooperativa Científica Europea de Fitoterapia (ESCOP) considera que el regaliz puede ser útil en el tratamiento de las úlceras gástricas y duodenales, así como en el de la gastritis.
En esta línea, algunos expertos aseguran que se ha demostrado el uso antiinflamatorio de esta planta en varios modelos experimentales. Esto es así porque contiene saponinas triperténicas, flavonoides y ácido glicirrícico, entre otros compuestos. Además, a la glicirricina se le han atribuido efectos inmunoestimulantes, cicatrizantes, anti-hepatotóxicos e incluso antitumorales. También se ha utilizado tradicionalmente para el cuidado de la piel.
Regaliz en productos cosméticos
Como bien decíamos, son muchas las propiedades medicinales del regaliz. Algunas se pueden aprovechar consumiendo esta planta, ya sea en infusiones, masticando la raíz, usándola como condimento o tomándola en forma de complemento alimenticio. Otras, sin embargo, se adquieren con el uso tópico de la raíz.
En cosmética, el regaliz forma parte de la formulación de muchos productos. Como hemos mencionado, sus raíces tienen propiedades antiinflamatorias, por lo que puede resultar útil para el tratamiento de afecciones cutáneas. No obstante, este no es el único beneficio que se puede obtener al aplicar alguna crema con regaliz sobre la piel. Y es que esta planta tiene también efecto despigmentante y propiedades antioxidantes, que protegen contra los radicales libres y el estrés oxidativo.
Por si fuera poco, el regaliz contiene sustancias humectantes naturales que aportan hidratación y suavidad, por lo que resulta un ingrediente perfecto para aplicar sobre la piel y restaurar su barrera protectora.
El mercado
La versatilidad de esta planta medicinal ha hecho que se gane un lugar destacado en las ecotiendas y herbolarios. En estos establecimientos se puede encontrar en varios formatos, que van desde la raíz seca entera para infusionar, hasta extractos líquidos, cápsulas, comprimidos o polvos perfectamente preparados para mezclar con otros ingredientes de origen natural.
También puede encontrarse como componente de mezclas herbales, pues de igual modo que ocurre cuando se trata de cosméticos, al juntar el regaliz con otros ingredientes se potencian sus beneficios. Los dependientes de estos establecimientos juegan un papel muy importante, pues dado el amplio abanico de presentaciones del regaliz, los clientes pueden encontrarse perdidos a la hora de escoger la opción que mejores se adapte a sus necesidades.
En este contexto, el profesional detrás del mostrador es quien debe orientar a los consumidores. No únicamente sobre el producto más conveniente, sino también sobre las dosis adecuadas o sus posibles contraindicaciones. Por ejemplo, según los expertos, esta planta no está recomendada en caso de embarazo y lactancia, así como en pacientes con enfermedades hepáticas, hipertensión, hipopotasemia o insuficiencia renal grave.
Ficha técnica:
● Nombre botánico: Glycyrrhiza glabra
● Acción farmacológica: antitusivo, mucolítico y expectorante
● Efectos secundarios: No se han descrito a las dosis habituales
● Contraindicaciones: embarazo, lactancia, problemas relacionados con el aparato cardiovascular como hipertensión arterial, trastornos renales y enfermedades hepáticas
Fuente: European Medicines Agency (EMA), European Scientific Cooperative On Phytotherapy (ESCOP) y Fitoterapia.net
Firma: Judith G. Noé