Sección: Una tienda modelo Publicación: Revista nº 140
Carmen Sánchez, propietaria del Herbolario Carmen: “El mostrador es el lugar de escucha y formación diario”
La dedicación, la tradición y defensa de la Fitoterapia son los ejes del Herbolario Carmen en Granada. Dos hermanas muy comprometidas con el mundo natural que hablan y aconsejan a una clientela muy fiel
El primer Herbolario Carmen abrió sus puertas en el año 1982, de la mano de su fundadora, Carmen de la Rosa, que le puso su nombre al local. Con el paso de los años, trasladó la tienda a su emplazamiento actual en la Plaza Zubicentro, 1, del municipio de La Zubia, integrado en la comarca de la Vega de Granada, donde sus dos hijas Carmen y Ana continúan con el negocio familiar.
Las dos hermanas han estado siempre vinculadas al herbolario original de su madre, Carmen recuerda con mucho cariño las tardes que pasaban en la trastienda: “Nos encantaba ayudar a mi madre en las tareas sencillas propias del almacén; el ir y venir de los clientes y nos fascinaba ver a nuestra madre siempre tan abierta a escuchar y a innovar. Todavía nos visita a diario y saluda a su clientela y, por supuesto, sigue consumiendo productos en su día a día como gingko biloba, jalea real, infusiones de romero, rodhiola, etc.”.
Carmen y Ana Sánchez de la Rosa son la segunda generación al frente de este Herbolario y han visto crecer tanto el municipio y como el negocio. La Zubía ha triplicado su población desde los años 80 y el flujo mayor de clientes hizo que las propietarias se decidieran a hacer una pequeña reforma para aumentar un poco el espacio de venta y el almacén, “lo suficiente para poder trabajar con más comodidad y que los clientes pudieran moverse con más facilidad”.
Además, a lo largo de estos años han ido aumentando cada vez más el espacio destinado a la venta para darle más visibilidad a la sección de accesorios, regalos, detalles, etc. porque, claramente, “era la que más estaba creciendo”. Aun así, el espacio de venta, declara su propietaria, “es pequeño y siempre sujeto a cambios”. “Intentamos ubicar las referencias por ‘familias’, creemos que una tienda está ‘viva’ y cambia de forma cada día. Menos mal que, afortunadamente, también tenemos un almacén grande que reformamos a la vez que el resto porque nos da mucha más flexibilidad para hacer esos cambios”, añade.
Escuchar al cliente
Cuando se hicieron cargo del herbolario, estas dos emprendedoras convirtieron el Herbolario Carmen en un centro de terapias y estética naturales. Su formación como quiromasajista y esteticista, les llevó a ofrecer estos nuevos servicios siempre dentro del mundo de la cosmética natural. “Era una época en la que la oferta de productos todavía no se había desarrollado tanto. Las arcillas, las algas, los aceites esenciales y vegetales eran los ingredientes que utilizábamos para crear nuestros propios tratamientos…fue una época de mucho aprendizaje”, señala Carmen Sánchez.
Actualmente, no ofrecen servicios pero sí, pero organizan charlas puntuales con aforo limitado sobre diversos temas relacionados con el mundo natural y las plantas.
Con el tiempo, decidieron centrar toda su actividad en la zona de venta, en el mostrador, al que consideran el punto vital del Herbolario. La atención al cliente, creen que es “la baza con la que contamos las tiendas pequeñas y a la que todavía no ha podido sustituir el mundo digital”. El mostrador es testigo de largas conversaciones y “es el lugar de escucha y formación diario” para Carmen.
Tanto los cursos como las formaciones continuas a las que acude Carmen con su hermana, son imprescindibles para atender correctamente a los clientes. “Una de las pocas cosas buenas que nos dejó la pandemia fue la implantación de las formaciones online que para nosotras, que tenemos poca flexibilidad horaria, nos resultan muy útiles”. Aunque confiesa que también les gusta revisar a menudo sus libros de remedios naturales o de Naturopatía antiguos y declara: “De cada rato de lectura y estudio siempre rescatamos alguna idea, alguna planta que recomendar. A veces las modas nos hacen olvidar nuestras raíces, lo que somos y volver a las hierbas, a la fitoterapia, nos reubica”.
Las regentes del Herbolario Carmen creen que en los últimos años el perfil del cliente ha cambiado bastante aunque siguen teniendo una clientela muy fiel. El comprador actual está ‘más formado e informado’ respecto a lo que busca y esto le hace confiar más pero también ser más exigente. “Pensamos que nuestra opinión es importante para el cliente, valoran nuestra experiencia y tienen en cuenta nuestras recomendaciones y la selección de productos que hacemos” explica Carmen y concluye: “Por eso la formación continua es básica”.
