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  Noticia del: 08-11-2021

“Han tenido 26 COPS y décadas de bla, bla, bla y, ¿a dónde nos ha llevado esto?”, denuncia la activista sueca Greta Thunberg. Mientras,el viernes 5 de noviembre se conoció que, con los compromisos anunciados durante la Conferencia, las emisiones globales de CO2 van camino de crecer un 13,7% para 2030 en lugar de caer el 45% necesario para limitar el calentamiento a 1,5 grados a final de siglo

"¿Qué queremos? Justicia climática. ¿Cuándo la queremos? ¡Ahora!". Este es el grito de los jóvenes que resonó el viernes en el centro de Glasgow cuando miles de manifestantes tomaron las calles durante el "Día de la Juventud" dedicado a la Conferencia del Clima, la COP26.

Aunque la marcha fue convocada inicialmente por el movimiento Viernes por el Futuro, de la activista climática sueca Greta Thunberg, personas de todas las edades se reunieron en George Square para exigir acciones climáticas.

Desde niños pequeños que movían sus carteles de piquete de un lado a otro, hasta adultos mayores que mostraban su apoyo a un futuro mejor para los que vienen detrás, la ciudad anfitriona de la COP26 fue testigo de una concentración sin precedentes. 

La ciudadana galesa Jane Mansfield portaba un cartel en el que se leía: "Código rojo para la humanidad", frase que utilizó el Secretario General de la ONU, António Guterres, para dar la voz de alarma a la humanidad cuando se publicó el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático a principios de este año.

"Me preocupa mucho el mundo que estamos legando a las generaciones futuras, y lo que estamos haciendo al Sur Global. Vivo en el suroeste de Gales y está claro que el cambio climático está ocurriendo, pero ni siquiera nos damos cuenta de lo que está ocurriendo en muchas otras partes del mundo y estoy asustada", dijo a Noticias ONU.

Los líderes indígenas latinoamericanos también participaron activamente en la protesta. Fueron ellos los que encabezaron la marcha y varios de ellos enviaron un contundente mensaje a los líderes mundiales: dejen de extraer recursos y dejen el carbono en el suelo.

"Los indígenas están muriendo en el río; están siendo arrastrados por las inundaciones masivas. Las casas están siendo arrasadas, las escuelas llenas de niños dentro, los puentes, nuestra comida, nuestros cultivos, todo está siendo arrasado", dijeron en un escenario en George Square.

Por su parte, algunos activistas llevaban máscaras de algunos de los líderes mundiales, como Joe Biden, Vladimir Putin y Jair Bolsonaro, y los representaban como detenidos con carteles en los que se podía leer "criminales climáticos".

“Aunque somos una parte pequeña de la población, el 80% de la biodiversidad ha sido conservada por los pueblos originarios. Nuestras voces, nuestras propuestas deben ser escuchadas en todos los convenios internacionales sobre el cambio climático”, dijo por su parte Abigail Hualinga del pueblo quechua de Ecuador.

Otros miembros de Viernes por el Futuro pidieron en declaraciones a Noticias ONU una mayor participación y una mejor representación de los jóvenes en las negociaciones que se están llevando a cabo en la Conferencia sobre el Clima.

La declaración de los jóvenes

El mismo llamamiento se hizo dentro de la Zona Azul de la conferencia, donde los activistas climáticos de YOUNGO, el grupo de niños y jóvenes de la ONU sobre el cambio climático, entregaron a la presidencia de la COP y a otros líderes una declaración firmada por 40.000 jóvenes que exigen un cambio a los responsables de la toma de decisiones.

También pidieron a Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que les apoye para conseguir que se incluya en la declaración final de la COP26 un párrafo que mencione la importancia de los jóvenes.

"Haremos llegar a las delegaciones estas cuestiones y reivindicaciones, todas ellas absolutamente razonables y justificables", prometió Espinosa durante una mesa redonda con jóvenes líderes.

La declaración, que se entrega directamente a los ministros, también pide que se actúe sobre la financiación del clima, la movilidad y el transporte, y sobre la conservación de la protección de la fauna.

"En todos los lugares del mundo en los que he estado, me ha impresionado la pasión y el compromiso de los jóvenes con la acción climática. Las voces de los jóvenes deben ser escuchadas y reflejadas en estas negociaciones aquí en la COP. Las acciones y el escrutinio de los jóvenes son clave para que mantengamos vivo el 1,5 y creemos un futuro de cero emisiones", dijo Alok Sharma, presidente de la COP26.

Por su parte, el Reino Unido e Italia, en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura, y las ONG Youth4Climate y Mock COP, coordinaron una nueva acción mundial para dotar a las futuras generaciones de los conocimientos y habilidades necesarios para crear un mundo sin emisiones de gases de efecto invernadero.

Mientras los ministros de Educación y los jóvenes se reunían, más de 23 países presentaron compromisos nacionales en materia de educación climática, que van desde la descarbonización del sector escolar hasta el desarrollo de recursos escolares.

Seguimiento COP-26 por Greenpeace

El primer borrador del texto de decisión final de Glasgow en la COP26 no menciona en absoluto los combustibles fósiles, a pesar del consenso de los expertos sobre la necesidad de acabar con el carbón, el petróleo y el gas de forma inmediata para cumplir los objetivos del Acuerdo de París de 1,5ºC, declara Greenpeace.

Gracias al bloqueo por parte de los países con intereses en los combustibles fósiles, la primera versión del texto oficial, publicada por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, no reconoce que los combustibles fósiles son los causantes de la crisis climática, ni se compromete a adoptar medidas tangibles para acabar con la dependencia mundial del carbón, el petróleo y el gas. El texto sólo tiene 850 palabras.

Los activistas están muy preocupados porque, normalmente, el primer borrador de un texto de la COP es relativamente ambicioso, y se va debilitando a lo largo de la segunda semana, a medida que los países van introduciendo salvedades. Que el primer borrador sea tan débil no augura nada bueno.

Esta flagrante omisión se produce a pesar de que los expertos de la Agencia Internacional de la Energía han dejado claro que no puede haber nuevos proyectos de combustibles fósiles, más allá de los que ya están en marcha este año, si queremos cumplir el objetivo de mantener el aumento de la temperatura global en 1,5ºC. Además, tras el último informe del IPCC, el Secretario General de la ONU ha declarado que los últimos datos científicos sobre el clima deben suponer un “toque de difuntos para los combustibles fósiles” y que los países deben poner fin a toda nueva exploración y producción de combustibles fósiles.

Los activistas piden a los negociadores que se enfrenten a los países productores de combustibles fósiles, como Arabia Saudí y Australia, que han impedido que la reducción de los combustibles fósiles se mencione siquiera en los últimos 25 textos de la COP y están paralizando la ambición en las negociaciones de Glasgow.

Los principales indicadores de éxito para esta semana que viene son los siguientes:

  • Las conversaciones de Glasgow deben limitar el aumento de la temperatura global a 1,5ºC, o los líderes estarán firmando una esquela para muchos países, no un pacto climático.
  • El texto del acuerdo debe comprometerse a la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, o no alcanzará el objetivo de 1,5ºC.
  • Conseguirlo significa: sin trampas, sin lagunas, sin estafas de compensación y sin engaños ecológicos.
  • Los gobiernos deben aislar a Arabia Saudí, Australia y Brasil, máximos responsables de este bloqueo, y apoyar a los países vulnerables al clima.

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