Penúltimo paso para la entrada en vigor de nuevas normas sobre productos ecológicos en la UE
El pleno de la Cámara europea respaldó hace dos semanas la nueva ley sobre producción ecológica y etiquetado, cuyo contenido fue acordado en junio del año pasado por negociadores del Parlamento y del Consejo
El Parlamento Europeo ha aprobado nuevas reglas sobre alimentación ecológica para apoyar a los productores y ofrecer productos de alta calidad a los consumidores. Un texto que tendrá que ser adoptado formalmente por los ministros de la Unión Europea, y cuya vigencia no será real hasta enero de 2021.
Entre los principales elementos de la legislación, encontramos medidas para el impulso de la producción dentro de la propia Unión Europea. Así, se dispone un aumento de la oferta de semillas y animales ecológicos para responder a la demanda de los productores (las excepciones que permiten el uso de semillas y animales convencionales en la producción ecológica expirarán en el año 2035). Además, con el objetivo de fomentar la reconversión, se permitirán explotaciones mixtas que, por tanto, produzcan tanto alimentos convencionales como ecológicos, siempre que las dos actividades estén separadas de manera clara y efectiva. Por su parte, la certificación será más fácil para los pequeños agricultores que quieran pasar a la producción ecológica, toda vez que se impulsará la certificación en grupo con el fin de ahorrarles tiempo y dinero.
Se refuerzan, además, las medidas para evitar la contaminación con pesticidas químicos o fertilizantes sintéticos. La norma recoge medidas obligatorias para agricultores y otros operadores; en caso de sospecha de presencia de un plaguicida o fertilizante no autorizado, el producto final no podrá etiquetarse como ecológico hasta que la contaminación no sea investigada, y éste perderá su estatus ecológico si la contaminación se demuestra deliberada o el operador no aplica las medidas preventivas oportunas. Añadido a esto, los países que ya establecen umbrales máximos para las sustancias no autorizadas en los alimentos ecológicos podrán seguir haciéndolo, pero deberán abrir su mercado a los productos de otros países de la UE que cumplan las normas comunitarias.
En este sentido, la Comisión evaluará cuatro años después de la entrada en vigor del reglamento la efectividad de las normas para evitar esta contaminación y el efecto de los umbrales nacionales, y propondrá, si lo ve necesario, una legislación para armonizarlos.
En relación a la garantía de calidad de los productos ecológicos, Bruselas propone en el texto un fortalecimiento de los controles a lo largo de toda la cadena de suministro, efectuándose controles in situ y para todos los operadores al menos una vez al año, o bien una vez cada dos años si no se ha detectado ningún fraude en los últimos tres. Las importaciones tendrán que respetar los estándares comunitarios, de forma que las actuales reglas de “equivalencia” (las que obligan a los países de fuera de la UE a respetar reglas similares pero no idénticas) dejarán de aplicarse en un plazo de cinco años.