La Conferencia sobre el Clima, COP26: última oportunidad
Esta cumbre es el momento político más importante para abordar la crisis climática desde el encuentro de París, donde se fijó el límite al aumento de la temperatura en 1,5ºC
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP26, organizada por el Reino Unido en colaboración con Italia, se celebra del 31 de octubre al 12 de noviembre de 2021 en el Scottish Event Campus (SEC) de Glasgow (Reino Unido).
"Si no se actúa con determinación, nos estamos jugando nuestra última oportunidad, literalmente, de cambiar el rumbo de las cosas", dijo el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, en los días previos a la reunión. Desde la ONU señalan que el cambio climático ha pasado de ser un incómodo problema a una emergencia mundial que amenaza la vida del planeta en las próximas tres décadas. Aunque los países han asumido nuevos compromisos y reafirmado previos antes de la COP26, el mundo se precipita hacia un peligroso aumento de la temperatura global de al menos 2,7°C en este siglo, incluso aunque se cumplieran los objetivos de París. La ciencia nos lo deja claro: un aumento de las temperaturas de esa magnitud para finales de siglo podría suponer, entre otras cosas, un aumento del 62% de zonas calcinadas debido a incendios forestales en el hemisferio norte durante el verano, la pérdida del hábitat de un tercio de los mamíferos del mundo y períodos de sequías más frecuentes, de entre cuatro y diez meses. António Guterres lo califica, sin rodeos, como una "catástrofe climática", que afecta ya de manera letal a las zonas más vulnerables del mundo, como el África subsahariana, o los pequeños Estados insulares, que se ven azotados por la subida del nivel del mar.
Millones de personas ya se han visto desplazadas y han muerto debido a los desastres agravados por el cambio climático. Para Guterres y para los cientos de científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, un escenario de calentamiento de 1,5°C es el "único futuro habitable para la humanidad". El tiempo corre, y para tener poder limitar el calentamiento, el mundo necesita reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero en los próximos ocho años. Se trata de una tarea gigantesca que sólo podremos llevar a cabo si los líderes que asisten a la COP26 presentan planes realmente ambiciosos, con plazos concretos y con una carga de trabajo inicial para eliminar el carbón y transformar sus economías para alcanzar las llamadas cero emisiones netas.
El último informe de la ONU sobre la brecha de emisiones explica que un total de 49 países, además de la Unión Europea, se han comprometido a un objetivo de emisiones cero.Esto abarca más de la mitad de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero, más de la mitad del PIB mundial y un tercio de la población mundial. Hay once objetivos consagrados por ley, que cubren el 12% de las emisiones mundiales.
Suena muy bien, ¿verdad? Pero hay trampa: muchos de los compromisos retrasan las medidas de acción hasta después de 2030, lo que hace dudar de que estas promesas de cero emisiones puedan realmente alcanzarse. Además, muchas de estas promesas son "vagas" e incoherentes con los compromisos presentados oficialmente, los planes de contribución determinada a nivel nacional, conocidos como NDC.
Esto explica una vez más por qué la COP26 es tan importante: "Ya ha pasado el tiempo de las sutilezas diplomáticas... Si los gobiernos, especialmente los del G20, no defienden y lideran este esfuerzo, nos dirigimos hacia un terrible sufrimiento humano", advirtió Guterres en la Asamblea General de la ONU esta semana.
Durante la conferencia, se tratarán cuatro cuestiones principales, según su anfitrión, el Reino Unido:
1. Asegurar las cero emisiones en todo el mundo para mediados de siglo y mantener los 1,5 grados centígrados
Para ello, los países deben conseguir la eliminación gradual del carbón, frenar la deforestación y acelerar el cambio hacia economías más ecológicas. Los mecanismos del mercado del carbono también formarán parte de las negociaciones.
2. Adaptarse más para proteger a las comunidades y los hábitats naturales
Dado que el clima ya está cambiando, los países afectados por el cambio climático deben proteger y restaurar los ecosistemas, así como construir sistemas de defensa y alerta, e infraestructuras resistentes.
