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  Noticia del: 06-09-2021

La pandemia ha sido un revulsivo para la mayoría de las personas a la hora de enfocar su salud y sus hábitos de vida, y en este sentido ha tenido un efecto positivo. Quienes han tomado complementos alimenticios durante la pandemia lo han hecho para reforzar sus defensas, y solo un 11% para manejar la ansiedad o el insomnio

La pandemia de covid-19 ha desencadenado una grave crisis a nivel social, económico y sanitario, pero también ha servido como revulsivo para que muchas personas se replanteen sus enfoques personales sobre la salud y sobre cómo cuidarse a partir de ahora. Según una encuesta realizada por el Laboratorio Equisalud este verano, el 55,92% de las personas entrevistadas da ahora más valor que antes a la salud y se ha propuesto adoptar hábitos más saludables a raíz de esta experiencia. Para el director médico de Equisalud, el Dr. Jorge Angel, “ser consciente de la importancia de los hábitos saludables es un primer paso importantísimo para avanzar en el autocuidado y en la prevención, que son las claves de la salud. En este sentido, aunque la pandemia ha sido una catástrofe, sí podemos decir que ha tenido algún efecto positivo si hay personas que ahora dan más valor a la salud y que han decidido hacer cambios reales en su vida para mejorar este aspecto”.

La encuesta de Equisalud también revela que la principal preocupación de la población durante el confinamiento ha sido, con diferencia, el mantenimiento de la actividad física. Un 48,3% de los encuestados ha reconocido que durante la pandemia ha hecho esfuerzos concretos por mantenerse activo dentro de las limitaciones del confinamiento, mientras que por ejemplo solo un 21% ha intentado comer más sano. “Es curioso que las restricciones a la movilidad, que evidentemente pueden tener un impacto inmediato en el peso y otros marcadores de salud como colesterol y azúcar si no hay una alimentación correcta, hayan influido menos en la planificación de la dieta y más en el deseo de hacer ejercicio. Esto demuestra que la actividad física juega un papel fundamental no solo en la salud del cuerpo, sino también de la mente, y que la población así lo percibe”, reflexiona el Dr. Angel.

Otro detalle interesante de la encuesta es que no revela una preocupación tan grande por los problemas de ansiedad, estrés o insomnio como se esperaba. Según los resultados obtenidos, solo un 11,19% de las personas que han consumido complementos alimenticios durante la pandemia lo ha hecho para abordar estos síntomas, mientras que un 64,34% de quienes han recurrido a estos productos lo que ha buscado es reforzar su sistema inmunológico y defensas. Y aunque el sistema respiratorio es uno de los más afectados por este virus, solo un 1,40% de los encuestados ha buscado apoyo en los complementos alimenticios para este problema.

Muy pocos nuevos consumidores

La encuesta buscaba además hacer una fotografía de cómo la pandemia ha influido en el consumo de complementos. Un 54% de los encuestados afirmaba tomar complementos alimenticios en su vida diaria, sea de forma regular u ocasional, a modo de prevención o mantenimiento de la salud, frente a un 14% que nunca tomaba complementos. Solo un 3,95% admitía no tomarlos antes de la covid-19 pero haber empezado a raíz de la pandemia. Por otro lado, entre quienes ya tomaban previamente complementos alimenticios, un 53,95% refiere que su nivel de consumo es similar al de antes, mientras que un 26,32% lo ha aumentado significativamente.

La mayoría de las personas que han tomado complementos durante la pandemia, concretamente un 62,50% de los encuestados, lo han hecho como prevención, para reforzar su salud y mantenerse en un estado óptimo. “Esto indica que, en general, los consumidores tienen una idea bastante correcta de cómo actúan los complementos alimenticios y de su importancia como estrategia de mantenimiento de la salud. Muchas veces se cree que cumplen simplemente una función de suplencia de deficiencias nutricionales, pero esta encuesta demuestra que el público entiende bien su utilidad para apoyar diferentes funciones metabólicas y de refuerzo del sistema inmune, entre otras”, explica el responsable médico de Equisalud.

La encuesta realizada por este laboratorio también indaga en los propósitos concretos de mantenimiento de la salud tras el fin del confinamiento y el levantamiento de las restricciones, y en este sentido parece haber un empate técnico. Un 25,66% asegura que va a cuidar más su alimentación, otro tanto afirma que se propone hacer más ejercicio, y un 25% refiere que va a controlar mejor su estrés. Sin embargo, los indicadores reales de estado de salud, como el colesterol, la hipertensión, etc, solo han centrado los buenos propósitos de un 5,92% de los encuestados. “Aquí sí detectamos un terreno de mejora y quizá hay que hacer más divulgación entre la población, porque aunque el ejercicio, la dieta y el control del estrés ayuden a mejorar los indicadores de salud, es cierto que hay que ser muy consciente de su relevancia y hay que vigilarlos de forma directa”, explica el experto de Equisalud.

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