El hígado, principal perjudicado de los excesos de comida y alcohol
El 73% de los españoles hace entre una y cuatro comidas o cenas con familiares o amigos durante las fiestas navideñas, según una encuesta realizada por el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO) entre más de 2.000 personas.
Los que más reuniones de este tipo realizan, entre cinco y seis, son los catalanes y los madrileños. La comida y la bebida protagonizan los momentos más memorables de estas fiestas; pero el acumulo de tantos productos grasos, procesados y alcohol puede hacer mella en nuestro hígado al saturar su función detoxificadora, ya que tiene que trabajar más para eliminar las toxinas que entran al organismo. Así lo explica el doctor Juan Carlos Ocaña, especialista en fitoterapia de INFITO, quien apunta algunos de los síntomas más frecuentes: dispepsia o malestar abdominal, pirosis o ardor, náuseas, vómitos, jaquecas o cefaleas, así como alteraciones del tránsito intestinal (como diarreas).
De hecho, según la encuesta de INFITO, el 37% de los españoles sufre algún trastorno digestivo como consecuencia de los excesos navideños. En este sentido, el hígado es el órgano más perjudicado por los excesos cometidos en comida y bebida, tal y como adviertió el Instituto en el taller sobre recetas y trucos saludables organizado el pasado 12 de diciembre. Por ello, desde la entidad proponen la toma de preparados de plantas medicinales para proteger este órgano, y, entre ellas, el cardo mariano. “Gracias a su contenido en silimarina, su principal principio activo, es un gran hepatoprotector, con lo que controla los daños que puedan causar los excesos en el hígado”, asegura el doctor Ocaña.
Al parecer, la toxicidad producida por el alcohol se puede prevenir con esta planta medicinal. Además, puede ayudar a prevenir y a regenerar el daño causado por las sustancias tóxicas consumidas durante las Navidades. “Se aconseja empezar a tomar preparados de cardo mariano con antelación a las fiestas navideñas”, afirma la vicepresidenta de INFITO Teresa Ortega. Las sociedades científicas especializadas en fitoterapia recomiendan su uso para prevenir y tratar el daño hepático provocado por tóxicos como el alcohol, algunos medicamentos o diferentes toxinas. También lo recomiendan como coadyuvante en pacientes con hepatitis aguda o crónica, y en general para el alivio de la dispepsia (malestar abdominal) y los trastornos digestivos funcionales de origen biliar.
Eso sí, en el caso del cardo mariano no se recomienda la infusión, ya que sus principios activos son muy poco solubles en agua. “Es mejor utilizar cápsulas o comprimidos para obtener la eficacia que buscamos”, dice la experta.