Sección: Salud Publicación: Revista nº 141
Afrontar la vuelta a la rutina con fuerza
El fin de las vacaciones puede ser un choque emocional y físico para algunas personas. Tomar suplementos o vitaminas puede ayudar a superar estas crisis.
El final de las vacaciones suele marcar un momento crucial en el año, donde la relajación y el descanso dejan paso a las responsabilidades cotidianas. Para muchos, este retorno a la rutina puede convertirse en un desafío tanto físico como emocional, generando una sensación de fatiga y desánimo. Sin embargo, expertos en nutrición y bienestar coinciden en que, con la ayuda adecuada de suplementos, vitaminas y una alimentación equilibrada, es posible enfrentar esta transición de manera más fluida y con mayor energía.
Victoria Pilas, Customer Service Manager de Silicium, subraya la importancia de tener en cuenta los ciclos circadianos del organismo para mantener un nivel óptimo de energía. Según ella, respetar las horas diurnas y nocturnas es esencial para ajustarse nuevamente al ritmo de la rutina diaria. La experta también destaca el papel de ciertos suplementos ‘detox’ en este proceso, como el silicio y alimentos o complementos amargos, entre los que menciona el diente de león, la cúrcuma, el rábano negro, el cardo mariano y el desmodium. Estos ingredientes ayudan a depurar el organismo, favoreciendo un retorno más saludable y enérgico a las actividades habituales.
Por su parte, los expertos de Norsan, enfatizan la relevancia de los ácidos grasos Omega-3 y las vitaminas del complejo B para combatir la fatiga y apoyar la función cerebral. Según explican, estos suplementos son fundamentales para el metabolismo energético y el funcionamiento óptimo del sistema nervioso. Además, la vitamina D se convierte en una aliada clave, especialmente en la época del año en que la exposición solar disminuye, afectando tanto al sistema inmunológico como al estado de ánimo.
Alimentación correcta
La alimentación también juega un papel crucial en la vuelta a la rutina. Uno de los primeros objetivos tras el descanso estival debe ser recuperar unos hábitos horarios
más constantes, sobre todo en las comidas ya que durante el verano las horas de las ingestas son muy variables e incluso se espacian muchas horas.
Como segundo objetivo habría que depurar nuestro organismo de los excesos cometidos habitualmente en verano, sobre todo de las grasas y el alcohol. Hay que dejar atrás los fritos, las tapas y los refrescos y retomar una alimentación más saludable. Los expertos de Norsan destacan la importancia de seguir una dieta equilibrada que incluya frutas y verduras frescas, legumbres, cereales integrales y grasas saludables, como el aceite de oliva y los pescados grasos es fundamental para reactivar el organismo a la vuelta de las vacaciones. Este tipo de alimentos que describen, son ricos en antioxidantes y nutrientes esenciales que favorecen un rendimiento mental óptimo, ayudando a que el regreso a las responsabilidades laborales o académicas sea menos abrumador.
Para ello, debemos intentar mantener unos horarios fijos para las comidas, haciendo cinco comidas al día y aumentando el consumo de alimentos como verduras, hortalizas, legumbres y pescado azul. Y no olvidar seguir hidratándonos, aunque ya no haga tanto calor.
Mantener un sistema inmunológico fuerte durante esta transición es clave, todos los expertos consultados coinciden en la necesidad de reforzar la dieta con productos ricos en vitamina C y compuestos azufrados, como las cebollas, el ajo, el brócoli y la col.
Combatir el estrés
El estrés y la ansiedad también pueden aumentar con el retorno a la rutina, pero existen infusiones naturales que pueden ayudar a mitigar estos síntomas. El retorno a la vida cotidiana después de las vacaciones puede ser un desafío, pero con la ayuda de una dieta adecuada, suplementos específicos y el respeto por los ritmos naturales del cuerpo, es posible superar esta etapa con mayor energía y bienestar. Así, la transición hacia la rutina no tiene por qué ser un golpe duro, sino una oportunidad para renovar fuerzas y afrontar con éxito los retos del nuevo ciclo.
Victoria Pilas sugiere infusiones calmantes como la de jengibre con limón o canela, así como la tila, la melisa y la hierba luisa, conocidas por sus propiedades relajantes. Por otro lado, los expertos de Norsan mencionan la valeriana y la pasiflora, que actúan sobre el sistema nervioso central para promover un estado de calma. Asimismo, recomiendan batidos de hojas verdes con frutos secos y yogur o bebida vegetal, incorporando aceites naturales ricos en Omega-3, como una opción nutritiva y relajante.
