Sección: Salud Publicación: Revista nº 133
Protectores solares ecológicos, características y beneficios
Los protectores solares naturales o ecológicos son aquellos libres de químicos. Por tanto, son mejores para la piel y para el bienestar del planeta
Está a punto de llegar el verano y, con ello, la temporada de lucir prendas de ropa cortas y frescas e ir a menudo a la playa y la piscina. Pero además de eso, el verano también es la época en que más importancia tiene protegerse de los rayos ultravioletas del sol.
Afortunadamente, además de ropa o sombreros que nos cubren la piel, existen protectores solares en forma de crema o aerosoles que sirven para reducir los riesgos de estos rayos ultravioletas en las partes de nuestro cuerpo que quedan expuestas al sol.
Cabe apuntar que cuando se habla de rayos ultravioletas (UV) se hace referencia a un tipo de radiación invisible que emite el sol durante los doce meses del año. Estos rayos dañan la piel y las células, pueden provocar quemaduras de diferentes grados, ampollas, rojeces, manchas, arrugas y cáncer de piel. Sin embargo, aunque las personas deberíamos protegernos de ellos también en invierno y en el resto de estaciones del año, es cierto que es en los meses de calor cuando los rayos ultravioletas del sol tienen más intensidad y por tanto resultan más dañinos y peligrosos.
Belén González de Aledo, marketing consultant de Sol de Ibiza, ha querido hacer una matización sobre ellos, mencionando el hecho de que existen dos tipos diferentes. “Los rayos UVB son la causa principal de las quemaduras solares y los rayos UVA son la causa del daño cutáneo a largo plazo”, es decir, “de la pérdida de elasticidad y las arrugas”. Pero debe quedar claro “que tanto los rayos UVA como los rayos UVB intervienen en el daño de la piel y en la formación de cáncer de piel”.
Como bien se indica unas líneas más arriba, disponemos de protectores solares, también llamados cremas de sol, que son lociones o aerosoles que disminuyen los efectos negativos de la radiación solar. Los hay de diferentes SPF o factores de protección solar y, a mayor sea el número, mayor será el grado de protección que ofrecen. Pero además de esto, las cremas solares también varían entre ellas en su composición. Hay algunas que resultan especialmente nocivas para el planeta y los animales y tampoco son del todo adecuadas para la piel de las personas.
Así pues, existen cremas solares convencionales y cremas solares naturales, siendo estas últimas una clara mejor opción para Agustín Hidalgo, socio del supermercado ecológico Herboteca Sevilla. Según sus palabras, los protectores solares ecológicos son mejores “no solo porque nos cuidan a nosotros y a los nuestros, sino porque también son óptimos para el cuidado del medio ambiente”
¿Qué se entiende por protectores solares naturales?
Para entender mejor la diferencia entre protectores solares convencionales y protectores solares ecológicos, González de Aledo explica que “es importante saber más sobre los filtros UV”.
Según indica, “los filtros ultravioleta, también conocidos como protectores solares, son los elementos de protección que impiden que la radiación solar dañe la piel al reflejar, dispersar o absorber los rayos UV. Se dividen en dos categorías: químicos y minerales. Los filtros químicos también pueden llamarse filtros orgánicos (no, esto no tiene nada que ver con que sean naturales) y los filtros minerales reciben el nombre de filtros UV inorgánicos y/o físicos”.
En esta línea, continúa explicando que normalmente “los filtros químicos absorben la luz ultravioleta y la convierten en energía calorífica que se libera de la piel”. En cambio, “los filtros minerales actúan creando un escudo sobre la piel que refleja y dispersa los rayos UV entrantes”.
Los filtros UV minerales suelen recibir el nombre de protectores solares naturales, detallan desde Sol de Ibiza, porque “contienen minerales, ya sea zinc o titanio, que se encuentran en la naturaleza. Normalmente, el filtro UV mineral se mezcla con ingredientes orgánicos naturales, como aceites botánicos y extractos de plantas”. En cambio, apuntan que “los filtros químicos u orgánicos son sustancias artificiales creadas en un laboratorio y se mezclan en cremas que contienen fragancias sintéticas y conservantes”. Por ejemplo, son filtros UV químicos el “octisalate, la oxibenzona y la avobenzona”.
¿Es beneficioso utilizar protectores solares naturales?
Por supuesto, el hecho de que las cremas solares ecológicas no lleven entre sus ingredientes compuestos químicos es beneficioso. Agustín explica que ese es su principal punto a favor. “El mayor beneficio es que su composición es prácticamente natural, con certificación ecológica y libre de agentes tóxicos que podemos encontrar en compuestos de otras firmas no ecológicas”.
