Sección: Expertos
Publicación: Revista nº 153
Dra. Isabel García, especialista en Endocrinología y Nutrición: “Las hormonas influyen en todo: desde el estado de ánimo hasta el metabolismo”
La Dra. Isabel García es especialista en Endocrinología y Nutrición y trabaja desde un enfoque de medicina integrativa. En esta entrevista con "mi herbolari"o reflexiona acerca de qué supone tratar a un paciente desde un enfoque global de la salud.
Cada vez se escucha hablar más de la medicina integrativa, un enfoque que propone abordar la salud desde una perspectiva global, aunando distintos factores biológicos, emocionales y de estilo de vida. Una visión que considera que la salud no depende únicamente de la ausencia de enfermedad, sino también del equilibrio entre diferentes aspectos que influyen en el bienestar de la persona, desde sus hábitos cotidianos hasta su entorno y circunstancias vitales.
Desde esa visión trabaja la Dra. Isabel García, licenciada en Medicina por la Universidad Autónoma de Barcelona, especialista en Endocrinología y Nutrición, experta en Terapia Gestalt y con un posgrado en Psiconeuroinmunoendocrinología. Una disciplina que estudia la estrecha relación entre los sistemas nervioso, inmunitario y endocrino, y cómo factores como la alimentación, el estrés, el descanso o las emociones pueden influir en el estado de salud. Este enfoque multidisciplinar, cada vez más presente en la práctica clínica, pone el foco en la prevención y en la búsqueda de las causas que pueden estar detrás de determinados desequilibrios, con el objetivo de ofrecer una atención más personalizada y adaptada a las necesidades de cada paciente.
Su experiencia personal la ha llevado a formarse más allá de la medicina convencional. En esta entrevista con la revista mi herbolario, habla de su trayectoria y expone sus conocimientos acerca de la nutrición, el estrés, las emociones, la endocrinología y la salud metabólica.
Se formó en endocrinología y nutrición. ¿Qué le llevó a interesarse por esta especialidad?
Me especialicé en endocrinología porque siempre me fascinó cómo algo aparentemente invisible puede tener un impacto tan profundo en la vida de una persona. Las hormonas no se ven, pero influyen en todo: desde el estado de ánimo hasta el metabolismo, desde el crecimiento hasta la fertilidad.
Además, la endocrinología exige escuchar, observar y pensar más allá de lo inmediato. No se trata solo de tratar síntomas, sino de comprender sistemas complejos y devolver el equilibrio donde se ha perdido. En ese equilibrio está, muchas veces, la clave para mejorar la calidad de vida de las personas.
Su formación posterior incluye disciplinas como coaching nutricional o Terapia Gestalt. ¿En qué momento sintió la necesidad de ampliar el enfoque más allá de la medicina convencional?
Mi motivación fue inicialmente personal. En mi segundo año de MIR tuve una crisis personal y profesional y decidí empezar un proceso psicoterapéutico. La terapia y la posterior formación en Terapia Gestalt me ayudaron a relacionarme mejor conmigo misma y también con los demás.
También, en la práctica clínica, percibí ciertas limitaciones del abordaje exclusivamente biomédico. Había pacientes que, a pesar de recibir tratamientos correctos desde el punto de vista técnico, no conseguían mejorar. Aprender sobre mí me ayudó a entender más a los pacientes.
Hoy se habla cada vez más de un abordaje integrativo de la salud. ¿Cómo definiría este enfoque en la práctica?
Para mí, el enfoque integrativo consiste en abordar a la persona en su totalidad: biología, mente, emociones, hábitos y contexto vital. No se trata de sustituir la medicina convencional, sino de complementarla, integrando distintas herramientas terapéuticas basadas en la evidencia y adaptadas a cada paciente.
En su experiencia, ¿cómo se combinan la evidencia científica y estas otras disciplinas complementarias en la atención al paciente?
Estamos en una era en la que parece que el acto médico tiene que apoyarse en la evidencia científica, anteponiéndola, incluso, al sentido común. Aunque seamos conscientes de las implicaciones que tiene (alta financiación que, en la mayoría de ocasiones, solamente puede sostener la BigPharma).
Pero es que, además, las disciplinas complementarias también cuentan con numerosos estudios que avalan su uso. Y siempre investigo para encontrar información que apoye mis decisiones médicas. Aunque soy particularmente defensora de la "Medicina Basada en la Experiencia".
En este tipo de abordaje más integrativo, ¿qué papel cree que tiene la microbiota intestinal en la salud metabólica y el sistema inmunitario?
La microbiota intestinal juega un papel fundamental. Sabemos que influye en procesos metabólicos, en la regulación del sistema inmunitario y también en la comunicación con el sistema nervioso. Cuidar la microbiota no solo impacta en la digestión, sino también en patologías como la resistencia a la insulina, la inflamación crónica o incluso el estado de ánimo.
¿Qué perfil de paciente acude hoy a consulta en busca de este tipo de enfoque?
Suelen ser pacientes que buscan entender qué les ocurre más allá del diagnóstico, que desean un papel activo en su proceso de salud y que, en muchos casos, no han encontrado soluciones completas en abordajes más convencionales. También vemos cada vez más personas interesadas en la prevención y en optimizar su bienestar.
Por otro lado, ha cursado formación en psiconeuroinmunoendocrinología. ¿Cómo influye el estrés o el estado emocional en la salud metabólica?
El estrés tiene un impacto directo sobre el eje neuroendocrino, afectando hormonas como el cortisol, la insulina o las hormonas tiroideas. Un estrés crónico puede favorecer la inflamación, alterar el metabolismo y dificultar la regulación del apetito y del peso. El estado emocional, por tanto, no es un factor secundario, sino central en la salud metabólica.
¿Qué rol juega la nutrición en la prevención y manejo de enfermedades metabólicas?
La nutrición es una de las herramientas más importantes tanto en la prevención como en el tratamiento. Además, es un pilar clave para empoderar al paciente en su propio cuidado. "Que el alimento sea tu medicina" (Hipócrates, padre de la medicina, alrededor del año 460 a.C).
¿Hacia dónde cree que evolucionará el abordaje de la nutrición y la endocrinología en los próximos años?
Creo que avanzaremos hacia una medicina cada vez más personalizada, que tenga en cuenta la genética, la microbiota, el estilo de vida y el contexto psicoemocional. También veremos una mayor integración entre disciplinas y un énfasis creciente en la prevención, más que en el tratamiento de la enfermedad ya establecida.
Para terminar, ¿cree que el sistema sanitario está preparado para incorporar una visión más global del paciente?
El sistema sanitario está en proceso de cambio, pero aún enfrenta limitaciones estructurales, como el tiempo disponible por paciente o la fragmentación de la atención. Sin embargo, cada vez hay más profesionales interesados en este enfoque y más evidencia que lo respalda, aunque, desgraciadamente, no está al alcance de todos. Probablemente, la integración será progresiva, impulsada tanto por los profesionales como por la demanda de los pacientes.