Maison Karité pone en marcha un nuevo proyecto de empoderamiento femenino con mujeres elaboradoras de manteca de karité
En verano de 2021 Maison Karité puso en marcha un nuevo proyecto colaborativo para el empoderamiento femenino de mujeres de zonas rurales en Ghana. Tras el éxito del efectuado en 2020 con la cooperativa de recolectoras de Murugu, la empresa barcelonesa iniciaba una acción con un grupo de mujeres elaboradoras de manteca de karité llamado “Janshegu”
El proyecto, que comenzó su andadura en el mes de julio, consistía en dotar a este colectivo integrado por 60 mujeres de un área acondicionada para la elaboración de manteca de karité de calidad ecológica. La edificación sería financiada con fondos comunitarios y Maison Karité aportaría la maquinaria. Dicho y hecho. A finales del pasado mes de diciembre el grupo “Janshegu” estrenaba su sala acondicionada.
Este nuevo centro les supone una importante reducción de costes económicos y de esfuerzo físico, un aumento de la calidad en el producto y, lo más importante de todo, disponer de más dinero para aportar en sus comunidades y familias. Y es que, hasta ahora estas mujeres, o bien trituraban las nueces de karité con morteros o bien las transportaban a pie a algún molino no habiendo ninguno cercano.
La maquinaria aportada por Maison Karité es un molino eléctrico de triturado industrial y un grupo electrógeno para generar la electricidad necesaria. Se introducen las nueces en el molino y éstas salen perfectamente trituradas, lo que supone un importante ahorro de tiempo, costes y sobre todo fatiga para estas mujeres valientes y entregadas.
“Nos sentimos muy felices de haber podido colaborar en el empoderamiento de este grupo de mujeres que con su trabajo e ilusión mejoran cada día su entorno, son un motor económico para sus familias y comunidad, ejercen de palanca para erradicar la pobreza, minimizar la emigración y preservar los tesoros de la sabana africana y la sabiduría ancestral”, afirma la Directora de Maison Karité, Carmen Navarro. “Vemos como los distintos proyectos que arrancamos cada año, en el ámbito del karité en Ghana o en el textil en Senegal, tienen un maravilloso efecto multiplicador que se percibe y se convierte en realidad rápidamente gracias al esfuerzo, compromiso y resiliencia de las mujeres trabajando a una de modo cooperativo”.