Sección: Nutricion Publicación: Revista nº 134
Agricultura biodinámica: un enfoque holístico para cultivar
Los principios y prácticas de esta técnica pueden ser aplicados en todos los terrenos donde se produzca alimento, adaptándose conscientemente a la escala, al paisaje, al clima, a la cultura existente y a los astros
La agricultura biodinámica, en su definición más amplia, se entiende como un enfoque holístico de la agricultura en la cual la vitalidad es la prioridad. Esta técnica surgió a raíz de una serie de ocho conferencias impartidas por Rudolf Steiner, fundador de la antroposofía, en la escuela Koberwitz en 1924. En estas charlas, se creó una nueva forma de integrar el pensar científico con el reconocimiento del espíritu de la Naturaleza, estableciéndose así el principio de la biodinámica: devolver más a la tierra de lo que le quita cuando se cultiva o se crían animales.
La diferencia más significativa es que en la agricultura biodinámica se trabaja con las energías vitales en la naturaleza y no solamente con las necesidades materiales, tal y como indican desde la empresa Conasi. En esta forma de cultivo, la finca se considera como un organismo en el que las plantas, los animales y los seres humanos están conjuntamente integrados. Un aspecto de esto es la consideración de los ritmos cósmicos en la producción vegetal y la cría animal (por ejemplo, en un cultivo la siembra y la cosecha deben estar programadas si es posible en los días favorables). También se tienen en cuenta los ciclos lunares y de las constelaciones para todas las labores del campo.
Si hablamos de una definición más simplista, la agricultura biodinámica es una técnica agrícola que se basa en la interacción de los elementos del entorno para producir alimentos de alta calidad sin el uso de productos químicos sintéticos. Esta técnica se centra en el uso de técnicas agrícolas naturales para mejorar la calidad de los alimentos y del suelo. Los productos que proceden de la agricultura biodinámica vienen de granjas que integran agricultura, ganadería, gestión de sus propios residuos y energía, como explican desde Conasi.
La biodinámica es una manera consciente, participativa y responsable de cultivar el suelo y de permanecer en el mundo, lo cual trae sanación al suelo, plantas, animales, personas y al planeta. Cada organismo-granja es único y sustentable por sí mismo y contribuye generosamente a potenciar la vitalidad de la ecología, la economía, el aspecto social y espiritual de la comunidad que la rodea y de la Tierra misma, como ser vivo. A través de este modelo de desarrollo, se puede acceder a nuevas capacidades en la creatividad humana para sentir y responder a las necesidades de la Tierra, así como a desplegar nuevas soluciones de una manera viva y dinámica.
La granja como organismo
Este tipo de agricultura considera las granjas como organismos complejos. Se hace hincapié en la interrelación entre suelos, plantas y animales, tratando el conjunto como un sistema en equilibrio, buscando igualar la disposición de nutrientes que salen de la finca con los que se aportan desde ella. Es decir, la salida de las cosechas y otros productos fuera de la finca y de sus correspondientes nutrientes, se compensa con la producción de otros elementos nutritivos en la misma hacienda. Una manera de conseguirlo es producir abonos verdes mediante la cría de animales que proveen el estiércol para hacer compost y abonar el terreno, devolviendo así las propiedades extraídas.
Como en otras formas de agricultura ecológica, se prohíbe el uso de fertilizantes, pesticidas y herbicidas industriales. La agricultura biodinámica se diferencia de otros tipos de agricultura ecológica en el uso de preparados vegetales y minerales como aditivos para el compost y aerosoles para el terreno, así como en el seguimiento de un calendario de siembra basado en el movimiento de los astros.
En las granjas, tal y como explican desde Conasi, elaboran sus propios productos, son autosostenibles y viven de lo que les da la tierra. Todo tiene su lugar y todo está perfectamente integrado. Es el modo de vida respetuoso por excelencia: con el medio ambiente y con la naturaleza humana.
Técnicas y protocolos
La agricultura biodinámica utiliza una serie de materiales y recursos naturales para producir alimentos de alta calidad. Uno de los materiales más importantes que se utiliza en la agricultura biodinámica es el compost. El compost es un material orgánico que se usa para fertilizar el suelo y mejorar la calidad de la tierra. Además, se manejan una serie de preparados orgánicos que se aplican al suelo para mejorar su calidad y aumentar la fertilidad de la tierra.
Otro de los protocolos más importantes en esta técnica es la rotación de cultivos. Los cultivos se alternan en un campo determinado para mantener el equilibrio natural del suelo y evitar la acumulación de enfermedades y plagas. Además, la agricultura biodinámica también utiliza la cría de animales de manera sostenible, lo que significa que los animales se alimentan con pasto para mantener los terrenos y se mantienen en condiciones que respetan su bienestar.
