Consejos para una Navidad saludable
La Navidad es, sin duda, una época especial del año para todos. Reencuentros con familiares y amigos, celebraciones, regalos… Todos estos factores hacen de estas fechas un motivo de ilusión
Pero también es una época en la que solemos dejar de lado los hábitos saludables, como la buena alimentación, la práctica de ejercicio o evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco.
Para disfrutar de la Navidad de forma saludable y responsable, los expertos recomiendan seguir estos sencillos consejos:
- Haz cinco comidas al día: con el ajetreo de las fechas navideñas es muy frecuente saltarse alguna comida. Sin embargo, es preferible varias veces al día, pero poca cantidad, que pasar mucho tiempo sin comer y luego darnos atracones.
- Cuidado con los excesos: si algo caracteriza a la Navidad son los excesos con la comida, especialmente durante las cenas de Nochebuena y Nochevieja o en los encuentros con familiares y amigos. Estos excesos pueden dar lugar a problemas digestivos como acidez estomacal, empachos o digestiones pesadas. Para evitarlos es aconsejable comer con moderación, priorizando alimentos pocos grasos, como verduras y pescado.
- No abuses del alcohol: el consumo de alcohol en exceso puede provocar malestar general y resaca. Es mejor optar por bebidas más saludables, como refrescos sin gas o zumos. Y, si vamos a beber alcohol, que sea de forma muy moderada.
- No descuides la actividad física: la práctica de ejercicio es importante durante todo el año, pero especialmente en Navidad, ya que es en estas fechas cuando más calorías se acumulan con las comidas y cenas copiosas. Lo ideal es realizar ejercicio una media de 3-5 veces a la semana. Correr, montar en bici o caminar a buen ritmo son opciones óptimas y asequibles para activar el organismo y eliminar los excesos.
- Protégete del frío: las bajas temperaturas nos hacen más vulnerables a sufrir resfriados. Para prevenirlos es recomendable abrigarse bien y con varias capas que permitan adaptar nuestra temperatura corporal a la del entorno.
- Cuida tu piel: el frío reseca y deshidrata la piel. Para que esto no ocurra es importante utilizar cremas hidratantes y protectores labiales. El protector solar también sigue siendo fundamental, ya que los rayos solares pueden provocar graves consecuencias en la piel.
- No te relajes ante la COVID-19: como demuestran las cifras de contagio diarias, el virus sigue presente y circulando entre nosotros. Para evitar contagios, cumple con las medidas de protección fundamentales: usa mascarilla, lávate las manos de forma frecuente y utiliza gel hidroalcohólico cuando esto no sea posible, mantén una correcta ventilación de los espacios cerrados y conserva la distancia de seguridad siempre que sea posible.
Claves para cuidar la alimentación de los niños en Navidad
El primer paso es procurar evitar que la tentación entre en casa: dado que los alimentos de alto contenido en grasa y/o azúcares forman siempre parte de la ecuación, es conveniente reducir al máximo su presencia en nuestra mesa y despensa. Para ello, nuestra compra ha de estar bien planificada con antelación, para diseñar menús que, además de sabrosos y apetecibles para los más pequeños, sean también saludables. Por ejemplo, cumplen estos requisitos muchos de los platos que se basan en los pescados y mariscos o los que llevan de entrante o guarnición verduras y hortalizas. Tampoco hemos de olvidarnos de las frutas, y podemos aprovechar los días entre celebraciones para compensar los excesos con comidas más ligeras.
La segunda clave radica en animar a los peques a que sigan practicando ejercicio, pues, en Navidad, tanto adultos como niños tendemos a interrumpir nuestra rutina de actividad física. No obstante, esta es fundamental para mantener nuestro peso a raya y ayudar a nuestro cuerpo a eliminar toxinas. Como recomiendan los expertos, “aprovechemos que solemos disponer de días libres para practicar con nuestros hijos y sobrinos actividades y deportes que les diviertan. Por ejemplo, jugar un partido de fútbol o dar un paseo en familia son planes que nos permiten compartir tiempo de calidad con ellos, mientras cuidamos de su salud y de la nuestra”.
Cinco pautas para cuidar la alimentación de tus hijos en Navidad
Diseña el menú con antelación. Dedica tiempo a planificar los platos o comidas de los días más señalados para intentar hacerlos festivos y sabrosos también para los paladares infantiles, pero sin necesidad de caer en cantidades exageradas de alimentos con muchas grasas o azúcares.
Implica a los niños en la organización de las comidas o cenas. Haz la lista de la compra con ellos, acudid juntos al supermercado, pídeles ayuda en la cocina siempre que sea posible, etc. Se trata de una oportunidad inigualable de pasar tiempo juntos mientras les educamos nutricionalmente.
Saca partido a las frutas. Tanto las frutas de temporada como las tropicales pueden formar parte de los entrantes fríos y de los postres más saludables y originales.
Evita las pantallas en la mesa. Siete de cada diez niños y niñas españoles (71%) comen viendo la tele, una pantalla táctil o el móvil, según el V Estudio CinfaSalud: “Percepción y hábitos de salud de las familias españolas sobre nutrición infantil”. En Navidad, con más motivo que nunca, hay que aparcar el móvil y la televisión, que impiden o interrumpen la conversación. Comer sin la presencia de tecnología favorece la comunicación y ayuda a estrechar lazos familiares.
Vela por su sueño. Las celebraciones navideñas se caracterizan por cenas que se alargan, momentos de encuentro con amigos o primos que no solemos ver, música y juegos de mesa. Todo ello suele conllevar un retraso en la hora de irse a la cama de nuestros hijos. Sin embargo, es muy importante que respetemos dentro de lo posible sus horarios habituales para que descansen, al menos, diez horas diarias. Dormir lo suficiente es un arma más contra el sobrepeso y fundamental para que los niños afronten bien su jornada.