¿Por qué la Medicina China debería ser una carrera universitaria independiente?
La Medicina China tiene una entidad propia y totalmente diferenciada de la Medicina Convencional. Esto no implica que sus visiones no sean compatibles, de hecho, es así como debería ser
Sin embargo, a pesar de esta plausible y necesaria integración de ambos sistemas médicos (como ya se viene haciendo en muchos países de nuestro entorno desde hace años y de forma espectacularmente positiva), la Medicina China es una medicina compleja y completa, y debe seguir siendo un corpus teórico y práctico diferenciado y de primera elección en cuanto a sus estudios. Es así porque la Medicina China y la Acupuntura (como terapia propia de este sistema médico):
Se basa en sus propias leyes y compresión del proceso “salud-enfermedad”, interpretando éstas en términos relacionados con el entorno, considerando todos los procesos vitales como participes o desencadenantes de los procesos patológicos, y considerando el cuerpo como una unidad, como un todo.
- La Medicina China (y por ende la Acupuntura) tiene su “propia anatomía”; no se trata de rechazar los conocimientos de anatomía clásicos y actuales, sino de integrar en ellos el modelo energético que mantiene el Sistema de Meridianos y que da cuerpo a la práctica acupuntural.
- La Medicina China (y por ende la Acupuntura) también tiene su “propia fisiología”; sin rechazar el conocimiento actual, se añaden multitud de aspectos que muestran claramente cómo el organismo funciona y reacciona como un todo y no como un conjunto de partes. Por ejemplo, cada sistema orgánico es más susceptible a una emoción que a otra, a un tipo de alimento, a una estación del año o un clima determinado, provocando todo esto una reacción de adaptación que, de no darse de manera apropiada, puede conducirnos a la patología.
- Por tanto, la Medicina China (y por ende la Acupuntura) tiene su “propia patología”; teniendo en consideración los conocimientos actuales e integrando una visión más completa y compleja del ser humano; La etiología y la fisiopatología de la enfermedad en Medicina China es, a día de hoy, considerada totalmente válida por la OMS y así puede constatarse en la última revisión de CIE (ICD-11).
- La Medicina China (y por ende la Acupuntura) tiene sus “propios métodos de diagnóstico”. Basados en la experiencia de miles de años, los especialistas en Medicina China usan métodos de diagnóstico propios para poder aproximarse al proceso patológico de sus pacientes; la observación de la lengua, cara, uñas, manos... la palpación del pulso, del abdomen... la anamnesis dirigida y muy rica y amplia…
- La Medicina China (y por ende la Acupuntura) tiene sus “propias herramientas terapéuticas”: Acupuntura, Ventosas, Moxibustión, Tuina, Materia Médica y Dietética, Qigong y Taichi, así como diferentes microsistemas: Auriculoterapia, Craneopuntura, Acupuntura abdominal ...
Todas estas herramientas, igual que la capacidad diagnóstica, la manera de entender la etiología y la fisiopatología y el mapa anatómico de los canales, necesitan basarse en los fundamentos que sustentan la Medicina China, de lo contrario, dejan de ser comprensibles y, por tanto, eficaces.
Si no se estudia la Medicina China (y todas sus herramientas) de forma completa, desde su concepción clásica y sus fundamentos propios, no puede comprenderse su manera de entender la salud y la enfermedad. Y, por tanto, tampoco puede llegarse a un correcto diagnóstico en Medicina China. Y, como es bien sabido, sin diagnóstico no hay tratamiento. Es por ello, que estudiar o pretender estudiar, por ejemplo, Acupuntura o Dietética China, sin haber adquirido previamente y de modo correcto los fundamentos de la Medicina China, está, irremediablemente, abocado al fracaso.
Queda patente, que querer anexar la Acupuntura o cualquier otra herramienta terapéutica de Medicina China a la formación en Medicina Convencional como si de una especialización se tratase, carece de fundamento y es del todo irracional e insostenible puesto que y solo llevará a fracasos y malos resultados en la práctica clínica.
Es por este motivo, que la Medicina China y la Acupuntura, por ser su técnica más popular y extendida, están reguladas como una profesión sanitaria independiente de la Medicina convencional, no únicamente en China y su área de influencia, sino también en países occidentales como Alemania, Suiza, Portugal, Chile, Australia y en la mayoría de Estados de USA, entre otros. Es decir, la Acupuntura (y la Medicina China) es una carrera universitaria independiente de la carrera de Medicina convencional y de cualquier otra.
No obstante, teniendo en cuenta los estándares europeos, la tendencia de la regulación en otros países como Australia, Portugal, China, EE. UU., etc., es, además de considerar la Medicina China como una carrera universitaria de primera elección, establecer posgrados y/o másteres de un mínimo de 120 ECTS, exclusivamente en lo relativo a su área de conocimiento y atribuciones profesionales, para los profesionales sanitarios. Sin este mínimo, aunque el profesional sea sanitario, la eficacia y la calidad de los tratamientos no están garantizadas.
Francisco Javier González Fernández y Mireia Masip, miembros del Observatorio de Acupuntura y MTC del Practitioner’s Register de la Fundación Europea de MTCI