Pero además, según señala el propietario de Herboteca, este tipo de protectores “provocan menos irritación en la piel y menos reacciones alérgicas en la misma”. Por tanto, aquellas personas que sufren “problemas cutáneos pueden usarlos de forma más efectiva”.
Además, de las palabras de Belén González se desprende que los protectores solares naturales son más beneficiosos porque no contienen filtros químicos y, por tanto, estos no llegan al mar como sí ocurre con los que llevan los protectores solares convencionales. “Los filtros UV están en todas partes, no solamente en nuestro protectores solares favoritos sino también en los cosméticos, los productos del hogar y los envases de los alimentos”. Pero lo peor de esta situación es que “todos esos filtros UV llegan a nuestro océanos”, declara.
Protectores solares y contaminación del mar
En este sentido, comenta que “se han encontrado altas concentraciones de filtros UV químicos en las aguas residuales que entran en nuestros océanos y en las aguas superficiales templadas, siendo las aguas costeras populares los puntos calientes de contaminación”.
Además, declara, “se ha demostrado que varios de estos filtros UV son disruptores endocrinos e incluso en concentraciones muy bajas pueden causar un rápido y completo blanqueamiento de los corales duros”. Para ella, también resulta muy “inquietante la capacidad de estas sustancias químicas para bioacumularse en los tejidos de los animales marinos que acaban en nuestro plato”. Según explica la marketing consultant de Sol de Ibiza, “se han encontrado filtros UV en peces de varias cuencas fluviales ibéricas y en mejillones costeros salvajes de Francia”.
Por si todo esto fuera poco, indica que “también hay cada vez más pruebas de biomagnificación, es decir, de que estas sustancias químicas se encuentran en mayores concentraciones cuando más suben en la cadena alimentaria”.
Se trata de un problema tan grande que algunos lugares, como Hawái o la Riviera Maya, han prohibido la utilización de cremas solares convencionales para reducir con ello la contaminación del mar. Utilizar cremas solares ecológicas en lugar de protectores solares convencionales es un primer paso para contribuir a una mejor salud del planeta.
¿Cuál es la tendencia respecto a su uso?
Con la llegada de la pandemia, entre los años 2019 y 2020 el mercado de los protectores solares cayó un 22%, según datos de Stanpa. Las restricciones impidieron a los ciudadanos viajar y, por tanto, muchas personas se quedaron sin vacaciones y sin días de playa. Pero la vuelta a la normalidad ha traído consigo una recuperación del mercado, porque además la población es cada vez más consciente de los riesgos que supone para la salud exponerse al sol sin usar cremas solares.
También influye en ese crecimiento el hecho de que en España las temperaturas cada vez sean más altas. Cada vez se venden más protectores solares, pero no solo eso: también aumenta el porcentaje de personas que opta por comprarlos ecológicos en lugar de convencionales.
“La tendencia está en auge”, explica Agustín Hidalgo, “ya que la mayoría de la gente busca ya no solo un protector solar, sino uno que además de que les proteja del sol no les dañe la piel con nanopartículas y otros productos que a la larga pueden ser tóxicos”. A esto, agrega que los ciudadanos buscan “fotoprotectores físicos y no químicos ya que la piel absorbe” los productos que le aplicamos.
Desde Sol de Ibiza reafirman sus palabras, pues también han notado que la “demanda de protección solar ecológica está en aumento” no solamente en España sino también en Europa. Bajo su punto de vista se está creando “una conciencia de lo perjudicial que puede llegar a ser la protección solar química e incluso se está alertando a los padres de evitar solares con oxibenzona en los niños, ya que se ha demostrado en estudios que puede causar disrupción endocrina”.
Pese a eso, alertan de que cuando una persona acude a comprar un protector solar debe estar atenta a su composición. Sobre esto, apuntan: “Es importante diferenciar protectores solares químicos que se anuncian como minerales o naturales pero contienen sustancias químicas perjudiciales para la salud, el océano y el medio ambiente. Hay que tener en cuenta que muchas marcas afirman ser respetuosas con los océanos pero no se debe confiar en este término, ya que no está regulado por la UE”.
Por esa razón, es relevante analizar detenidamente los productos que se vayan a adquirir. Porque el planeta, los animales y las personas necesitan reducir el uso de químicos que producen efectos negativos en todos ellos. Agustín, de Herboteca, concluye: “Lo tenemos que tener muy en cuenta y más con el cambio climático, del que todos estamos siendo testigos”.
Firma: Judith G. Noé