Alimentación infantil ecológica, un mercado creciente
Cada vez nos cuidamos más y tenemos una mayor conciencia sobre nuestro entorno y nuestra salud. La alimentación infantil ecológica ha experimentado un crecimiento paulatino en los últimos años y se pronostica un incremento global del mercado
Alimentos preparados orgánicos para niños y bebés, fórmulas de leche bio, en polvo y líquida lista para beber, potitos, papillas, etc. un sinfín de productos ecológicos que han inundado el mercado español de la alimentación infantil.
Vivimos en la era de la hiper industrialización y prácticamente casi todos los alimentos llevan algún tipo de aditivo. Por este motivo, la alimentación ecológica, que se basa en productos elaborados de forma natural, sin plaguicidas y libres de añadidos artificiales, productos químicos etc., está creciendo exponencialmente.
Las preferencias por la nutrición ecológica infantil también se dan por el sabor y la textura de los alimentos, además de la creciente conciencia sobre el cuidado del medio ambiente. Existen estudios que demuestran que los alimentos son mucho más nutritivos. Concretamente, según un trabajo publicado en la revista British Journal of Nutrition, sostiene que “la leche procedente de ganadería ecológica tendría un 50% más de grasas saludables que la normal, pero el porcentaje de yodo presente sería un 74% más bajo”. Respecto a las hortalizas, parece que las ecológicas serían más ricas en hierro y fósforo, además de aportar sustancias antioxidantes, según este informe. Por otro lado, la alimentación ecológica ayuda a reducir el riesgo de alergias, ya que no tienen aditivos ni pesticidas que interfieran en el desarrollo del sistema inmunitario.
Perfil del consumidor de alimentación ecológica infantil
Poco a poco tenemos más conciencia sobre los beneficios para la salud de una alimentación sana, sin residuos de pesticidas, conservantes, grasas hidrogenadas… Por eso, el mercado de alimentación infantil bio satisface el nicho del consumidor que busca alternativas de productos más saludables y nutritivos.
“Dentro de ese crecimiento sostenido, la alimentación infantil se sitúa como uno de los segmentos de mayor desarrollo. Así lo corrobora el hecho de que la categoría de alimentos infantiles eco se sitúe como la tercera que mayor representación tiene en las importaciones (entre el 15 y el 20% del total)”, se afirma en el estudio.
Según los resultados del trabajo de EcoLogical, la salud es la principal motivación de compra de los consumidores ecológicos españoles, seguida de la ausencia de pesticidas y fertilizantes, la calidad superior o el sabor. En un escalón inferior aparecería el cuidado de la naturaleza. Según explica el director de EcoLogical, Diego Roig, el perfil del consumidor de la alimentación ecológica infantil “cada vez es más joven” y sus motivaciones para comprar este tipo de comida es que "se sienten mejores padres ofreciendo una alimentación ecológica a sus hijos”.
“Los millennials se han convertido en el principal consumidor bio nacional. Su mayor concienciación hacia hábitos de compra y consumo más saludables, el hecho de ser los nuevos padres de núcleos familiares y su previsible mayor renta disponible, influirá positivamente en los datos de consumo nacionales. En la actualidad el 25% de los millennials ya son padres y en los próximos 10-15 años el porcentaje de familias será en torno al 80%, provocando un gran espaldarazo al consumo bio. Este análisis revela que existe una relación directa entre tener familia y consumo de productos ecológicos, pues la principal motivación de los compradores es el pensar que comprar ecológico les hace ser mejores padres”, según concluye el informe.
Sin duda, estamos asistiendo a un cambio de conciencia social sobre el medio ambiente y a una evolución en la manera de alimentar a nuestros hijos y a nosotros mismos, de una forma más consciente y saludable.