Además, la experta de Silicium recomienda incorporar a la dieta alimentos que mejoren la concentración y el rendimiento mental, “como el pescado rico en Omega-3, las semillas, los frutos secos y las vitaminas del grupo B presentes en la levadura de cerveza”. Señala que también pueden ser de gran ayuda para encarar los retos post- vacacionales, los complementos como el silicio, que aportan un extra de vitaminas y minerales al organismo.
Hábitos saludables
La vuelta a la rutina puede ser un poco intensa para algunas personas, por ello es importante retomar hábitos saludables que hagan esta transición más llevadera. Es primordial durante la primera semana planificar un menú semanal y realizar las compras precisas. “Tener disponible alimentos frescos y nutritivos ayudarán a nuestro sistema inmunológico a mantenerse fuerte. Además, también es importante incluir actividad física diaria, y tener un sueño reparador por las noches”, explican los expertos de Norsan y aconsejan, dentro de los hábitos alimenticios:
- Incorporar a diario fruta y verdura ya que aporta al organismo antioxidantes, vitaminas, minerales que fortalecerán nuestro sistema inmune.
- Optar por proteínas magras.
- Incluir grasas saludables como aguacates, frutos secos, aceite de oliva y aceite de pescados y/o algas. También se debe incorporar a la dieta pescado graso.
- Limitar el consumo de ultraprocesados, para evitar inflamación y daños en nuestro sistema de defensa.
- Mantener una buena hidratación.
Y, por último, Victoria Pilas resalta la importancia de adoptar este tipo de hábitos saludables que incluyen la planificación de un menú saludable semanal, la inclusión de actividad física diaria y asegurar un sueño reparador, elementos fundamentales para hacer frente al estrés de la vuelta a la rutina.
Vuelta al cole
La Asociación Española de Pediatría (AEP) subraya que el comienzo del curso escolar es una excelente oportunidad para establecer hábitos de vida saludables en los niños, que puedan mantenerse a lo largo del año. La actividad física está estrechamente vinculada a un mejor rendimiento académico y a un estado de ánimo más positivo en los niños. Además, la etapa escolar es crucial en su desarrollo, ya que es cuando sus habilidades intelectuales, sociales y físicas se encuentran en plena expansión. Con el objetivo de fomentar rutinas saludables en la vuelta al cole, la AEP ofrece una serie de recomendaciones:
- Ejercicio: una hora diaria de actividad física adecuada se relaciona con un mejor rendimiento escolar y un estado anímico más equilibrado en los niños. Asimismo, esta práctica contribuye a prevenir el sobrepeso y las enfermedades cardiometabólicas en el futuro. Por ello, recomiendan al menos una hora diaria de actividad física moderada a intensa. Incluir actividades deportivas extraescolares, realizar paseos en familia, disfrutar de actividades al aire libre y reducir el tiempo frente a la televisión son maneras efectivas y divertidas de incrementar la actividad física en los niños.
- Sueño: es fundamental que los niños en edad escolar duerman las horas recomendadas entre 9 y 11 horas diarias. Una buena higiene del sueño está comprobada como un factor que favorece el aprendizaje, la asimilación de nuevas experiencias y el crecimiento adecuado. Hay que acostumbrar a los niños a la rutina del sueño escolar cuanto antes. Para facilitar una transición gradual, se recomienda que unas dos semanas antes de volver al cole, los niños comiencen a acostarse más temprano y a seguir los horarios escolares.
- Alimentación: después de un verano con hábitos alimenticios más relajados, es crucial retomar una rutina alimentaria equilibrada. El desayuno, que debe cubrir el 25% de las necesidades calóricas diarias, es una parte esencial de la alimentación del niño. Un desayuno completo debe incluir lácteos, cereales y frutas. Si el niño come en el colegio, es importante revisar el menú del comedor escolar para planificar las cenas en casa y aprovechar la media mañana o la merienda para incluir frutas enteras.
Desde Norsan explican que nuestras células cerebrales están compuestas por aproximadamente un 60% de grasa, por eso los ácidos grasos Omega-3 constituyen aproximadamente la mitad. En particular, el ácido graso Omega-3 DHA (ácido docosahexaenoico) es un componente importante de las membranas celulares del cerebro y es aconsejable introducirlo en la dieta de los más pequeños de la casa ya sea como suplemento (bajo supervisión) o introduciendo más pescados, nueces o soja en su dieta.