Sección: Terapias naturales Publicación: Revista nº 137
Nuevo Año Chino Dragón de Madera 2024
Cada año, cuando el Sol transita los 15 grados de la constelación de Acuario, se activa una ramas terrestre, que será la fuerza preponderante para ese año. Este año corresponde al Dragón (Chen 龙)
En la antigüedad, los sabios chinos descubrieron que la Tierra estaba regida por una serie de fuerzas impulsadas por una energía, el Qi(氣), que producían cambios a través de los fenómenos de la naturaleza. De forma que aparecieron los primeros tratados para estudiar esos patrones, como el I Ching (易經, Libro de las Mutaciones), diferentes obras de técnica del Fēngshuǐ(风水) o de Qi Mai (Metafísica del Qi).
Así, observaron que la Tierra estaba dotada de unas estructuras meridionales (Líneas Dragón) y que actuaba una fuerza magnética terrestre de polaridad Norte, medible con la brújula (Luo Pan). En síntesis, estas Fuerzas se expresarían a través de las 12 Ramas Terrestres, también conocidas por los doce animales del zodiaco chino.
Cada año, cuando el Sol transita los 15 grados de la constelación de Acuario, se activa una de estas ramas terrestres, que será la fuerza preponderante para ese año. Este año corresponde al Dragón (Chen 龙). Es decir, que una carga de energía magnética transitará predominantemente y con más intensidad por ese meridiano terrestre. Tal activación se completa con la segunda luna a partir del solsticio de diciembre.
Junto a la Fuerza magnética Terrestre actúa otra Fuerza eléctrica Celeste, perteneciente a los 10 Troncos Celestes, modulados por el influjo de los planetas y el Ciclo Sinódico de Venus, que tiene un recorrido en el Cosmos en forma de estrella de cinco puntas, en relación a la Tierra. Así, se generan cinco fases eléctricas celestes, conocidas como los Cinco Elementos (Fuego-Marte, Tierra-Saturno, Metal-Venus, Agua-Mercurio y Madera-Júpiter).
Cuando Venus es matutino la polaridad es Yang y cuando es vespertino, la polaridad es Yin. De esta forma, las combinaciones periódicas anuales son generadores de ciclos de pulsos electromagnéticos que afectan a nivel atómico y celular -y en suma, biológico-, a todos los seres vivos del planeta.
En consecuencia, alguien que ha iniciado su proceso vital bajo una determinada fuerza electromagnética, según la combinación de TroncosCelestes y Ramas Terrestres (ciclo Jia-Zi), quedará impregnado de una huella energética del Cielo y la Tierra, lo que será un dato relevante a tener en cuenta en su sello de identidad adicional a su herencia genética.
En virtud a ello, surgieron publicaciones en la antigüedad, como el “Yang Chi Chou” del autor Zhen Jiu Da Cheng, los trabajos contemporáneos del Dr. Nguyen Van Nghi o del eminente profesor español Carlos Nogueira, quien dedicó sus últimos años al desarrollo de esta dimensión terapéutica.
El fundamento de esta terapia consiste en la regulación del flujo bioenergético que transita por los 12 meridianos del cuerpo humano, a través de los puntos de Acupuntura, estrechamente relacionados con las ramas Terrestres y troncos Celestes y su influjo electromagnético.
La energía del Dragón de Madera nos trae el poder de la transformación, la expansión y exteriorización de las emociones y deseos enraizados, tanto en la sociedad como en la psique del individuo.
Aunque la Medicina Tradicional China está perfectamente adaptada a los tiempos modernos, mantiene vivos los nexos con la sabiduría ancestral. Como el Dragón está relacionado con el Estómago, se sugiere que punturar o aplicar acupresión sobre el Punto de Acupuntura E-43, XianGu, el resonador del Dragón de Madera, será beneficioso para prevenir o eliminar la humedad patológica del Estómago o regular su meridiano.
Juan Ramón Bolea
Miembro del Observatorio de Acupuntura y MTC de Practitioner’s Register
https://practitioners.mtc.es/observatorio-mtc.php