Del semáforo alimentario al plato saludable: así se enseña nutrición en 19 colegios de Madrid
Salud Ambiental en la Escuela imparte 50 talleres sobre nutrición y salud a alumnos de 3º y 4º de Primaria de 6 distritos de la capital.
Juegos, dinámicas participativas y propuestas visuales como el semáforo alimentario o la construcción de un plato equilibrado se cuelan en las aulas de 3º y 4º de Primaria con los talleres ‘Nutrición y salud, asignatura pendiente’. Son en total 50 talleres que durante estos meses de marzo y abril imparte Salud Ambiental en la Escuela en 19 centros educativos públicos y concertados de 6 distritos de Madrid: Carabanchel, Latina, Puente de Vallecas, Usera, Villa de Vallecas y Villaverde. La iniciativa está impulsada por la Fundación Vivo Sano y cuenta con el apoyo de Fundación “la Caixa” a través de CaixaBank, Fundación Bonduelle y Fundación Accenture.
El programa responde a una realidad constatada por expertos en salud pública, y es que las desigualdades socioeconómicas influyen en los hábitos alimentarios desde edades tempranas, condicionando el acceso a una alimentación equilibrada y favoreciendo un mayor consumo de productos ultraprocesados. Ante este contexto, Salud Ambiental en la Escuela sitúa los centros educativos como un espacio clave para fomentar el conocimiento y la toma de decisiones saludables.
“Es fundamental llegar a los niños y niñas en una etapa en la que están construyendo sus hábitos. Si entienden desde pequeños qué significa comer bien y por qué es importante, estarán mejor preparados para tomar decisiones saludables a lo largo de su vida y habremos puesto un pilar básico para resistir los condicionantes obesogénicos de la sociedad en la que vivimos, que es uno de los grandes problemas de salud pública que tenemos en la actualidad”, explica la responsable de Salud Ambiental en la Escuela, Nuria Millán, que es también una de las educadoras que imparte los talleres.
Conceptos básicos a través del juego
Los contenidos se centran en aspectos básicos pero esenciales de la nutrición: la función de los alimentos como fuente de energía y salud, el reconocimiento de macronutrientes, la identificación de grasas saludables o la composición de un plato equilibrado (50% frutas y verduras, 25% proteínas y 25% cereales integrales), además de reforzar el papel del agua como bebida principal.
Lejos de un enfoque teórico, los talleres se desarrollan mediante dinámicas participativas y lúdicas adaptadas a la edad del alumnado. A través de juegos como el diseño de un plato saludable o el uso de un semáforo nutricional para clasificar la frecuencia recomendada de consumo de alimentos, los escolares interiorizan conceptos clave de forma natural y práctica. Así, son los propios niños y niñas los que acaban llegando a conclusiones prácticas saludables, como que las golosinas, bollería industrial o refrescos son opciones de consumo ocasional.
“Trabajamos con herramientas y materiales muy visuales y cercanos a su realidad. El objetivo no es solo que memoricen conceptos, sino que sean capaces de reconocerlos en su día a día y desarrollar un criterio propio frente a la oferta alimentaria que les rodea”, añade Millán.
La nutrición como pilar de la salud
El enfoque del programa va más allá de la alimentación, integrando otros pilares de la salud ambiental como la actividad física, el contacto con el aire libre, la exposición solar saludable, la importancia de un entorno limpio o la función del sueño y del descanso diario, entre otros. Todo ello bajo una premisa clara: la salud, también la infantil, depende de un conjunto de hábitos interrelacionados y no de un único factor.
Todos los materiales han sido diseñados por un equipo de educadores y nutricionistas especializados y están adaptados pedagógicamente para garantizar su eficacia en estas edades. El objetivo es que el aprendizaje sea significativo, accesible y perdurable.
En un contexto en el que la población adulta muestra una creciente preocupación por la alimentación, pero donde los menores siguen siendo especialmente vulnerables a entornos que favorecen hábitos poco saludables, Salud Ambiental en la Escuela pone el foco en la prevención desde la infancia y convierte el aula en un espacio clave para que los más pequeños aprendan a mirar lo que hay en el plato con otros ojos.
Sobre Salud Ambiental en la Escuela
Salud Ambiental en la Escuela es un programa de educación escolar puesto en marcha por la Fundación Vivo Sano con el apoyo del Laboratorio Equisalud para sensibilizar al público infantil y juvenil sobre la influencia del entorno en nuestra salud, así como para favorecer en ese segmento de la población hábitos saludables y sostenibles. Desde su lanzamiento en 2014, más de 71.000 alumnos/as de toda España han recibido formación sobre la relación causa-efecto que existe entre medio ambiente y salud, una relación que tanto la Unión Europea como la Organización Mundial de la Salud recomiendan divulgar entre la población. En este sentido, y ante la ausencia de iniciativas públicas de gran alcance en nuestro país, la Fundación Vivo Sano trata de dar respuesta a dicho llamamiento de organismos internacionales a través de Salud Ambiental en la Escuela, una acción específica, dirigida principalmente a centros educativos, con la que consigue llegar simultáneamente no solo a los alumnos, sino también, a través de ellos, al profesorado y las familias, es decir, a toda la sociedad.