Mediante la agricultura biodinámica se pueden producir una amplia variedad de alimentos, incluyendo frutas, verduras, carne y productos lácteos. Los alimentos producidos mediante esta técnica se caracterizan por su alta calidad nutricional y su sabor intenso. Están libres de productos químicos sintéticos y pesticidas, lo que los convierte en una opción saludable y sostenible para los consumidores. Si bien no hay estudios científicos que demuestren que estos alimentos son más saludables que los alimentos convencionales, muchos defensores de la agricultura biodinámica afirman que estos alimentos son más saludables debido a su alto contenido nutricional y al uso de abonos naturales.
Los agricultores biodinámicos cultivan conciencia porque esta técnica de cultivo y crianza, invita a desarrollar una conversación consciente y creativa con la naturaleza: observando, percibiendo y escuchando a la tierra; desarrollando relaciones íntimas con los organismos de granja y expandiendo las capacidades de percepción, reflexión e imaginación.
La biodinámica cultiva biodiversidad
Los agricultores y jardineros biodinámicos favorecen las semillas de polinización abierta, autóctonas y no transgénicas, al igual que las razas de animales nativas. Las granjas- organismo trabajan con el fin de generar sus propias semillas y animales, incorporando técnicas de selección y cría dentro de las actividades de la granja, siempre que sea posible.
El objetivo final es desarrollar plantas y animales únicos, adaptados localmente, sensibilizados a su entorno, con una excelente nutrición, con buen sabor y resistentes a pestes y enfermedades.
Las plantas biodinámicas crecen en suelo vivo, el cual les provee de todas las cualidades y nutrientes saludables que no es posible lograr mediante fertilizantes químicos ni hidroponia. Se busca conservar las plantas naturales y la originalidad propia de cada paisaje. Vegetales anuales y perennes, hierbas, flores, moras, frutas, nueces, granos, pasturas, forrajes, plantas nativas y setos de polinización contribuyen a la diversidad vegetal, ampliando la salud resiliencia del organismo-granja.
La diversidad en animales domésticos también es benéfica, ya que cada especie animal provee una relación diferente con la tierra y una cualidad única del estiércol que ayuda a la fertilidad en la granja. Estos animales domésticos se cuidan conforme a su salud inherente y a la completa expresión de su naturaleza. Son alimentados de la manera apropiada de acuerdo a sus respectivos sistemas digestivos nunca con subproductos de origen animal.
Por ejemplo, los terneros y los corderos son criados a base de leche materna. Además, a los animales no se les practica ningún tipo de mutilación: las gallinas mantienen sus picos, los gallos sus crestas y las vacas sus cuernos, ya que cada parte del animal tiene una función natural importante. Todos los seres vivos tienen acceso al campo abierto y al libre pastoreo y espacio suficiente para moverse a voluntad.
La diversidad de vida vegetal y animal puede ser desarrollada con el tiempo, comenzando con algunos cultivos primarios y una o dos especies de animales (incluso tan pequeño como las lombrices y las abejas), añadiendo más especies conforme el organismo-granja va creciendo y madurando. Las granjas biodinámicas aspiran a generar su propia salud a través del compostaje, integrando animales, cultivos de cobertura y la rotación. El compostaje teje una sana relación entre los estiércoles animales, materiales vegetales y suelo, transformándolos en una potente fuente de fuerza y fertilidad para el organismo de la granja. El integrar diversidad animal ayuda al ciclo de nutrientes proveyendo estiércoles que nutren el suelo
Cómo en otros aspectos de la biodinámica, las influencias cósmicas y terrestres son consideradas en el desarrollo de las plantas y los animales para que puedan prosperar bajo condiciones normales y contribuir a la salud de la granja y la comunidad.
La certificación biodinámica
El estándar para certificación Biodinámica Demeter® se estableció en 1928 y se gestiona a nivel mundial por Demeter Internacional. Más de 5.000 granjas, en 60 países, con una superficie total de más de 40.000 acres, están certificadas en el mundo. La Asociación para la Agricultura Biodinámica en España, se fundó en la isla de Gran Canaria en 1981 y dentro de ella, se encuentra la Oficina de Certificación Demeter España. Los agricultores, elaboradores y distribuidores con contrato Demeter son también socios. Asimismo, muchos consumidores, agricultores ecológicos o técnicos en agricultura son miembros.
Más allá de la certificación orgánica, el estándar de la granja biodinámica requiere que esté certificada como un organismo en sí, no solamente por algunos cultivos específicos. Todo tiene que estar integrado para lograr el estándar: los cultivos y el ganado; que los animales sean tratados humanamente; la fertilidad importada se restringe al mínimo; los preparados biodinámicos son aplicados con regularidad; al menos 50% del alimento para el ganado es cultivado en la granja; al menos 10% de la superficie total de la granja se mantiene como reserva biodiversa y la granja sostiene estándares de responsabilidad social.
Por Mónica Morales de Setién, Redacción