El Granero señala los 5 errores más comunes en el desayuno y propone alternativas saludables y funcionales
“El desayuno no debe ser una rutina automática, sino una oportunidad diaria para cuidar la salud”, señalan desde El Granero.
Con motivo del Día Mundial del Desayuno, celebrado el pasado 13 de febrero, El Granero pone el foco en uno de los hábitos clave para la salud diaria: cómo desayunamos y con qué calidad nutricional. A pesar de la creciente conciencia alimentaria, siguen repitiéndose errores que afectan a la energía, la digestión y el bienestar general.
Desde su experiencia en alimentación ecológica y funcional, El Granero identifica cinco errores frecuentes en el desayuno, respaldados por la evidencia científica, y ofrece soluciones prácticas basadas en ingredientes naturales, ecológicos y bien formulados.
1. ¿Desayunar salado o dulce?
No existe una única opción válida: lo importante es la calidad nutricional. El problema surge cuando el desayuno dulce se asocia a azúcares añadidos y ultraprocesados.
La alternativa: desayunos que aporten energía sostenida, saciedad y micronutrientes. En esta línea, El Granero reinventa el desayuno con sus Superporridges ecológicos,(FOTO ) elaborados con copos de avena integrales sin gluten, fuentes naturales de proteína, fibra y omega 3, y sin azúcares añadidos.
- Cacao: alto contenido en magnesio, orientado al placer saludable y la saciedad.
- Pistacho: un ingrediente único en el mercado, que aporta perfil nutricional diferencial.
2. ¿Es recomendable hacer ejercicio físico antes de desayunar?
El ejercicio en ayunas puede ser útil solo en determinados contextos. La evidencia científica indica que, en deporte amateur de resistencia y baja intensidad (< 1 hora), el organismo puede utilizar la grasa almacenada como combustible. Sin embargo, no es una práctica apta para todo el mundo, especialmente en personas con alteraciones de la glucosa, diabetes, bajo peso o problemas cardiovasculares.
Conclusión: no existe una recomendación universal y la investigación aún no es concluyente. Escuchar al cuerpo y personalizar es clave.
3. Eliminar el gluten sin diagnóstico
Eliminar el gluten sin ser celíaco/a no implica automáticamente una mejora de la salud. Muchos productos sin gluten contienen más azúcares, aditivos o grasas de baja calidad.
Qué dice la ciencia: solo en enfermedad celíaca, sensibilidad al gluten no celíaca o determinados trastornos digestivos se ha demostrado beneficio directo. En estos casos, es fundamental revisar el etiquetado y no asumir que “sin gluten” equivale a “más saludable”.
4. Exceso de proteína desde primera hora
Las proteínas son necesarias para la masa muscular, la saciedad y múltiples funciones metabólicas, pero el exceso puede ser contraproducente, especialmente a largo plazo.
Los estudios indican que:
- Un consumo elevado y sostenido puede relacionarse con daño renal.
- Las proteínas vegetales presentan menor riesgo frente a las de origen animal, cuya carga ácida se asocia a inflamación y disbiosis.
La clave: equilibrio, calidad y adaptación a cada etapa vital.
5. Incorporar semillas sin preparación ni control de dosis
Consumir semillas sin moler o hidratar reduce su aprovechamiento nutricional y puede generar molestias digestivas.
Como solución, El Granero propone mezclas de semillas funcionales ya formuladas, listas para incorporar al desayuno:
- Semillas Funcionales Digestión Bio: ricas en fibra, omega 3, calcio, magnesio e inulina prebiótica, apoyo directo a la microbiota.
- Semillas Funcionales Energía Bio: con lino molido, maca y acerola, fuente natural de vitamina C, orientadas a reducir la fatiga y apoyar el metabolismo energético.
Ambas opciones son ecológicas, sin gluten, sin lactosa y de alta biodisponibilidad.
Un desayuno consciente para empezar mejor el día

“El desayuno no debe ser una rutina automática, sino una oportunidad diaria para cuidar la salud”, señalan desde El Granero. Apostar por ingredientes ecológicos, fórmulas equilibradas y decisiones informadas marca la diferencia en energía, digestión y bienestar a largo plazo.