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  Noticia del: 10-01-2022

En su borrador de reevaluación del bisfenol A (BPA, de sus siglas en inglés), el panel de expertos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha establecido una nueva Ingesta Diaria Tolerable (IDT) de 0,04 nanogramos por kilogramo de peso corporal por día

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha reevaluado los riesgos del bisfenol A (BPA) en alimentos y propone reducir considerablemente la ingesta diaria tolerable (IDT) en comparación a su evaluación anterior en 2015. Las conclusiones de la EFSA sobre el BPA se explican en un borrador de dictamen científico que está abierto a consulta pública hasta el 8 de febrero de 2022.

El IDT es una estimación de la cantidad de una sustancia (expresada en kilogramos de peso corporal) que puede ser ingerida diariamente durante toda la vida sin riesgo apreciable. En su evaluación de riesgo del BPA de 2015, la EFSA estableció una IDT temporal de 4 microgramos por kilogramo de peso corporal por día.

Este borrador actualizado es el resultado de una evaluación exhaustiva llevada a cabo por los expertos europeos durante varios años, utilizando un enfoque sistemático para seleccionar y evaluar la evidencia disponible. Los nuevos estudios científicos que han surgido en la literatura han ayudado a abordar incertidumbres importantes sobre la toxicidad del bisfenol A.

La EFSA evaluó previamente la seguridad del BPA para su uso en materiales en contacto con alimentos en 2006 y 2015. En el momento de la última evaluación de la EFSA, los expertos solo pudieron establecer un IDT temporal debido a las incertidumbres y destacaron la necesidad de completar algunos datos. Los expertos de la EFSA llevaron a cabo un extenso trabajo preparatorio para esta nueva evaluación, incluida la publicación y las pruebas del protocolo de evaluación de peligros en 2017 y 2019.

El bisfenol A es una sustancia química que se utiliza para fabricar plástico de policarbonato, que se puede utilizar para asegurar materiales en contacto con alimentos tales como dispensadores de agua o artículos para la producción de alimentos. El BPA también se utiliza para producir epoxiresinas para formar revestimientos y revestimientos protectores para latas de alimentos y bebidas. Pequeñas cantidades de BPA pueden migrar desde materiales en contacto con alimentos en alimentos y bebidas. Esta sustancia está actualmente regulada para la fabricación de materiales plásticos mediante el Reglamento (UE) 10/2011 de la Comisión, de 14 de enero de 2011, sobre materiales y objetos plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos.

Una vez terminada la consulta pública y tras examinar los comentarios recibidos, la EFSA publicará la versión definitiva de su dictamen científico dando paso al trabajo de la Comisión Europea y los Estados miembros en relación a posibles modificaciones del actual marco regulatorio.

Desde la EFSA y la AESAN invitan a todas las partes interesadas a presentar comentarios sobre el proyecto de dictamen científico a través de esta página de consulta habilitada.

La fecha límite para recibir los comentarios es el 08/02/2022.

Para Carlos de Prada, responsable de Hogar sin tóxicos, “lo peor de todo es que la comunidad científica llevaba más de 20 años alertando acerca de los riesgos del bisfenol A sin que la EFSA hiciese caso de los centenares de investigaciones realizadas que mostraban que causaba efectos a muy bajas concentraciones, mientras que por el contrario prefería prestar más atención a unos pocos estudios escasamente fiables pero pagados por la propia industria y, por tanto, nacidos de un flagrante conflicto de interés”.Como se apunta desde Hogar sin tóxicos, “esto debería abrir los ojos de muchos sobre el modo en el que las agencias reguladoras pueden afirmar que es seguro exponernos a una serie de sustancias sin que ello sea cierto, favoreciendo de ese modo los intereses de algunas industrias”. Añadiendo también que “el que la EFSA parezca ahora querer escuchar a la ciencia es una noticia agridulce ya que es algo que debería haber hecho hace muchos años, y además está aún está por ver cuál será la decisión final, ya que se trata de una simple propuesta sujeta a posibles modificaciones”.

La razón alegada por la EFSA para una reducción tan dramática de la concentración permitida es que dice que ha evaluado ahora estudios científicos publicados desde 2013 hasta 2018 en especial, según afirma, "aquellos que indican efectos adversos del BPA en el sistema inmunológico”. Sin embargo, según se apunta desde Hogar sin tóxicos, “ya existía mucho antes una aplastante literatura científica sobre los más diversos efectos del BPA”.

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