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La flora intestinal o microbiota es el el conjunto de microorganismos que viven en la superficie de nuestro intestino. Son más de 400 especies distintas de bacterias "buenas", que juegan un papel fundamental en el óptimo funcionamiento del sistema inmunitario, ya que, por ejemplo, previenen de la invasión de otros gérmenes, éstos sí, con potencial patógeno.

El intestino humano tiene una superficie de aproximadamente 200 m2. Esta enorme área no solo sirve para absorber nutrientes, sino que en ella también habitan cerca de 100 billones de bacterias, que se conocen con el nombre de flora intestinal o microbiota. Las bacterias de esta flora intestinal son esenciales para la digestión y, además, cumplen otras funciones importantes. Por ejemplo, pueden protegerla de bacterias adversas mediante distintos mecanismos: compitiendo por los nutrientes y los puntos de unión en la pared intestinal, modificando el pH del intestino, produciendo sustancias antibacterianas e influyendo en señalizaciones moleculares concretas. Las bacterias intestinales adversas pueden formar metabolitos en el intestino que a veces pueden resultar preocupantes, como metano y sulfuro de hidrógeno.

La composición de cada flora intestinal puede ser muy diferente, ya que depende de distintos factores. Por ejemplo, una alimentación desequilibrada, el estrés, el tabaco, los antibióticos y unas condiciones ambientales desfavorables influyen en la flora intestinal y en el estado general.  

Es muy importante mantener un buen equilibrio y una composición óptima de los microorganismos de la flora intestinal. Aquí entran en juego preparados especiales con bacterias viables presentes de forma natural en el intestino, como los cultivos de lactobacilos y bifidobacterias. En este sentido, la supervivencia de estos cultivos de bacterias al pasar por el estómago y el intestino delgado es decisiva para una posible colonización.

Ciertas fibras pueden ayudar a esta colonización por parte de los cultivos, ya que estos las utilizan como alimento y, por tanto, como base de crecimiento. Las bacterias adversas apenas aprovechan estas fibras, por lo que no se fomenta su reproducción. De este modo, se puede alterar el equilibrio de la flora intestinal.

Bio Lacto + Bifido de Raab

La receta de las cápsulas Bio Lacto + Bifido de Raab se ha desarrollado como parte de un proyecto de investigación y desarrollo de cuatro años de duración promovido por el Ministerio Federal alemán de Asuntos Económicos y dirigido por el Dr. Andreas Raab.

La receta patentada contiene seis cultivos de bacterias especiales y tres fibras vegetales adaptadas a ellas de Agave, Baobab y Tupinambo con calidad orgánica prémium. Los cultivos de lactobacilos y bífidus, con una dosis alta y cuidadosamente liofilizados (mín. 200.000 millones de cultivos vivos replicables por dosis diaria), tienden a formar ácido láctico dextrógiro, y pueden utilizar las fibras empleadas como base de crecimiento constante, lo cual fue el objeto de estudio del proyecto de investigación.

El proyecto también se centró en conseguir una tasa de supervivencia elevada de los cultivos conforme a las condiciones del sistema digestivo, sobre todo al atravesar el pasaje del estómago. Por tanto, en numerosos análisis de laboratorio se trabajó en armonizar las bacterias de forma óptima entre sí y en combinarlas con las fibras para garantizar dicha supervivencia.

En cuanto a los cultivos empleados, se trata de cepas de bacterias bien estudiadas y descritas de los principales fabricantes del mundo especializados en bacterias de ácido láctico. Las distintas propiedades de las cepas se analizaron en multitud de estudios. Por ejemplo, presentan una gran tolerancia al jugo gástrico y al ácido biliar, así como buenas propiedades de adherencia a las células de la mucosa.

Recomendación: Bio Lacto + Bifido de Raab ha sido desarrollado para consumirse a diario a modo de complemento, y no solo durante o después de tomar antibióticos.

Disponible: Bote con 90 cápsulas de 470 mg

Bibiografía:

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Una flora intestinal sana nos proporciona múltiples beneficios, como ayudarnos a evitar las infecciones gastrointestinales o a fabricar vitaminas esenciales, por lo que es imprescindible que mantengamos su equilibrio y buen estado para asegurar una buena