Sección: Nutricion Publicación: Revista nº 59
Snacks bio, picoteo sano
Por mucho que queramos resistirnos, hay ocasiones en las que nos es imposible no picotear algo entre horas. Es difícil no caer en la tentación de comer cualquier tipo de snack. Hoy en día, contamos una gran variedad de productos que, al ser
ecológicos, nos permiten hacerlo de una forma mucho más sana
Muchos expertos en nutrición suelen aconsejar realizar cinco comidas al día: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena. De todas ellas, el almuerzo y la merienda son las que menos acostumbrados estamos a realizar, quizá porque nunca tenemos tiempo. Sin embargo, tomar algo a media mañana o media tarde nos hará llegar con menos hambre a las comidas principales. De este modo, podremos comer un poco menos de lo que realmente necesitamos. Normalmente, solemos acudir a los llamados snacks, tentempiés a base de diferentes ingredientes como patatas, frutos secos o cereales.
Tienen la gran ventaja de poder consumirse sin preparación en casi cualquier circunstancia. Esto los hace muy atractivos para la mayoría de las personas, ya que se puede recurrir fácilmente a ellos, cuando se tiene hambre y no se dispone de tiempo. Generalmente, son productos con un alto valor calórico y poco provecho nutricional. Por fortuna, en la actualidad disponemos en los establecimientos de alimentación especializada de artículos de este tipo, elaborados con ingredientes ecológicos, que hacen de ellos unos tentempiés mucho más sanos.
El mercado de los snacks biológicos es muy amplio. Entre ellos, podemos encontrar, por ejemplo, frutos secos, barritas y tortitas de cereales, o nachos de maíz. Hay que tener en cuenta que la forma de elaboración influye en la calidad fi nal del producto. "El hecho de freír un producto a base de cereales o fécula, aumenta las calorías y, además, aporta lípidos saturados, que se deberían evitar por su nocividad. Lo ideal sería un producto horneado o inflado, sin freír", explica Frédéric Milon, director de EcoAliment. También es recomendable asegurarse de que sean 100% biológicos. "Yo sólo puedo hablar de nuestro producto, que lo es. Está elaborado a base de maíz horneado, aceite de oliva virgen extra (añadido en frío después de la elaboración), y sal atlántica", concreta Frédéric Milon.
El hecho de elegir un producto ecológico supone muchas ventajas sobre los convencionales. Una de ellas es la ausencia de residuos fitosanitarios, además de suponer un mayor aporte nutricional. Y por supuesto, representan un gran beneficio para el medio ambiente, lo que repercute a su vez en la sociedad. En cuanto a las propiedades nutricionales que aportan los snacks bio, Frédéric Milon afirma que "en nuestro caso, hemos descubierto que nuestro producto, comparado con otros 30, tiene aproximadamente un 35% menos de kilocalorías que la media, además de tener fibra".
Como hemos comentado al principio, lo ideal es tomar este tipo de aperitivos como almuerzo o merienda. Pero, como en otros muchos casos, no existe una pauta general a la hora de consumirlos. "Dependerá del producto escogido, de sus características nutricionales y de la organización de las otras comidas. Es obvio que no deben quitar del todo el apetito para las comidas principales. Aquí, el sentido común debería imperar, y considero que hemos de educarnos desde pequeños en el gusto por la alimentación sana en la familia y los comedores, e introducir y asentar la alimentación bio como base. Comer variado y contar con una base de frutas, verduras y cereales integrales es fundamental", aconseja Frédéric Milon.
Ya hemos visto que los snacks bio pueden resultar un complemento ideal en nuestra dieta diaria. Sin embargo, a pesar de sus beneficios, no conviene abusar de ellos. Por eso, es conveniente alternarlos con otro tipo de tentempiés, como la fruta, quesos bajos en grasas, yogures o galletas integrales.