3. Movilizar la financiación climática
En la COP15, las naciones ricas prometieron canalizar 100.000 millones de dólares anuales a las naciones menos ricas antes de 2020 para ayudarles a adaptarse al cambio climático y a mitigar los nuevos incrementos de las temperaturas.
Esa promesa no se ha cumplido, y la COP26 será crucial para asegurar esa financiación, con la ayuda de las instituciones financieras internacionales, así como para establecer nuevos objetivos de financiación del clima que se deben alcanzar para 2025.
4. Trabajar juntos para conseguirlo
Esto significa establecer colaboraciones entre los gobiernos, las empresas y la sociedad civil y, por supuesto, finalizar el Reglamento de París para que el Acuerdo sea plenamente operativo.
Además de las negociaciones formales, se espera que la COP26 establezca nuevas iniciativas y coaliciones para llevar a cabo actuaciones para combatir los efectos del cambio climático.
Greenpeace
“París fue la fiesta de compromiso, pero ahora estamos en la boda, a la espera de ver si los países y las empresas claves están dispuestos a dar el ‘sí, quiero’. En Glasgow necesitamos ver un compromiso real, una ambición real y una acción real, ya que han faltado las tres cosas en el período previo a la conferencia. Aunque las próximas dos semanas darán muchos giros, no es demasiado tarde para que los líderes acuerden un plan de acción transformador y detallado”.
“Glasgow es una prueba de lo que somos como humanos. Sabemos todo lo que necesitamos saber sobre la crisis climática: las causas y los impactos, las trampas y las soluciones. Si cooperamos auténtica y respetuosamente como especie, podemos ganar un futuro más seguro, más justo y más verde para todos. Pero gobiernos regresivos como el de Australia, el de Brasil y el de Arabia Saudí vendrán a Escocia con una bola de demolición que intentarán pasar por las conversaciones sobre el clima. Todas las empresas y los gobiernos que piensen en aliarse con ellos deben saber que quedarán en evidencia y que no se les perdonará fácilmente”, explica la directora ejecutiva de Greenpeace Internacional, Jennifer Morgan.Morgan, una de las pocas personas que ha estado en todas las 25 COP anteriores, desde Berlín en 1995.
El Acuerdo de París estableció el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5C, pero los gobiernos que lo firmaron no están prometiendo los recortes de emisiones necesarios para hacerlo realidad. Esto debe cambiar en Glasgow. En la COP26 el mundo puede retomar el camino, pero es necesario que ocurran algunas cosas importantes.
Greenpeace pide:
- Una declaración de cese inmediato de todos los nuevos proyectos de combustibles fósiles.
- Planes ambiciosos de reducción de emisiones por parte de los líderes mundiales para que reduzcamos a la mitad las emisiones globales en 2030
- Rechazo de los planes para abrir un mercado mundial de compensaciones de carbono (son una estafa y no funcionan) y compromiso con normas que fomenten la cooperación internacional transformadora.
- La confirmación de que 100.000 millones de dólares anuales irán de los países ricos a los países menos desarrollados para adaptarse a los impactos de la crisis climática, desarrollar sistemas de energía limpia y hacer la transición para abandonar los combustibles fósiles. Y además, más dinero para compensar los daños que ya están causando los impactos climáticos en los países menos desarrollados.
“La COP26 debe declarar el fin de la era de los combustibles fósiles. Nos preocupa el poder de las empresas energéticas y cómo están hacen lavado verde a través de su publicidad y patrocinios para posicionar el gas, junto con otras falsas soluciones, como combustible para la transición energética”, ha declarado Tatiana Nuño, responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace: “Por eso, desde Greenpeace hemos lanzado una iniciativa para prohibir la publicidad y patrocinios de los combustibles fósiles. Tenemos que conseguir un millón de firmas para que Europa regule sobre este asunto, y conseguir lo que ya se consiguió con el tabaco: prohibir la publicidad de los que dañan nuestra salud”.