Productos seleccionados
La selección de artículos es muy importante en este herbolario: “Somos consumidoras exigentes de productos de dietética y fitoterapia y buscamos los mejores productos de las mejores marcas, también por nuestra curiosidad que nos empuja a seguir aprendiendo cada día”, explica Carmen.
En este herbolario, independientemente de las tendencias de moda, los productos más demandados y que se mantienen estables durante todo el año, son las plantas medicinales. Se venden bien en todas sus presentaciones: en suplementos, productos de la colmena, en aceites esenciales y en cosmética natural. Por estaciones, en otoño e invierno aumenta la demanda de suplementos para reforzar el sistema inmunológico: los jarabes balsámicos y las infusiones. De cara al buen tiempo, entre la primavera y el verano los suplementos para la ayuda del control de peso, los protectores solares, las lociones corporales y todo lo relacionado con el cuidado de la piel son los que más se venden.
Las propietarias del Herbolario Carmen son firmes defensoras de la fitoterapia como remedio para tratar muchas dolencias del día a día, porque consideran que además de ser eficaz y segura, “es un vínculo con el pasado, las tradiciones y la naturaleza que debemos preservar”. Están convencidas de que la fitoterapia tradicional, la alimentación consciente y la dietética tienen mucho que aportar al equilibrio físico y mental y al cuidado de la salud.
Eligen las mejores plantas medicinales, gran parte de ellas procedentes de cultivo ecológico, en forma de tisanas simples, compuestos fitoterapeúticos, extractos simples y compuestos, cápsulas o comprimidos. Asimismo, disponen de una amplia gama de productos naturales, alimentos saludables, cosmética e higiene natural, tes y accesorios. 40 años de experiencia.
En su sección dedicada a la dietética y los suplementos alimenticios están representados los laboratorios con la mayor eficacia y confianza. Disponen de complementos basados en la medicina ortomolecular; productos fitoterapeúticos; vitaminas, minerales y aminoácidos; suplementos energizantes, para reforzar la inmunidad, la piel o el cabello; productos circulatorios y drenantes; artículos para dietas de control de peso; preparados para mejorar la función digestiva como prebióticos y enzimas digestivas, entre otros.
Conscientes de que la alimentación es el pilar de la salud, ofrecen un gran surtido de alimentos de origen ecológico, alimentos para veganos y vegetarianos. También tienen una amplia variedad de bebidas vegetales, cafés y chocolates ecológicos, azúcares y edulcorantes naturales, y en general, en general, alimentos para cualquier tipo de dieta, alergia o intolerancia.
La Aromaterapia también se encuentra representada en los lineales de este negocio y se pueden encontrar aceites esenciales ecológicos aptos tanto para uso terapéutico o para el hogar. lavanda, ravintsara, bergamota, romero, pachuli, ciprés, canela, mirra…una larga lista de esencias que, “solas o combinadas entre sí son de gran utilidad para tratar pequeñas afecciones, para mejorar el estado de ánimo y para perfumar y purificar los ambientes de casa o la oficina” expone Carmen.
Su zona de regalos y accesorios está muy bien surtida. Podemos encontrar todo tipo de detalles para el hogar como velas, cuencos, platos, ambientadores, complementos para el baño y un largo etcétera. Destacan su amplia variedad de inciensos y tés que incluye el menaje para prepararlos y siempre con las características de la filosofía que las distingue: reducir el impacto ambiental.
Cosmética e higiene natural
Carmen Sánchez cree que cuando se utiliza un producto natural no debe de haber dudas sobre los efectos que tiene sobre la salud a largo plazo, ni contener ingredientes que provengan de la industria petroquímica, ftalatos o perfumes sintéticos y declara: “A través de nuestra piel nos relacionamos con el exterior y está, absorbe todos los productos que aplicamos sobre ella, por eso le damos tanta importancia al uso de cosmética ecológica certificada”.
Nos recuerda la propietaria del Herbolario Carmen que la mayor parte de los ingredientes de los cosméticos ecológicos auténticos, un mínimo de un 90%, debe ser de origen natural, no estar testados en animales y sus envases ser responsables con el medio ambiente, utilizando plásticos reciclados, cristal, cartón o formatos recargables.
Esta premisa la cumplen a rajatabla en la selección de sus productos desde los dedicados al aseo diario como dentífricos o geles de ducha hasta los tratamientos faciales o protectores solares. “Ofrecemos productos sanos, seguros y eficaces, que aportan una experiencia de bienestar a los hábitos de cada persona”, concluye.