Termómetro de octubre y noviembre: los resfriados hacen top ventas al propóleo con equinácea
La llegada del frío ha llegado y los resfriados también. La reducción de las restricciones y el menor uso de la mascarilla han devuelto, en parte, la normalidad a la que nos creíamos acostumbrados y las afecciones propias de estos meses vuelven a aflorar
Los resfriados han hecho que los productos para prevenir y remediar las patologías respiratorias marquen de nuevo el comienzo del invierno. Y lo comprobamos en nuestro termómetro de octubre y noviembre.
Comenzamos en León, una de las ciudades más frías de España, donde nos atiende Mónica García, responsable del herbolario Bio Vitae: “Los productos más demandados estos meses son los relacionados con las afecciones respiratorias y el fortalecimiento de los huesos”. A diferencia del año 2020, que fue excepcional, porque “no se vendía nada relacionado con los jarabes”, asegura.
García explica que las ventas de artículos para la tos y los mocos han aumentado. Sin embargo, resalta la demanda de colágeno: “Con el frío de León, los huesos se resienten, comienzan a doler y empieza de nuevo la temporada de colágeno, que se estanca en verano”, especifica la responsable de Bio Vitae.
Cada vez más gente acude a los herbolarios en busca de productos naturales para prevenir o curar afecciones. En esta línea, García explica que el 50% de sus clientes tienen muy claro qué productos necesitan y acuden en su búsqueda directos. Por el contrario, el otro 50% se deja aconsejar.
En cuanto al perfil del cliente, la responsable asegura que es muy variado: “En esta zona hay de todo. Es un barrio donde hay gente mayor, pero también hay un gimnasio cerca donde acude mucha gente joven, por lo que el perfil varía mucho”. A pesar del auge del uso de la tecnología y las redes sociales, en su caso, “no le sirven para darse a conocer más”, según admite.
Rosa Baños, propietaria de Herbolario Rosi desde hace tres años en Villaverde, nuestra nueva parada, coincide con García en que los productos relacionados con los constipados vuelven a estar en el top ventas, y también los clientes acuden en busca de los que aumentan las defensas: “Este año sí se están viendo mucho constipados, que no se vieron el año pasado, por lo que ha aumentado la demanda de productos para la tos, flemas y en general los dirigidos a eliminar los molestos residuos que quedan de los resfriados, aunque los clientes también demandan artículos sólo para prevenir”, añade Baños.
La responsable, gracias a sus 20 años de experiencia en el sector de los herbolarios, subraya la importancia de la prevención. “Lo ideal sería llevar siempre un protocolo de prevención durante 40 días al inicio del otoño mediante el consumo de jalea real para subir las defensas. Si, por el contrario, ya estás constipado, es recomendable el uso de propóleo con equinácea”, recomienda. En el caso de la jalea real, Baños explica que siempre trabaja con la marca Robis, ya que “tiene una gama muy amplia para todas las edades”.
En su caso, Baños asegura que hay una gran variedad de clientes “y el herbolario crece día a día”, éxito que atribuye al aumento de información y a los resultados de los propios productos que usan. En este sentido, la responsable asegura que las redes sociales son una buena herramienta clave para darte a conocer. “En el herbolario también ofrecemos talleres para que la gente aprenda y conozca el sector, los productos y los beneficios de los mismos”, comenta.
Finalizamos nuestro termómetro en Salamanca, donde nos atiende Isabel Sánchez Martín, responsable del herbolario Queti 2, quien asegura que ha habido mucho cambio en la demanda de productos de un año a otro. “Ahora mismo lo que más vendemos es el propóleo con equinácea y jarabes en general. En 2020, a pesar de que había algún catarro, lo cierto es que los clientes compraban productos para las articulaciones como el colágeno o el magnesio”, asevera.
Los clientes, que suelen tener entre 40 y 70 años, acuden ahora en busca de artículos que alivien los síntomas de gripes, resfriados, afonía y anginas. Sánchez observa que, debido a la franja de edad en la que se encuentran los clientes habituales, la gente acude con menor frecuencia al herbolario y, en ocasiones, lo hacen acompañados de sus hijos. De cualquier manera, la normalidad va aterrizando en los herbolarios.